Un escenario sobre institutos y racismo en el LAVA

Escena de 'Fiesta, fiesta, fiesta', el proyecto de Lucía Miranda. /El Norte
Escena de 'Fiesta, fiesta, fiesta', el proyecto de Lucía Miranda. / El Norte

'Fiesta, fiesta, fiesta', de Lucía Miranda, se representará el sábado 11 a las 20:30 horas y el día siguiente a las 19:30 horas

SAMUEL REGUEIRA Valladolid

¿Cuál es la relación entre los recortes económicos que afectaron a la educación -y, muy especialmente, a las aulas públicas- a comienzos de esta década, y los problemas de integración que experimentan los jóvenes adolescentes españoles de diversos orígenes culturales en su día a día? Esta realidad pone en manifiesto la obra ‘Fiesta, fiesta, fiesta’, un ambicioso proyecto teatral de Lucía Miranda y la compañía teatral The Cross Border Project, que se estrena hoy, sábado día 11, en la Sala Concha Velasco del LAVA a las 20.30 horas, dentro del marco de las jornadas TeVeo.

«La obra defiende que todos son españoles y cómo los personajes entrevistados se sienten de aquí y son de aquí», explicó en declaraciones previas Miranda. En ‘Fiesta, fiesta, fiesta’, seleccionada por el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) como parte del V Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales en 2016; se narran las historias de Nate, Xirou, Farah, Mustafá, Ionut, Hugo y Kamila, seis jóvenes españoles de orígenes culturales diversos (respectivamente; Guinea Ecuatorial, China, Marruecos -tanto Farah como Mustafá-, Rumanía, España y Ecuador) que viven la xenofobia tanto desde un país que se resiste a tenerlos como suyo como entre ellos mismos: «En el aula hay un porcentaje de diversidad cultural amplio, y más en los institutos públicos, y se habla poco de toda la serie de conflictos que ello conlleva: un racismo por las nubes, incluso hacia el español; los problemas del profesorado para lidiar con la islamofobia o el trato a una comunidad musulmana a la que no se sabe si prohibir el uso del velo o no». Esta falta de enseñanza también hacia los mayores propicia que no sepan bien cómo abordar estas complejas problemáticas, «lo que conlleva una cierta falta de respeto e intransigencia hacia el alumnado».

Todo ello se interrelaciona con un tema estructural; la eliminación en el año 2010, por causa de los recortes educativos, de las clases de castellanización con los alumnos que acababan de llegar a España: «Antes aprendían en estas sesiones la lengua y la cultura del país, pero desde que estas desaparecen, quien se encuentra con que no domina el castellano ve imposible integrarse». Consecuentemente, al alumnado se le niega el derecho a la educación desde el momento en el que carece de una herramienta como el idioma para avanzar, por lo que a largo plazo se crean dos clases en la sociedad; la que puede hacer el bachillerato y la educación universitaria, y la que carece de este acceso: «Es un problema que no se limitará al aula; se verá en las calles y en los trabajos de aquí a los próximos diez años, se producirán guetos y, en sentido último, una división estructural de la sociedad desde el sistema educativo», advirtió Miranda.

Voces de aula real

Uno de los aspectos más originales de ‘Fiesta, fiesta, fiesta’ es su original puesta en escena: las voces que se escuchan en la obra no son las de los actores, sino las de los testimonios que Miranda recogió de un aula pública real como trabajo de campo previo al montaje de este espectáculo. Los intérpretes asimilan este lenguaje; sus entonaciones, sus pausas, sus silencios, sus énfasis y sus giros lingüísticos, y lo interpretan corporalmente, en un método bautizado como ‘verbatim’. La realidad se vislumbra más transparente que nunca, en una serie de discursos tan verídicos que dejan entrever, incluso, giros del idioma racistas, pero también sexistas e incluso homófobos.

«Si esta obra tiene pedagogía, se encuentra dirigida a los adultos, no a los jóvenes», mantiene Miranda. Y es que, aunque los adolescentes se vayan a sentir representados porque «lo que se refleja es su vida», quien necesita ver la obra es el público adulto, «porque habla de conflictos que ellos mismos han generado». La obra se exhibe también el domingo día 12, a las 19:30 horas.

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