La palabra desarma a la violencia

Alfonso Mendiguchía y María San Miguel, protagonistas de la tercera entrega de Proyecto 43-2. /Alba Muñoz
Alfonso Mendiguchía y María San Miguel, protagonistas de la tercera entrega de Proyecto 43-2. / Alba Muñoz

La compañía Proyecto 43-2 culmina su trilogía este sábado en el Centro Miguel Delibes con 'Viaje al fin de la noche', una reflexión sobre los hijos de las víctimas de ETA y el GAL

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Con la disolución de ETA caliente en primera página y las reacciones bullendo todavía en los papeles, llega a Valladolid la culminación de una trilogía que empezó a gestarse hace siete años y que desde entonces ha tejido un espacio de reflexión utilizando el teatro como vehículo de diálogo para remover conciencias. Primero fue Proyecto 43-2, más tarde llegó 'La mirada del otro' –representada justo ahora hace un año en el LAVA dentro de la programación del TAC–, y ahora es 'Viaje al fin de la noche' la que sella una intensa labor de investigación para profundizar en la vida que hay detrás de esa generación que ha crecido en un escenario marcado por la violencia terrorista.

En esta tercera pata de la trilogía de teatro documental, el texto escrito por la vallisoletana María San Miguel se cimenta en una serie de entrevistas realizadas previamente con hijos e hijas de víctimas de ETA, caso de Sara Buesa, Josu Elespe, Iván Ramos o Tamara Paredes, hijas y hermanas de víctimas del GAL como Pili Zabala, Axun Lasa o Ane Muguruza, hijas de víctimas de abuso policial como Inés Núñez, e hijas de militantes de ETA. Un relato crudo, tal y como lo fueron los anteriores, que va más allá de una mera explicación de los hechos utilizando la palabra como escudo y principal valor para desarmar cualquier tipo de violencia.

El objetivo de la compañía Proyecto 43-2 es avanzar hacia el entendimiento mediante el diálogo, de ahí que se promueva un debate posterior a la representación.

'Viaje al fin de la noche' está dirigida por el también vallisoletano Pablo Rodríguez –actor en la segunda parte– y protagonizada por Alfonso Mendiguchía y la propia María San Miguel. «Este es el texto más arriesgado y poético de los tres que hemos llevado a escena. El de 'La mirada' era tal vez más clásico, y en éste se ha conseguido un trabajo más redondo porque se ha explotado la labor de todos estos años», asegura San Miguel, quien apunta que la propia investigación les ha ido abriendo puertas y «otras realidades» que han ido incorporando al proyecto.

«Hay que decir que aunque se trate de una trilogía sobre la violencia, en el fondo es una excusa para hablar de temas que son universales. Hablamos del presente que estamos viviendo y, por supuesto, de lo que queda después de la violencia», explica. La herencia que dejó el odio sembrado por el terrorismo y que la compañía trata de encauzar en una de las múltiples reflexiones/preguntas que deja su espectáculo: '¿Son más cosas las que nos unen o las que nos separan de los otros?'.

Estrenado en Eibar el pasado mes de noviembre, 'Viaje al fin de la noche' ha pasado ya por Barcelona, donde permaneció tres semanas, Valencia y Pamplona, y después de pasar por el Centro Miguel Delibes se instalará el 16 de mayo en Madrid. Su aterrizaje en Valladolid tiene a Carlos Tapia como principal culpable y se integra en el ciclo Primavera 2018 programado en la Sala Experimental del Delibes.

Al igual que en las dos primeras partes de la trilogía, la banda sonora original ha sido compuesta por el músico Jorge Arribas.

'Viaje al fin de la noche' se representa este sábado en la Sala Experimental del auditorio Miguel Delibes a las 21 horas, con entradas a 10 euros.

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