El Norte de Castilla

Alfonso Pahino: «El público de Valladolid es un santo, nunca me defrauda»

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El cantante vallisoletano Alfonso Pahino / Rodrigo Ucero

  • El cantante vallisoletano celebra sus más de 40 años de carrera musical con una gira íntima por municipios de Valladolid, Burgos y Zamora

El cantante vallisoletano Alfonso Pahino lleva más de 40 años de carrera musical. Para celebrarlo, ha publicado un disco recopilatorio y emprende una gira íntima, en pequeñas, salas, en las provincias de Valladolid, Burgos y Zamora, aunque no descarta ampliar sus conciertos a más fechas y municipios. En sus actuaciones, la primera de ellas esta noche en Pedrajas de San Esteban, recordará con el público sus éxitos más importantes e interpretará versiones de canciones que no pasan de moda.

-¿Cómo surgió la idea de la gira?

Me lo propuso mi sobrino Miguel, componente del dúo Dos de picas y del grupo Aviones plateados. Le respondí que me gustaría y que me recordaría a mis comienzos porque hace muchos años que no actúo por esta zona exceptuando la capital. Me gustó la idea, se puso manos a la obra y en un momento cerró un montón de fechas. Es volver un poco a mis orígenes, recuperar la juventud de algún modo. A la mayoría de los artistas nos gusta cantar en sitios íntimos. No todo son conciertos multitudinarios. A mí personalmente me gusta actuar en salas pequeñas y tener al público al ladito.

-¿Cómo definirías tu música y a tu público?

He sobrevivido a muchas modas. Empecé con la época yeyé y el twist y he sobrevivido a la movida madrileña, al punky, al reggaeton… he sobrevivido a todas las modas porque yo siempre he sido muy fiel a mi línea. La gente joven me conoce quizá por referencias de los padres. Pero sí, a mis conciertos también va mucha gente joven. Es un mito erróneo eso de que a la juventud no le gusta lo clásico porque a todos los chavales les encanta Nino Bravo y ese es mi género.

-¿Qué encontrará el público en los conciertos?

La mitad del concierto son canciones mías de toda la vida que son las que vienen en el recopilatorio. Pero la otra mitad son versiones de temas como yo llamo ‘inolvidables’, de toda nuestra vida, que todo el público conoce, incluso de distintos estilos. Lo mismo canto una rancherita que un bolero… y mucho pop español. Por ejemplo me gusta hacer alguna versión de canciones de grupos españoles como Los módulos, Los brincos, Fórmula quinta… y también hago versiones de bolero ranchero como del estilo de Javier Solís, que es un género que a mí me va muy bien.

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El cantante vallisoletano Alfonso Pahino. / Rodrigo Ucero

-¿Qué canciones te piden más?

Mi canción más popular es ‘Yo soy gitano’. Otras muy conocidas son ‘Niña de los ojos negros’ o ‘Aléjate’, el tema con el que ganamos el festival de Benidorm en 1977. También ‘Ana’, ‘Llévatelo’, ‘Sígueme’, ‘Déjame soñar contigo’, ‘San Sebastián, que es la primera canción que grabé… y esas canciones me las pide el público que me sigue y conoce mi repertorio, son inevitables. Pero yo también tengo mis propias peticiones y hago un poquito de rock and roll clásico, temas de Elvis Presley, Tom Jones… porque soy un poco osado. Me encanta la copla y un buen Antonio Vargas Heredia o un ‘Pena penita pena’ cantado a mi estilo… disfruto haciendo versiones de canciones míticas. Soy un cantante clásico pero my versátil. Siempre canto el tema central de Jesucristo Superstar, Getsemaní, generalmente al final, ya que hice una gira por muchos países de América de esta ópera Rock. Sigo cantándola en mis conciertos en el mismo tono porque gracias a Dios mi voz me lo sigue permitiendo. Hay temas de los que no me puedo escapar y uno de ellos es Getsemaní.

-¿Qué esperas encontrar en esta gira?

Lo primero que me voy a encontrar es al público preguntando si soy yo, si soy el hijo… porque la gente se hace un poco de lío con el apellido Pahino -comenta entre risas-. Tengo descendencia directa e indirecta que se dedica a la música y el público los identifica conmigo. A veces me dicen que si soy el hijo de Alfonso Pahino y eso me llena de orgullo claro. Tengo que decir lo primero de todo que si hago esto es para disfrutar. Después de tantos años cargando equipos en la furgoneta, yendo a tocar, terminando a las cuatro de la mañana, desmontando el equipo, cargándolo de nuevo en la furgoneta, llegado a casa a las ocho de la mañana… todo eso hace años que lo pasé. Ahora me tomo la vida de otra forma. Esta gira es para disfrutar.

