El Norte de Castilla
Charlize Theron.
Charlize Theron. / Paul Buck (Efe)

«Ser modelo en Hollywood era como pertenecer a las SS»

  • CHARLIZE THERON, actriz

  • La sudafricana se rapa la cabeza y amputa un brazo para encarnar a la salvaje Furiosa en el nuevo 'Mad Max'

Cuesta encontrar en las películas de acción personajes femeninos complejos, fuertes y vulnerables al mismo tiempo. Tradicionalmente el género reduce a las mujeres a meros objetos encorsetados que, o bien necesitan ser rescatadas por el héroe, o bien lucen asfixiante látex como villanas. Consciente del estereotipo, Charlize Theron (Benoni, Sudáfrica, 1975) dudó a la hora de interpretar 'Mad Max: Furia en la carretera'. Pero cuando leyó lo que le tenía reservado George Miller, el creador de la saga, se rindió a la evidencia. Su personaje, Furiosa, es la heroína de la cinta sin renunciar a su femineidad y sin doblegarse a la masculinidad.

¿Qué fue lo que más le atrajo de este nuevo 'Mad Max'?

Durante toda mi carrera he estado enamorada de George Miller como director (no se lo digas a su esposa, que es sudafricana y no sabes cómo nos las gastamos, ja, ja). Me he encontrado a lo largo de los años conversando con directores que le admiraban profundamente. Cuando escuchas cosas tan maravillosas sobre el talento de una persona se despierta tu curiosidad. Por eso, cuando supe de este proyecto, quise leer el guion. Me fascinó la profundidad de los personajes, la honestidad con que había escrito los papeles femeninos, como Furiosa, capaz de mantenerse en equilibrio con Max. A nivel profesional me intrigó su imaginación. Y cuando le conocí en una cena que duró horas acabé profundamente enamorada del hombre y del mito.

¿Se identifica con Furiosa, con su nombre y su personalidad?

Trato de andar por la vida sin mostrar ningún tipo de furia. He tenido momentos en los que me ha sido inevitable, viajo mucho y veo cosas alrededor del mundo que me enfurecen. Me acerco a ese sentimiento cuando veo el sufrimiento que permitimos que ocurra en el planeta. Alguien me dijo que Namibia, donde rodamos 'Mad Max', fue creado porque Dios se enfadó. Es una frase preciosa que dicen allí y que define la situación del país.

¿Cree que su personaje representa la fortaleza de la mujer?

Furiosa es un papel en tres dimensiones, complejo, real. Es fuerte por sus circunstancias y eso es lo que me gusta de ella. Existe una imagen equivocada de lo que somos las mujeres. La gente cree que queremos ser consideradas tan fuertes como los hombres, cuando en realidad lo que queremos es que se nos vea como mujeres fuertes. Por supuesto, igual que los hombres, somos complicadas, oscuras e interesantes, pero somos mujeres. Resulta maravilloso poder interpretar un papel femenino en un mundo donde todo se altera debido a las circunstancias.

¿Como le ha cambiado su papel de madre? (adoptó en 2012 a un niño, Jackson).

Ahora duermo menos. Me he vuelto más organizada. Mi hijo me ha vuelto más creativa, más curiosa sobre las grandes cuestiones de la vida. También más interesada en todo aquello que es incómodo.

¿Recuerda hace veinte años, cuando cambió su carrera en las pasarelas por Hollywood?

Ahora ni voy a ver los desfiles de moda. No tengo nada contra ellos, pero no son una prioridad en mi vida. Cuando te conviertes en madre tienes que organizarte, y con mi carrera y mi familia no tengo tiempo. El mundo de la moda siempre ha sido conflictivo para mí, desde que empecé. Hay una actitud condescendiente hacia la modelo que quiere ser actriz. Ahora ha cambiado algo, pero hace dieciocho años era el beso de la muerte. Como pertenecer a las SS en la II Guerra Mundial. En Hollywood no revelabas nunca que habías trabajado como modelo. Personalmente nunca me gustó el trabajo de modelo, pero sí la creatividad del diseño.

Ahora es musa de Dior.

Bueno, mi colaboración con Dior ha sido una gran experiencia, porque es la antítesis de una relación superficial. La nuestra es una relación creativa, útil, ya no me siento una mujer incómoda con la moda porque entiendo su finalidad como una forma de expresión.

Amiga de Mandela

El director Neill Blomkamp, que es sudafricano como usted, dice que cuando eres de ese país y vas a cualquier punto del mundo occidental sientes que estás en la luna. ¿Entiende a lo que se refiere?

Sí. Un país tan conflictivo como el nuestro, donde no todo es transparente, donde la gente se viste y responde culturalmente de forma diferente, contrasta sorprendentemente con la cultura occidental. Tienes que pensar que nosotros crecimos soñando con ese gigante que vive sobre nuestras cabezas, literalmente en el mapa, y del que siempre te han hablado. La mayoría de los sudafricanos no viajan. Neil y yo nos montamos por primera vez en un avión a los catorce años. Solo conocíamos nuestro estilo de vida.

¿Qué significa para usted Nelson Mandela?

Fue una inspiración enorme. El gran liberador, la razón por la que Sudáfrica está unida hoy en día. Tuve el honor de conocerle y considerarle mi amigo. Es muy raro encontrar gente tan grande en tu vida, y por supuesto que me influyó. Me siento increíblemente afortunada de haber gozado de su amistad.

¿Soñó alguna vez con ganar el Oscar y convertirse en estrella de cine?

No creo que nadie pueda soñar algo tan grande, ni nadie que haya triunfado se ha atrevido a tanto. Sería muy pretencioso sentarse a esperar que esas cosas vayan a ocurrirte. No he oído de ningún actor que cuando empezara no tuviera como meta pagar sus recibos y escapar de su trabajo como camarero con un papel, el que fuera.