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David Bustamante, el domingo 12 de febrero, en el Auditorio Miguel Delibes. / Ramón Gómez

David Bustamente cantó
a Latinoamérica en
su actuación en Valladolid

  • 'Busta' ofreción una noche de letras dedicadas al amor y al desamor en un Miguel Delibes tatalmente entregado

Más romántico de lo habitual, de traje clásico y flanqueado por cuatro músicos salió anoche al escenario David Bustamante para protagonizar un repertorio marcado por el amor tanto como por el desamor, tal como marca su último trabajo, ‘Amor de los dos’. El cancionero mexicano, sobradamente doctorado en ambas temáticas, fue ayer el protagonista de la primera parte de un concierto saldado con entradas agotadas. Público de diferentes edades y poblado de parejas en pre-celebración de San Valentín, disfrutó con una noche dominada por los estandars de la música latina más romántica y clásica creada desde principios del siglo XX hasta hoy.

Por eso mismo David fue más Bustamante al principio y un poco más ‘Busta’ al final del concierto cuando ya el ambiente estuvo dominado por sus éxitos propios y por un público totalmente metido en los excesos populares y bienvenidos del antiguo obrero de San Vicente de la Barquera.

Antes de salir al escenario, Bustamante recibió en el camerino a varios seguidores y colectivos. Entre otros a una representación de 13 integrantes de Fundación Persona, entidad dedicada a la inclusión de personas con discapacidad intelectual y a quienes les aseguró que «gracias a gente como vosotros nunca dejaré de sonreir».

Bustamante durante su concierto en el Auditorio Miguel Delibes el domingo 12 de febrero.

Bustamante durante su concierto en el Auditorio Miguel Delibes el domingo 12 de febrero. / Ramón Gómez

Bustamante abrió fuego con una primera ráfaga de versiones incluidas en el mencionado ‘Amor de los dos’. Lucho Gatica fue el primer reivindicado de la noche a través de la revisión del clásico ‘Total’ anticipando una noche de letras extremas de amor donde la tragedia e incluso la muerte están invitadas. Ya se sabe cómo es el desamor latino…

Tras esta apertura, Bustamante continuó con otro clásico más lejano en el tiempo como fue ‘Historia de un amor’, del panameño Carlos Elegta, ‘Dartañán’, popularizada por Los Panchos. No faltó en esta primera ráfaga ni ‘Bésame mucho’ ni tampoco la versión ‘La Puerta’ de su amigo contemporáneo Alejandro Fernández. Tras esta primera parte dirigida al otro lado del charco marcada por el protocolo de su último disco, Bustamante comenzó gradualmente a exponer las canciones que forman parte de discografía exclusiva. Y lo hizo remitiéndose a 2014 con ‘Vivir’, canción que sirvió para que sus músicos intensificaran sus momentos de gloria con solos de guitarra, bajo, piano y batería.

Pero el crescendo vino sin duda alguna con un ‘Busta’ ya desprovisto de traje y ‘etiquetado’ por americana y camiseta negra. Fueron los primeros momentos más festivos de la noche con temas como ‘Me arrepiento’ y ‘Cobarde’. Público de pie, baño de masas. Desde ese momento, al cierre, Bustamante disparaba sin piedad ráfagas de fiesta ante unos espectadores totalmente entregados a una agradecida celebración de domingo de lluvia. ‘Nunca es tarde’ o ‘Dos hombres y un destino’ continuaban poniendo al público de pie.

Nuevamente, Bustamante demuestra su permanencia por derecho en la escena mirando atrás y en la lejanía la resaca del primer ‘OT’.