El Norte de Castilla

Seminci

Así fue la primera crítica de 'Réquiem por un sueño'

Fotograma de 'Réquiem por un sueño'.
Fotograma de 'Réquiem por un sueño'. / EL NORTE
  • La película de Darren Aronoksky se estrenó en España en las pantallas de la Seminci del año 2000

Harry (Jared Leto) y su madre (Ellen Burstyn) tienen sueños muy distintos: ella está permanentemente a dieta esperando el día en que pueda participar en su concurso televisivo preferido; la ambición de Harry y su novia Marion (Jennifer Connelly) es hacerse ricos vendiendo droga y utilizar las ganancias para abrir un negocio propio, pero nunca tienen el dinero suficiente para ello. A pesar de todo, Harry y Marion no se resignan y harán lo inimaginable para conseguir la vida que anhelan. Esta es la reseña básica que circula en todas las páginas de Internet sobre 'Réquiem por un sueño', película de Darren Aronofsky estrenada en España a través de la Seminci del año 2000. María Aurora Viloria firmó, el 25 de octubre de 2000, una de las primeras críticas publicadas sobre esta película.

"La droga es sin duda uno de los graves problemas del mundo actual y afecta especialmente a los jóvenes, por lo que no parece raro que muchas de las películas del Festival lo planteen. Pero entre todas las formas de hacerlo, la de 'Réquiem por un sueño es la peor de todas', una historia que intenta sumergir al espectador en el horror y lo consigue, aunque no es precisamente el mismo que el director pretendía.

Darren Aronofsky intenta acercarse al problema a través de los sueños, los de un trío de heroinómanos que quieren abrir un negocio con los beneficios de una partida de droga y el de la madre de uno de ellos, adicta a la televisión, que se vuelve loca a través de las anfetaminas que la ayudan a adelgazar. Pero la historia pierde todos los visos de realidad casi desde el principio a través de una realización tipo vídeo clip que mezcla la velocidad de las imágenes con una música machacona y todo tipo de ruidos. Y ni siquiera funcionan los recursos que el director emplea para diferenciar lo que es de lo que querían que fuera.

Lo único que se salva de la película, que trascurre en tres estaciones, del verano al invierno, que parecen interminables, es la interpretación de Ellen Burstyn, la madre que busca consuelo a su soledad".