Penélope Cruz, a por el Goya ocho años después

Penélope Cruz, junto a Chino Darín en 'La reina de España'.
Penélope Cruz, junto a Chino Darín en 'La reina de España'.
  • La intérprete vuelve a brillar al recuperar a Macarena Granada en 'La Reina de España'

  • Como su personaje en la película, triunfa en el cine internacional aunque el Goya se le resiste desde que hizo doblete con el Oscar en 2009

Estaba nerviosa. Más que estar sentada en el patio de butacas parecía que lo estaba en la silla eléctrica. Pedro Almodóvar se hacía de rogar con algo de verborrea, pero acababa por abrir el sobre y decir su nombre: “Penélope Cruz”. Y lo primero que hizo la actriz fue quitarse el mal rato llevándose una mano de sorpresa a la cara. Besó al director que le había puesto en bandeja el Goya a la mejor actriz, Fernando Trueba, y la madrileña subió a recoger su premio por su personaje de Macarena Granada en ‘La niña de tus ojos’. Estaba tan excitada que se le olvidó recibir el cabezón. Menos mal que estaba allí el otro ‘Pe’, Pedro, para sostenérselo mientras la intérprete de Alcobendas daba la tradicional retahíla de agradecimientos.

Aquel galardón marcó la imparable carrera de Cruz, que creció como actriz y vio como las fronteras del cine español se le quedaron pequeñas. Volvió a llevarse el Goya con ‘Volver’ (2006) y con ‘Vicky Cristina Barcelona’ (2008), una cinta de Woody Allen que además rentabilizó con el premio de los premios, el Oscar. El primero que obtenía una actriz española. Desde entonces, nuestra intérprete más internacional ha sido blanco de las bromas cariñosas de todos los presentadores de los Goya en las tres ediciones en las que ha vuelto a estar nominada. Y a la cuarta, todo apunta que Dani Rovira volverá a convertirla en protagonista de su humor blanco roto –lo del Opel Kadett de hace un par de años fue de antología- y se irá sin galardón.

Penélope Cruz ha vuelvo a recuperar a Macarena Granada, aquella niña con estrella que en pantalla recordaba a Imperio Argentina, para convertirla en una mujer, en un rol más completo y fascinante que le ha valido una nueva nominación a mejor actriz protagonista en los Goya. Han pasado 18 años y el personaje de ‘La reina de España’ ha hecho un camino parecido al de la propia actriz madrileña con billete de ida y vuelta a Hollywood. Penélope entiende a Macarena, pero no ha caído en la tentación de convertirla en un icono de sí misma. Todo lo contrario, Cruz vuelve a convocar en Granada el carisma y el temperamento de la malagueña Imperio, pero la dota de más perfiles, como la pose divina y mitómana de Sara Montiel y la mediterraneidad arrolladora de Sofia Loren. Todas ellas –y alguna más- están presentes en este personaje que bien se merece un nuevo Goya para la madrileña ocho años después del último.

Esta sequía en el palmarés de la protagonista de ‘Belle Époque’ y ‘Piratas del Caribe: en mareas misteriosas’ se podría interpretar como esa maldición del Oscar que endiosa y, a la vez, condena a algunos de los actores que lo ganan. Pero no es el caso. Penélope Cruz no ha parado de trabajar en estos años haciendo de su filmografía una combinación inteligente de producciones internacionales con el cine español de luxe. Y ha tenido además tiempo para repetir maternidad. Ahora tiene en la mesa de montaje lo nuevo de Fernando León de Aranoa, la coproducción ‘Escobar’, en la que comparte protagonismo con su pareja en la vida real, Javier Bardem, mientras que este 2017 lo empieza con el rodaje de la nueva versión de la novela de Agatha Christie ‘Asesinato en el Orient Express’, a las órdenes de Kenneth Branagh y compartiendo reparto con Johnny Depp, Judi Dench, Michelle Pfeiffer y Willem Dafoe.

Ese buen momento y el excelente trabajo de Penélope Cruz en ‘La reina de España’ la vuelven a situar como la candidata perfecta al Goya, aunque en su contra juegan dos argumentos de peso. Parece el año de Emma Suárez y, salvo que su duplicidad de candidaturas a protagonista (‘Julieta’) y secundaria (‘La próxima piel’) divida el voto de los académicos, es la gran favorita. Y segundo, la película de Fernando Trueba es entretenida y repleta de guiños cinéfilos, pero no alcanza la brillantez de la original. Amén de ese boicot que ha sufrido el filme y, particularmente, el director en propias carnes por unas declaraciones que hace algo más de año pasaron como un murmullo y que, ahora y a destiempo, han levantado demasiadas críticas orquestadas e indignación sobreactuada. Aunque también puede ser que Cruz capitalice con un premio Goya el apoyo de la Academia de Cine para desagraviar a Trueba. Desde luego, 'La reina de España' no tiene mejor –y merecida- candidata que su protagonista.