El Norte de Castilla

Seminci

Desgranando la Espiga de Seminci

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El joyero vallisoletano Kiko Contreras, en un momento de la elaboración de la Espiga de Seminci / Rodrigo Ucero

  • El joyero Kiko Contreras muestra cómo elabora el máximo galardón del festival de cine vallisoletano que estrena imagen en esta 61 edición

Después de 56 años, el máximo galardón de la Semana Internacional de Cine de Valladolid cambia de imagen. El joyero vallisoletano Kiko Contreras fue el elegido en el concurso lanzado para rediseñar los trofeos del festival vallisoletano. Su diseño, también el preferido por los lectores de El Norte de Castilla, se estrenará en esta 61 edición en la que recibirán una Espiga de Honor la actriz Geraldine Chaplin, hija del mítico Charlot; el actor Kabir Badi, uno de los más populares actores internacionales de la India conocido mundialmente por dar vida al personaje principal de la serie de televisión 'Sandokan' en el año 1976; José María (Chema) Prado, director de la Filmoteca Española durante 26 años; y el director de cine, guionista, pintor y dibujante vallisoletano Francisco Regueiro.

Su creador, Kiko Contreras, explica, paso a paso, en el vídeo que acompaña a este reportaje cómo se elabora la Espiga, que este año se tiñe también de los colores de la bandera arcoíris para el nuevo galardón, destinado a premiar aquella película que más destaque por trabajar la diversidad sexual y la identidad de género con suficiente relevancia artística y social. De sus manos ha salido también el otro trofeo de la Seminci: la Alondra, en sus dos versiones, grande y pequeña.

El proceso creativo de la Espiga nació, como suele ser habitual, con un folio en blanco sobre el que Kiko Contreras plasmó un par de dibujos «y sobre ellos comencé a darle vueltas», apunta el joyero vallisoletano. «Luego empecé a modelarla en cera, dándole el volumen y la textura que quería, la fundí y de ahí salió una primera pieza. De ahí nació el desarrollo de la espiga que tenemos ahora», explica Kiko.

Aunque cada una de las espigas que se entregarán en esta edición han salido de un mismo molde, ninguna es idéntica a otra. El trabajo artesanal de retocar con fuego cada grano para ir dándole las diferentes texturas hacen que cada pieza sea única e irrepetible. «Todas las espigas están hechas en plata templada. Todas las piezas las sometemos a un sistema de templado para que tengan más dureza. La diferencia es que unas llevan un baño de tres micras en oro. Las de plata, a pesar de ser de plata, también llevan un baño de plata. Además todas las piezas están certificadas y contrastadas en el laboratorio de la Junta de Castilla y León», apostilla Kiko Contreras.

Las Espigas se entregarán en una vitrina de nogal dentro de un estuche de vinos, teñido en gris, «haciendo un guiño a que ésta es una tierra de vinos», concluye el joyero vallisoletano.