El Norte de Castilla

Seminci

«En Chile decimos que buscamos pelea, pero no peleamos»

Representantes de la cinematografía chilena.
Representantes de la cinematografía chilena. / ALBERTO MINGUEZA
  • Directores chilenos trazan radiografía de la cinematografía de su país, homenajeada con un ciclo en Seminci

"El cine chileno habla mucho de la soledad, cada uno se rasca con sus propias uñas. Está la ausencia de un sueño colectivo, el drama humano del individualismo, que se nos instaló de unaforma violenta durante la dictadura". Habla Andrés Waissbluth, director de cine, autor de 'Un caballo llamado elefante' (la cinta que este jueves ha recibido ovaciones en Miniminci) y participante en la mesa redonda que la Seminci ha organizado sobre el cine chileno en democracia. Un ramillete de los jóvenes directores del país sudamericano se han acercado hasta Valladolid para destripar las claves de una cinematografía joven.

"En el año 2000 se rodaron dos películas en Chile", recuerda Pablo Martín, escritor, autor del libro publicado por Seminci sobre el cine en este país y moderador del encuentro. "En 2014 fueron 44". La industria comienza a andar con fuerza, con nuevas ideas, con diferentes perspectivas de acercarse al celuloide, con nuevas generaciones de cineastas que reciben formación en las Escuelas de Cine. Un caldo de cultivo fundamental que desapareció durante la dictadura de Pinochet, con el cierre de estas escuelas. Ahora hay otra pujanza.

Como la que representa Jorge Yacomán, joven director (nacido en 1988) con dos cintas en su haber. Vivió durante su infancia en México y cuando su familia regresó a Chile, estas dudas sobre la identidad se colaron en sus películas: 'La comodidad en la distancia' y 'Fragmentos de Lucía'.

Miguel Ángel Vidaurre se ha formado en una de estas escuelas, de la que también es profesor. "Es difícil vivir del cine", reconoce. "La mayoría lo hacemos gracias a la publicidad, el mundo académico". "En mi caso trabajo un cine casi en solitario, mi trabajo se basa en el reciclaje de imágenes. Mi última película, 'Gringo viejo', tiene un 90% de archivo, de referencias. Me gusta mucho trabajar así".

Che Sandoval (1985) transita los caminos de la comedia. "Me interesa mucho el habla. Me he dado cuenta de que el habla es un elemento de identidad en Chile. Nos construimos y deconstruimos a través de lo que decimos y no de lo que hacemos. Es algo muy chileno. Decimos mucho y hacemos poco. Decimos que buscamos pelea, pero no peleamos". "No siento que haga una comedia sencilla, no estoy en línea de esas comedias televisvias que llevan mucho público. Pero luego te encuentras también con que los festivales no suelen mirar con buenos ojos la comedia". "Creo que, en cierto modo, el conservadurismo del país se plasma en el cine, hace falta que surjan experiencias un poco más extrañas, algo que sí que se da en el cine documental". Es el director de 'Te creís la más linda' y 'Soy mucho mejor que vos'.

De ahí proviene Macarena Aguiló, autora de 'El edificio de los chilenos', documental que narra "una parte de la historia de Chile, cuando familias de nuestro país tuvieron que dejar a sus hijos al cuidado de otro grupo militante, en Cuba, para volver a Chile y luchar contra la dictadura". La tradición documentalista de Chile ha dado grandes figuras, pero de una generación anterior a la nuestra, con un discurso que en estos momentos tal vez no nos es propio".

Entre las figuras más destacas, Matías Bize, un conocido ya en la Seminci, de la que este año es jurado. Un experto en el manejo de los afectos y las relaciones de pareja. "Ahora mismo estoy montando mi sexta película, pero me siento como si fuera la primera, como una ópera prima. Siento que vienen de golpe todos mis miedos. Muchas veces no se hacen más películas, no por falta de dinero, sino por miedo", explica Bize. Dice que está por un lado el miedo a vaciarse en la creación, a contar demasiado de uno mismo. Pero también está el miedo a la crítica, a los festivales, al público.

Durante el encuentro se habló la necesidad de escribir el propio relato del cine chileno, que no haya etiquetas impuestas desde fuera. "Lo que seleccionan los festivales internacionales no siempre es lo mejor, y muchas veces responde a la imagen que ya tiene de nosotros el resto del mundo. Parece que todas las películas de México tienen que hablar de la frontera, que todas las de Brasil son de favelas, todas las de Colombia de drogas y las de Chile sobre la dictadura. Ahí hay una visión eurocentrista sobre lo que debe hacer Latinoamérica que no siempre representa la realidad cinematográfica del país".

El crítico italiano Giovanni Ottone resalto la calidad de una cinematografía que halla reflejo en la cartelera de Seminci. Durante este festival de cine, se han proyectado películas como 'Taxi para tres', 'Machuca', 'Y las vacas vuelan', 'La sagrada familia', 'Secretos', además de documentales y cortos.