-¿Qué sentimientos te despierta esta gira?

Está todo preparado. El sonido lo lleva mi hijo Daniel que es un fenómeno. En mis comienzos actué en todos estos pueblos, en las verbenas. Por eso es una regresión a mis comienzos que me hace mucha ilusión. El público ha conseguido que sea un privilegiado, que lleve más de 40 años trabajando en lo que me gusta, es una suerte y un privilegio.

-¿Cómo es esa conexión especial que tienes con el público de Valladolid?

Actúo todas las semanas en Valladolid desde hace años. Estuve doce años en Porta Caeli semanalmente. Luego estuve tres años en Kerala actuando todos los fines de semana. Ahora estoy en Sheraton también todos los fines de semana desde hace más de dos años. Así que tengo un público habitual que son amigos, me conocen muy bien, me piden canciones… cuando voy a otro sitio ven a Alfonso Pahino el artista. Aquí soy un poco como de la familia, me encuentro muy cómodo y estoy muy agradecido. Me permiten licencias que en otros sitios no me atrevería como por ejemplo cantar copla. El público de Valladolid conmigo es un santo porque llena los teatros o salas donde voy, llevo muchos años y conoce bien mi repertorio. Cada vez que organizo un concierto nunca me defrauda y llena el recinto allá donde esté. No tengo más que agradecimiento. Lógicamente yo no me duermo en los laureles, siempre ofrezco cosas nuevas y cada vez de mayor calidad.

-Celebras más de cuarenta años de carrera musical. ¿Cuál es el momento exacto que definirías como tu comienzo como artista?

Tengo un punto de Referencia que es el Festival de la Paz de Valladolid en el Teatro Calderón en 1973. Allí debuté como cantante solista porque antes estuve con los grupos Los Camel, luego Los lazos y después Santa Cruz. Hace ya más de cuarenta años. Empecé desde niño porque en mi casa siempre ha habido mucha afición a la música y el culpable era mi padre. En mi casa se ha escuchado mucha música clásica, zarzuela, ópera y canciones napolitanas que mi padre cantaba de locura. Desde niño veía a Marisol y a Joselito y yo pensaba que quería ser como ellos. Cantaba en el coro de la iglesia, aprendí a tocar la guitarra y tocaba en la puerta de casa, en el Canal de Castilla, en Las Moreras… cantaba canciones de Adamo y así empecé hasta que entré en conjuntos.

-¿Te sientes muy ligado a Valladolid?

Yo he vivido bastantes años fuera de Valladolid. En 1965 me desplacé a Madrid porque en esa época era muy importante vivir en Madrid o Barcelona si querías dedicarte a la música. Pero a pesar de haber vivido muchos años fuera Valladolid es mi ciudad del alma, me he criado en el barrio de La Victoria. Aquí siempre se me ha dado mucho cariño, respeto y familiaridad. No me tratan como el artista famoso que me consideran en otros sitios y ni falta que hace. Es mi ciudad querida a nivel familiar y profesional.

-¿Qué colaboraciones con otros artistas recuerdas con más cariño y con quién te gustaría cantar?

Hace un par de años actuaron en Valladolid Los Brincos y me invitaron a subir al escenario con ellos. Los míticos Panchos hicieron una gira mundial de sus setenta años y cuando vinieron aquí me escogieron de artista invitado. He cantado con mucha gente en mi carrera. En los últimos años los duetos se han puesto muy de moda porque la unión hace la fuerza y se juntan los seguidores de un artista con los de otro. Pero yo lo he hecho desde mis comienzos. Cuando yo era bastante popular en el año 1978 o 1979 había dos críos que me seguían allá donde iba por la zona de Madrid, les encantaban mis canciones. Un año después se convirtieron en el fenómeno fan más grande de España: Los Pecos. Y yo les sacaba a cantar conmigo cuando no les conocía nadie. He tenido oportunidades de coincidir con muchos artistas tanto en España como en América con Rocío Dúrcal o con Ángela Carrasco por ejemplo, es algo muy hermoso. Sería un orgullo cantar junto a Tom Jones, es tan grande y tan inmenso…