Sonorama comienza la cuenta atrás con el montaje de escenarios y camping

Zona de acampada Sonorama 2016 / El Norte

Los dos escenarios principales del recinto presentarán una estética espectacular sobre el vino y la ciudad respectivamente

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

En Aranda de Duero todo huele ya a Sonorama Ribera y a diez días para la celebración del festival de música, la asociación Art de Troya y el Ayuntamiento de la ciudad colaboran de forma coordinada en el montaje de todas las infraestructuras necesarias. Una treintena de trabajadores de la brigada municipal de servicios y electricidad, un centenar de voluntarios pertenecientes a la organización, junto a decenas de empleados de varias empresas especializadas en montaje, luz y sonido, se encuentran metidos de lleno en el levantamiento de las infraestructuras.

Noricias relacionadas

Se calcula que al recinto ferial, durante estos días, tendrán que llegar hasta 14 camiones cargados de toda la infraestructura necesaria. Grandes estructuras de hierro para colocar los escenarios, las barras de bar, la zona vip y otras dependencias. Las dimensiones y espectacularidad de los dos escenarios principales será una de las sorpresas de este año. Javier María, responsable de Producciones Salas, una de las empresas que trabaja en el montaje, destaca que «sorprenderán» por sus dimensiones y estética. Al respecto, detalla que el escenario Ribera del Duero tendrá más de 16 metros de altura, una anchura de 20 metros y una puesta en escena impactante. No va más allá en detalles, pero según las palabras del director del festival, Javier Ajenjo, la estética se asemejará a la fantasía y espectacularidad del festival belga Tomorrowland y tendrá unos guiños muy vinícolas en homenaje a la denominación de origen, mayor patrocinador del evento. Apenas un metro menor en tamaño, el escenario Aranda de Duero, también apunta maneras y será un homenaje a la ciudad anfitriona.

Durante Sonorama Ribera se calculan 500.000 vatios de potencia en sonido e iluminación y sorprenden también otras cifras como los tres kilómetros de vallado perimetral que se utilizan, con sus otras tantas lonas de rafia para marcar accesos y proteger torres de sonido, además de los incontables metros de cable. Otro de los números curiosos son los 120 metros de vallas antiavalancha. En el recinto ferial se ultiman también los otros tres escenarios de menores dimensiones, las zonas de artistas, las barras, la zona de prensa, las oficinas de organización y todo lo necesario. Este año, Sonorama Ribera ha ganado espacio con la integración, a mayores, de la calle Santander y el aparcamiento del parque de bomberos. En el primer caso dará cabida a un espacio técnico que no se habilitará al público por la complicación que conlleva quitar el vallado. Mientras que el patio del parque de bomberos, acogerá la zona de restauración y al Sonorama Baby, el festival para niños, una de las novedades de esta edición. Al trasladar la zona de restauración y comercio a esa zona se descongestionará el flujo de entrada y salida y los asistentes contarán con mayor amplitud.

Plataforma de duchas

Al trabajo incesante en el recinto ferial se unen también, estos días, las labores de preparación de zona de acampada en el Parque General Gutiérrez. Está previsto que más de 6.000 asistentes a Sonorama opten por pasar el festival en sus tiendas de campaña en la zona incluida dentro del bono. El Ayuntamiento ha comenzado estos días las obras de planchado para la colocación de duchas. «Se trata de un cemento hidrante con unas tuberías de depósito, una estructura que quedará permanente y ahí se podrán conectar las duchas», explica el concejal de Servicios, Alfonso Sanz. La infraestructura es una demanda histórica del festival en la que el Ayuntamiento ha invertido 35.000 euros. En ella se colocarán alrededor de un centenar de duchas, que se han ubicado en cuatro filas. «Asimismo hemos realizado las labores de desbroce de la zona y todo los necesario para facilitar la llegada de acampados», afirma Sanz.

Por otra parte, en el centro de Aranda, los trabajos de montaje no comenzarán hasta esta próxima semana. En este caso es el Ayuntamiento el encargado de ceder y montar los escenarios hasta en siete ubicaciones diferentes. Plaza del Trigo, Plaza Arco Pajarito, Plaza del Rollo, Plaza de la Sal, Parque de La Isla, Parque María Pacheco y Santa Catalina.

500 aseos químicos con un alquiler de más 60.000 euros

Casi medio millar de aseos químicos se habilitarán en Sonorama Ribera en diferentes puntos del festival. La mayor parte de ellos, alrededor de 250, se colocarán en el recinto ferial. En esta ocasión 42 no serán alquilados, ya que el Ayuntamiento de Aranda ha desembolsado 45.000 euros para comprar cuatro casetas de urinarios móviles para utilizar en diversos eventos. En cualquier caso, la mayor parte de los aseos químicos son de alquiler y a los dos centenares del recinto hay que sumar los 130 que se colocan en la zona de acampada del parque Gerenal Gutiérrez. La organización de Sonorama emplea una partida de más de 50.000 euros para el alquiler de estos servicios. «El año pasado ya se buscó una mayor comodidad para los asistentes en el recinto en este sentido, con la mejora y duplicado del número de sanitarios y en esa línea vamos a seguir», detalla el director del festival, Javier Ajenjo. Un salto cualitativo que fue muy aplaudido por el público sonorámico que inundó las redes sociales aludiendo a la calidad y comodidad de las dotaciones.

Fuera del recinto y del camping, es el Ayuntamiento de Aranda el encargado de colocar los urinarios móviles. El concejal de servicios, Alfonso Sanz indica que el Consistorio arandino se gasta una partida de 10.000 euros en la colocación de estos aseos a través del alquiler a varias empresas. Los mismos se colocan en las inmediaciones de las zonas de los conciertos, pero además de en esos siete puntos también hay algunos dispersos por varios puntos del centro de la ciudad.

Fotos

Vídeos