Mario Pérez. G. Villamil
Mario Pérez. G. Villamil

El TAC arranca con un homenaje a Mario Pérez

  • Miembro, durante 30 años de la Fundación de Cultura, Léon de la Riva califica al artista de origen cubano de «alquimista de sueños y hombre de teatro con mayúsculas

El Festival Internacional Teatro y Artes de Calle de Valladolid (TAC) arrancó esta tarde con un homenaje a Mario Pérez Tápanes, miembro de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento desde 1983, director de programación de la misma durante los últimos 25 años y jurado de este festival en diez ocasiones.

El alcalde en funciones, Javier León de la Riva, agradeció el trabajo y la dedicación de este artista nacido en La Habana, al que calificó de «un creador de su tiempo, un alquimista de sueños y realidades, un artista comprometido con la gente y un hombre de teatro con mayúsculas».

El regidor también resaltó que Mario Pérez se suma a una larga lista de artistas y compañías que han sido reconocidas por el festival vallisoletano desde 2001 y entre los que se encuentran el mimo francés Marcel Marsó, la actriz y directora Ana Vallés, el payaso Emilio Aragón (Miliki), o compañías como el Circo de Sol, La Fura dels Baux, Teatro Corsario o el Circo Prince.

El TAC arranca con un homenaje a Mario Pérez

Además, el alcalde agradeció la colaboración de los patrocinadores -Junta de Castilla y León, Aguas de Valladolid y Ministerio de Cultura- para que un festival que tiene al público como protagonista «se mantenga como uno de los referentes europeos en el teatro de calle».

Por su parte, Mario Pérez reconoció el honor que supone recibir este reconocimiento, agradeció la colaboración de todos sus compañeros de la Federación Municipal de Cultura del Ayuntamiento y resaltó que Valladolid fue la «ciudad que me dio una segunda oportunidad en mi vida y donde el sentimiento de ser exiliado se fue apagando».

Trayectoria

Mario Pérez (La Habana,1949) vive en España desde 1980, cuando decidió abandonar Cuba. Arquitecto de profesión, trabajó en su país para el Ministerio de Obras Hidráulicas y en el campo del diseño teatral y como actor para Teatro Estudio, donde se formó, y para el Teatro Nacional de Pantomima de Cuba, compañía con la que fue Premio de Diseño Integral en el Festival de Teatro de La Habana en 1980.

Ese mismo año, aprovechando una escala aérea realizada en Madrid durante un viaje por varios países del bloque socialista europeos, decide quedarse en España. Después de unos primeros años de exilio en los que para sobrevivir pinta, actúa, dibuja, hace maquetas y consigue trabajar para un diseñador y para un arquitecto, obtiene la nacionalidad española.

En 1983 llega a Valladolid por primera vez para realizar una colaboración temporal en la Muestra Internacional de Teatro y posteriormente en la Seminci, meses después se incorporó al equipo de técnicos de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, donde ha permanecido desde entonces durante más de 30 años.

En la entidad municipal desempeñó los cargos de director de infraestructuras en su primera etapa, y también fue el primer director de la Escuela de Rehabilitación de Patrimonio del Monasterio de San Benito durante su puesta en marcha. Además fue director de la Muestra Internacional de Teatro y Danza de Valladolid desde 1990 a 1999 y director de programación desde 1989 hasta 2014. A su vez, también asumió la responsabilidad de la edición de la revista 'Entremés' durante los últimos diez años de su vida laboral.

A su vez, también fue profesor de Pantomima y de Espacio Escénico en la Escuela de Arte Dramático de Valladolid desde 1984 hasta 2006 y miembro del equipo de colaboradores de la Seminci en 24 ediciones, diseñando y dirigiendo los espacios escénicos de las galas de apertura y clausura del Festival. Entre 1985 y 1991 creó y dirigió la compañía Mimoclán con alumnos de la Escuela de Arte Dramático, y fue director artístico de la Partydance de Valladolid durante seis ediciones y de la Cabalgata de Reyes durante 32 años.