Carmen Machi: «La palabra política es hermosísima, aunque ahora nos la estemos cargando»

Carmen Machi, como Sor Ángela, en una escena de 'La autora de las Meninas'. /El Norte
Carmen Machi, como Sor Ángela, en una escena de 'La autora de las Meninas'. / El Norte

La actriz todoterreno se mete ahora en la piel de Sor Ángela, copista en ‘La autora de Las Meninas’ y «una de esas monjas que te llevarías a casa y pondrías encima de la tele»

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Año 2037. España está sumida en una crisis tan profunda que el Gobierno, con el partido populista Pueblo en Pie al frente, se ve obligado a vender patrimonio. Antes de desmantelar el Museo de El Prado, Sor Ángela recibe el encargo de copiar Las Meninas.

'La autora de Las Meninas', con texto y dirección de Eernesto Caballero y Mireia Aixalá y Francisco Reyes en el reparto, además de Carmen Machi, llega este sábado, 11 de noviembre, al Teatro Carrión (20:30 horas).

Es ficción pero habrá quien se lo tome como anunciación.

–Pues fíjate que yo leí el guion hace dos años y medio, y ya me pareció una ocurrencia increíble. Me pareció una fábula distópica, pero acto seguido le pregunté a Ernesto que cuando tenía previsto estrenar la obra porque se nos podía quedar antiguo.

Habla de Ernesto Caballero, director del Centro Dramático Nacional y también licenciado de Historia... ¿y visionario?

–Pues desde luego que no está lejos. En un momento de la obra una monarquía árabe pretende comprar ‘Las Meninas’ para abrir un museo en mitad del desierto, y resulta que hoy es noticia que se esté abriendo un museo en el desierto.

Espero que no veamos cómo se desmantela El Prado.

–Ojalá. No sé si alguna vez se le ha pasado a alguien por la cabeza, pero sí es verdad que la función nos lleva a la reflexión y al debate.

Lo dice por el desprestigio en el que viven arte y cultura en el año 2037...

–No sé si tanto como desprestigio. Parece que estamos diciendo que tenemos un país que no valora la cultura, y es al contrario. Lo que ocurre es que, dependiendo de quien gobierne, se cuida más o menos o se entiende de una forma u otra el sentido de la cultura. Yo desde luego no me voy a poner en ese nivel de criticar lo que se hace en este país.

Para eso ya está el teatro, ¿no?

–Sin duda. El teatro era la escuela de los antiguos, son los libros de texto del que no sabe leer. El teatro siempre es político, aunque sea una historia de amor. Porque la palabra política es hermosísima, aunque ahora nos la estemos cargando. El teatro se encarga de que te lleves tu emoción a casa y tengas por lo menos un minuto de reflexión.

Desde luego que si el debate lo propone una monja, que es garantía de autoridad, hay que hacer caso sin rechistar. ¿Imprime carácter vestir los hábitos?

–Bueno, yo estudié en colegio de monjas, y allí tenías la monja dura, la simpática y la que te quieres llevar a casa. En este caso Sor Ángela es una monjita que te quieres llevar a casa y ponerla encima de la tele. Y el copista es un personaje curioso, dicho con todo el respeto, porque hacen una reproducción de una obra de arte que nunca estará firmada por ellos.

¡Será por pieles! A Carmen Machi le da igual vestir de reina de Tebas (en el papel de Creonte en ‘La Antígona’), que prostituta o ahora monja. ¿No tiene retos imposibles?

–Se trata de que los mimbres de los personajes estén bien agarrados a la tierra y de tener un buen equipo a tu alrededor. ¡Y el texto! Yo soy incapaz de escribir y por eso admiro tanto a esta gente que como Ernesto [Caballero], hace verdaderas maravillas. Tiene una capacidad de delirio enorme.

Cuando tiene que decantarse por un papel, ¿se fija en lo complejo del personaje, en el guion o en el director?

–No es que me lleguen diez proyectos y tenga que elegir uno. Es una cuestión de que pasen cosas por delante de ti y estés en el momento adecuado, pero yo no elijo.

Pero no me negará que le va la marcha sobre el escenario.

–Bueno, subir a un escenario ya es un reto de por sí. Lo que sí me pone a la hora de decantarme por proyectos es algo que no se parezca a nada de lo que he hecho ya.

¿Bailar hip hop, por ejemplo?

–Bueno, yo he bailado mucho en mi vida. Es una disciplina que no conocía ni había practicado, y lo he hecho ahora por una película de Fernando Colomo, ‘La tribu’.

El colmo es ver a Sor Ángela bailando hip hop, entonces.

–Y lo verás. Es una anécdota, pero también te digo que no es lo más complicado que tengo que hacer.

¿Lo próximo qué será, un papel en la ‘Patria’ de Aramburu?

–Ojalá. Me encanta. ¿Cómo sabes que estoy enamorada de esa novela? No puedo quitarme ese libro de la cabeza. Creo que mucha gente tendría que leerlo, más en este momento. Es una maravilla. Nunca me había pasado terminar de leer un libro y pensar que me encantaría que me llamaran para un papel en la serie, y eso mismo me ha pasado con ‘Patria’. Sería un regalo. Pero lo importante es que se haga, y que se haga bien porque las adaptaciones de novelas son muy complicadas de hacer bien.

¿Por qué no? En marzo de 2018 se estrenará en el Teatro Español con ‘Cronología de las bestias’.

–Sí, la verdad es que me hace mucha ilusión en este primer año de gestión de Carme Portaceli.

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