Desde la izquierda, Carlos Balaguer, Martín Naveira, José M. Asensi y Emilio Climent.
Desde la izquierda, Carlos Balaguer, Martín Naveira, José M. Asensi y Emilio Climent. / Henar Sastre

Las trompas de
la OSCyL, solistas con Schumann

  • López Cobos cumple su deseo de dirigir este curioso concierto

Su sitio habitual está al fondo a la izquierda, pero los trompas de OSCyL serán solistas junto al podio de Jesús López Cobos en el programa de abono de esta semana. Interpretarán una obra que el maestro zamorano quería dirigir, la ‘Pieza de concierto’, de Schumann. Como son cinco trompas titulares, han tenido que sortear la participación, pues la obra está escrita para cuatro. Al quien descartó el azar, José Manuel González, dedican su trabajo los otros cuatro, Martín Naveira, Carlos Balaguer, Emilio Climent y el solista, José M. Asensi.

Desde que conocieron la elección de la obra llevan dándola vueltas. «Ha sido como un parto. Desde hace nueve meses estudiamos solos y desde enero, los cuatro juntos», explica Asensi. También han contado con la ayuda del gran maestro de su instrumento, Radovan Vlatkovich. El único que la ha tocado en concierto ha sido Balaguer. «En 1993 la toqué con la OSCyL. He vuelto a oír la grabación de entonces y me he sorprendido para bien». Consideran que es una obra de gran dificultad técnica, virtuosística tanto para el solista como para las dúos y cuartetos que se van sucediendo en esta obra del romántico Schumann, primer compositor en escribir un concierto para cuatro trompas. Ese instrumento que llamó a la caza, que incorporó válvulas, pistones y que permite matizar tono y afinación con la mano en la campana, es el comodín de los vientos, el imprescindible en el gran sinfonismo del XIX, el habitual en las formaciones de cámara, el empastador nato. Climent destaca «su semejanza con la voz humana, su amplitud de registro, su versatilidad». Se medirán con sus compañeros, frente a sus familias en las primeras filas y tienen ganas. «A cualquiera de la orquesta que le den una oportunidad así dirá que si», dice sin dudarlo Naveira.