Un brazalete que mide la emoción de las películas

Una de las usuarias del brazalete para medir la emoción que produce una película. / A. Mingueza

A través de la electricidad de la piel se conoce la reacción emocional que produce en el espectador cada obra cinematográfica de la sección oficial de la Seminci

SAMANTHA GONZÁLEZ

Bajo el lema ‘Tu pones la emoción, nosotros la entrada’, la empresa Sociograph quiere conocer cuál es la película más emocionante de la Seminci. Para conseguirlo invita a 30 personas a cada una de las proyecciones de las sección oficial. A cambio, estos espectadores deben llevar un brazalete inalámbrico conectado a los dedos índice y corazón con electrodos durante el tiempo que dure la obra cinematográfica. Este sencillo mecanismo permite captar la electricidad de su piel. «El cuerpo se comunica por electricidad y el dispositivo que les colocamos la registra. Nosotros interpretamos el estímulo y así sabemos si la película les ha emocionado o no», explica Elena Martín, directora de Sociograph. «La señal que llega es muy pequeñita y por eso lo medimos en kiloohmios. Cuando termina la proyección ya tenemos este dato que traducimos a un porcentaje para hacer un ‘ranking’ con todas las obras», añade.

De las 19 producciones, aquella que logre despertar una mayor emoción entre el público será premiada este sábado en el Teatro Calderón. Y aunque muchas veces los propios espectadores no sean conscientes de las emociones que les está provocando lo que ven, lo cierto es que «la diferencia entre las reacciones a unas películas y otras es asombrosa», aclara la cofundadora de Sociograph. «Yo no soy consciente de lo que estoy transmitiendo a la pulsera. Yo me meto en la película y como el aparato es comodísimo ni me entero de que lo llevo», narra Margarita Rodríguez, usuaria del brazalete.

El género de la obra no parece ser un factor clave a la hora de provocar una mayor reacción emocional: «Cada película es diferente y no podemos categorizar las más dramáticas como las que más emociones provocan, puede ser incluso una comedia la ganadora», apunta Elena Martín, encargada de esta iniciativa que está presente por tercer año consecutivo en la Semana Internacional de Cine de Valladolid. «Este tipo de ideas consiguen dar valor añadido a la Seminci porque traes la tecnología al festival», explica. Pero para que el proyecto funcione, la buena acogida entre el público es imprescindible. «Este año está teniendo una aceptación magnífica entre los espectadores. Otros años nos costaba cubrir las 30 plazas que tenemos en cada película y esta vez las estamos llenando sin problema. Mucha gente incluso nos estaba esperando», cuenta la directora.

Pero para algunos, esta no es su primera experiencia. Concha de Pedro repite este año con el brazalete de Sociograph y lo hace para ver la película 'Undir trénu' (Bajo el árbol) en el Teatro Calderón. «Me parece una idea muy interesante. Es una buena oportunidad para ver cine y colaborar con una iniciativa novedosa como esta», apunta. Otros, se estrenan en esta edición. Es el caso de Sara Vega: «Había oído hablar de ello otros años pero este es el primero que pruebo. Me parece muy útil descubrir realmente las emociones de forma objetiva», apunta.

Ahora solo queda esperar hasta mañana para conocer el nombre de la película ganadora y ver cuál de todas a conseguido generar en los espectadores mayor electricidad en la piel.

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