Delibes inspira el 'rock del hereje'

Dani Duque, Óscar Sanz y Fernando Faura, del grupo de rock La LinGa, delante de uno de los puntos de la ruta de ‘El hereje’ en la entrada al Campo Grande. /Alberto Mingueza
Dani Duque, Óscar Sanz y Fernando Faura, del grupo de rock La LinGa, delante de uno de los puntos de la ruta de ‘El hereje’ en la entrada al Campo Grande. / Alberto Mingueza

El último trabajo del grupo vallisoletano La LinGa, ‘Una vida sin calor’, bebe de la famosa novela ‘El hereje’

MARÍA DE LARAValladolid

«‘El hereje’ es obligatorio». Esta afirmación tan rotunda la hace Dani Duque, componente del grupo vallisoletano de música rock La LinGa, quien antes de enfrentarse a su último proyecto musical no había leído la obra de Miguel Delibes publicada en 1998. La novela, que cuenta la historia de Cipriano Salcedo, enseña el Valladolid del siglo XVI donde se desarrolla la vida del protagonista desde que nace hasta que muere. Un momento en el que Iglesia e Inquisición eran dos poderes fácticos, y donde resulta difícil imaginarse un concierto de rock and roll, principalmente porque todavía faltaban cuatrocientos años para que este género comenzase a sonar.

Pero ¿y si lo planteamos de manera diferente? ¿y si el rock and roll nos acercara al año 1558? La LinGa y su nuevo proyecto –el quinto dentro de su discografía–, ‘Una vida sin calor’, tienen la respuesta a estas preguntas tras musicalizar la obra de Delibes. «Nuestra idea desde un principio no era utilizar el libro textualmente, sino inspirados en la novela y con determinados pasajes de ésta, hacer nuestra historia influenciada por ‘El hereje’», explica Duque, quien además de poner la voz y tocar la guitarra dentro de la formación vallisoletana, también se encarga de las letras de sus canciones.

Fue en septiembre del año pasado, en la Plaza Mayor, cuando La LinGa presentó ‘Una vida sin calor’, su segundo proyecto cultural «con el que queríamos crear un disco conceptual, en el que se contara la historia de una persona y que además fuese muy de Valladolid», asegura Duque. Una vez que tuvieron los objetivos claros, llegó ‘El hereje’ y los temas que este libro aborda: las relaciones, el amor, la fraternidad, la traición... Cuestiones que, igual que hicieron reflexiona a las personas en su día –tanto en el siglo XVI, como en los años noventa cuando se publicó la obra–, llegan a la actualidad sin aires de ser problemas de otro tiempo. «Lo que engancha del libro es que principalmente habla de cómo una persona afronta un montón de situaciones que tenemos cada uno de nosotros en nuestro día a día», asevera el vocalista de La LinGa.

Los integrantes de La LinGa, en el Campo Grande.
Los integrantes de La LinGa, en el Campo Grande. / Mingueza

Un cuento musical

Su carácter de disco conceptual ofrece al público dos formas de escucharlo: la primera y más común, reproducir las once canciones de manera individual, una a una; y una segunda, dándole al ‘play’ y dejando que el rock de La LinGa te cuente la historia sin interrupciones a través de un cuento con notas musicales donde las dos guitarras y la batería, instrumentos esenciales en el rock básico, comparten protagonismo con secciones de viento y cuerda. «Este disco nos ha llevado el doble de tiempo que cualquiera de los demás porque éramos muchos», apunta Duque. En total 16 son las personas que han participado en ‘Una vida sin calor’, entre los que se encuentra ‘Cifu’ (Jesús Cifuentes), de los Celtas Cotos, «que también canta una canción».

–Y lo más importante, ¿la gente que ha leído ‘El hereje’ puede identificar el libro en las canciones?

–Era una de las cosas que más me preocupaba y creo que finalmente sí que hemos conseguido tanto que la gente que había leído la novela de Delibes viese en las canciones reflejadas imágenes de ‘El hereje’; como que personas que a raíz del disco han leído el libro.

De esta manera, la formación vallisoletana con su segundo proyecto cultural –el primero puso música, en 2011, a poemas de escritores de la ciudad–, demuestra que de igual manera que la música y la poesía maridaban perfectamente, el rock y ‘El hereje’ hacen un tándem idóneo para llevar esta música a todos esos lugares donde este estilo musical no suele ser tan común. Por ejemplo con ‘Canciones atraVersadas’ tocaron en Universidades (la de Valladolid y la de Oviedo) e hicieron una gira por diferentes cárceles del país.

Tras más de dos años y medio de «lecturas, relecturas, composiciones, ver dónde iba cada tema y dar color a la historia con todos los instrumentos musicales», cuenta el propio compositor, llegaron los reconocimientos, y no solo del público sino también de algunas de las personas más cercanas al escritor, como son sus hijos: «Después del concierto que dimos en la Universidad de Valladolid para la Cátedra de Miguel Delibes, uno de sus hijos vino para comentarnos que estaba muy orgulloso del trabajo que habíamos hecho con el libro de su padre».

Escaparate de la ciudad

Y es que desde una postura de «ser irrespetuosos con la obra pero desde el respeto», como señala Duque, La LinGa ha creado sus propias letras y ritmos para contar la vida de Cipriano Salcedo en Valladolid. Una labor que requirió que alguien muy cercano al Premio Cervantes «revisase nuestro trabajo y viese que no desvirtuaba el libro y que más o menos lo respetaba y no lo utilizaba», subraya al referirse a la Fundación Miguel Delibes y la Cátedra Miguel Delibes, que han actuado como guías del proyecto.

La ciudad de Valladolid se convierte en el protagonista secundario de esta historia, el lugar que da paso a cada uno de los hechos que le suceden a Cipriano Salcedo. Este hereje y su inventor, Delibes, son la inspiración. El rock and roll la base y La LinGa los encargados de juntar todas las piezas de un puzle que tiene como resutado ‘Una vida sin calor’. Estas cuatro palabras –sacadas textualmente de la novela–, además de dar título al disco, «reflejan exactamente todo lo que pasa en el libro y resume la vida de Cipriano, porque éste tuvo una vida muy intensa», explica el vallisoletano que basa su ‘modus vivendi’ en enfrentar todo con intensidad. «Hay que ser intensos, no se puede pasar de puntillas por la vida». Y es de esta forma como Dani, Fernando Faura (guitarra), Óscar Sanz (batería) y el resto de componentes de La LinGa entienden su relación con la música.

Por si a estas alturas algún curioso se lo estaba preguntado. Que ‘Una vida sin calor’ tenga once canciones y que con la ruta turística de ‘El hereje’ se puedan descubrir once puntos de Valladolid, es mera coincidencia. Pues a través de sus temas, este grupo de rock pone sobre el escenario los sentimientos que transmite la novela de Delibes y no los rincones del Valladolid de 1558. Aunque cada uno de sus conciertos, sobre todo los de fuera de la ciudad, «son un escaparate perfecto» para dar a conocer un poco más de la cultura de la capital del Pisuerga.

Así llevarán su particular visión de ‘El hereje’ este jueves día 10 a Aranda de Duero (Burgos) en el Sonorama; a Cabezón de Pisuerga (Valladolid), para poner fin a las fiesta patronales del municipio; y después viajarán a Cantabria, Asturias y Madrid, paradas que también forman parte de la lista de destinos marcados en el mapa del Miguel Delibes más rockero de la historia.

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