El Mozart que «aterra» a los cantantes llega al Real

El director musical del Teatro Real, Ivor Bolton, acompañado de los directores artístico, Joan Matabosch, y de escena, Claus Guth./Efe
El director musical del Teatro Real, Ivor Bolton, acompañado de los directores artístico, Joan Matabosch, y de escena, Claus Guth. / Efe

'Lucio Silla', la ópera más exigente del precoz genio salzburgués, sube a las tablas del coliseo 245 años después de su estreno

MIGUEL LORENCIMadrid

«Es terrorífica para los solistas, complejísima para el director, terrible para el escenógrafo y crucial para la evolución de Mozart». Así se refiere Joan Matabosch a 'Lucio Silla, «aterradora» ópera de Mozart con la que el Teatro Real inaugura una temporada «muy especial» el próximo miércoles. El coliseo que dirige Matabosch celebra los 20 años de su reinauguración, prepara su bicentenario y recibe por primera vez en su historia esta «legendaria» ópera temprana de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), la tercera escrita por el genio salzburgués, con solo los 16 años, y que jamás se había visto en Madrid.

Cantantes, batuta, orquesta, escenógrafos y equipo técnico «luchan contra el tópico que la presenta como una ópera imposible», dice Matabosch sobre esta «historia de un tirano imprevisible». Una ópera «excepcional y desconocida» de casi cuatro horas de duración de la que el Real ofrece nueve funciones con dos repartos encabezados por los tenores Kurt Streit y Benjamin Bruns y las sopranos Patricia Petibon y Julie Fuchs.

Fundamental en la trayectoria de Mozart como compositor, «exige un tremendo virtuosismo a los solistas, con unas arias que están entre lo más difícil y brutal que se haya compuesto para la voz humana en toda la historia de la música», asegura Matabosch. «Tenida por estática argumentalmente, la belleza de su música es de alto voltaje», agrega el director artístico del Real.

Estrenada en Milán en 1772, ha tardado la friolera de 245 años en llegar a un escenario de la capital. Mozart la escribió tras 'Mitrídate, rè di Ponto' y 'Ascanio in Alba' e inspirándose en Lucio Cornelio Sila, sanguinario militar y estratega de la Roma imperial que vivió entre los años 138 y 78 a.C. Sus largas arias y recitativos, algunas de más de doce minutos, anticipan las partituras de 'Don Giovanni' o 'La flauta mágica'.

«Es la historia de un dictador que oprime a la mayoría con su carácter voluble. No diría que 'Lucio Silla' es una ópera sobre Trump, pero sí sobre un hombre impredecible capaz de crear terror», sostuvo Claus Guth, director de escena de una ópera que compara con 'La Clemenza di Tito'. Es la décima que el británico Ivor Bolton dirige el Real, donde debutó en 2007, y que la aborda «no desde las notas de partitura, sino desde el 'texto' mozartiano».

Con ella arranca un temporada «muy especial» para el coliseo lírico, según el presidente de su patronato, Gregorio Marañón. El 11 de octubre se cumplirán los 20 años de la reapertura del Real y el 23 de abril de 2108 se alcanzarán los 200 años de su fundación en 1818. «Queremos arraigar nuestra vocación de excelencia, reflexionar sobre los retos y ponernos nuevos deberes», dijo Marañón. Será además el año que viene el escenario anfitrión de una «cumbre histórica» que reunirá en Madrid a los responsables de más de 150 «casas de ópera» de todo el mundo.

Confiado en el final de la crisis, el Real afronta el futuro con récord de abonados, un total de 21.000 esta temporada, lo que supone un 5% más que el año pasado y 8.000 más que hace cuatro años. «Estamos bien posicionados y la sociedad valora lo que hacemos», concluye Marañón.

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