'Devilman Crybaby', los demonios se llevan dentro... literalmente

'Devilman Crybaby', los demonios se llevan dentro... literalmente

La polémica ha acompañado a esta producción japonesa de Netflix por el alto contenido violento y sexual

M. E. García
M. E. GARCÍA

Este remake de 'Devilman' puede que sea una de las apuestas más arriesgadas -por lo decir la que más- de Netflix. Titulada 'Devilman Crybaby' es un homenaje para recordar los cuarenta años de la serie original creada por Gō Nagai (Mazinger Z) que ya contó en su día con un manga en la revista Kondasha y un anime de 39 capítulos emitidos en 1972. Desde entonces ha presentado una serie OVA, manga y films derivados. Devilman está inspirado en el manga Demon Lord Dante, mismo que tuvo un anime de 13 episodios emitidos por Animax.

El caso es que esta nueva versión que cuenta solo con 10 capítulos de 25 minutos cada uno ha llegado con polémica y sangre. Y es que parece que el principal problema es ese: la violencia y el sexo que lo invaden. Pero 'Devilman Crybaby' es mucho más.

Esta también es un demonio.
Esta también es un demonio.

La serie se centra en dos amigos Akira Fudo, un buen chico -demasiado- que un día descubre que los demonios existen; y Ryo, su mejor amigo de la infancia que le arrastra a una orgía de sangre y sexo para que Akira acabe poseído por el demomio más poderoso que se conoce y usarle como arma para cazar a otros entes.

Bajo esta premisa, inundar el anime de sexo y sangre es puro trámite, pero 'Devilman Crybaby' reflexiona sobre algunos aspectos de la existencia humana y la Bondad (con mayúsculas) de las personas. Los demonios necesitan un cuerpo para vivir, así que con el paso de los siglos desarrollaron la capacidad de introducirse en ellos como parásitos transformándolos en 'malvados'. Solo algunas personas son capaces de resitir esa maldad. Los 'devilman' son capaces de controlar al demonio que llevan dentro, como el protagonista.

Presento a Amon, el demonio que lleva Akira dentro.
Presento a Amon, el demonio que lleva Akira dentro.

Así, Akira conserva sus sentimientos humanos, su empatía por los demás mientras es capaz de luchar de igual a igual contra los demonios comprendiendo su maldad y deshaciéndose de ella.

La cosa se desmadra cuando se hace pública la existencia de los demonios conviviendo con las personas. El Apocalipsis sobreviene con seres humanos matándose unos a otros. Más sangre, más sexo. Eso sí, tanto lo uno como lo otro tiene su justificación final íntimamente relacionada con la iconografía católica y la moraleja: el amor es la respuesta.

Los planos 'aberrantes' son una constante.
Los planos 'aberrantes' son una constante.

Vamos, que entre tanto desnudo (femenino, claro) y entre tanto desmembramiento y los chorretones de sangre de los primeros episodios 'Devilman Crybaby' se mueve de manera vertiginosa, gracias a los clímax de los finales de cada episodios. Los tres capítulos finales son filosóficos, sensibles para llevar al espectador a la reflexión y dejar la violencia en un segundo plano.

Akira también es un buen ejemplo de esta 'doble cara' que presenta el anime. Por un lado, con su posesión se vuelve violento y sexual pero, por otro, sigue conservando la sensibilidad extrema que tenía cuando era puramente humano.

Ryo y Akira.
Ryo y Akira.

'Crybaby' se puede ver sin conocer la obra original a la que rinde homenaje. Los personajes conocen la serie de los setenta y el protagonista decide bautizarse a si mismo como 'devilman' precisamente por eso. Hasta en el segundo episodio se escucha el tema que abría el anime de Gō Nagai. Además, se le nota un 'toque' retro en el diseño del algunos personajes para despertar la nostalgia pero que no se engañe nadie su narración es extremadamente rápida, llena de acción y con pocas concesiones al espectador.

■ Tráiler

Algo de polémica

Precisamente la violencia y el sexo -más o menos explícito- es lo que ha desconcertado a algunos.

Yo, viendo el primer episodio de Devilman Crybaby.

Otros, dejan sus recomendaciones para personas 'sensibles'.

Lo que pienso sinceramente de Devilman Crybaby: Es genial pero tiene algunas pegas. La historia es un gran cliche, fantásticamente ejecutada, por suerte y hubiera deseado que se hubieran esforzado más con el arte porque algunos frames son tan malos que dan risa.

No tienes que ver 'Devilman' en absoluto. Se que es gay y está por todos lados pero no es suave es un gancho de derechas directo. No debes verla si eres sentible y no debes menospreciar a la gente que la ha disfrutado.

Sin embargo entre los que la serie les despierta dudas y los que la odian también se encuentran opiones positivas.

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