Jethro Tull hechiza al público de Barcelona con sus grandes éxitos

Ian Anderson (izda.) y Florian Opahle.
Ian Anderson (izda.) y Florian Opahle. / Efe
  • La mítica banda, liderada por Ian Anderson, desgrana los éxitos de sus casi cincuenta años de carrera musical

Como por arte de magia, la lluvia que cayó el lunes durante todo el día sobre Barcelona se detuvo durante unas horas para que Ian Anderson, el líder indiscutible de Jethro Tull, pudiera hechizar al público de los Jardines de Pedralbes con algunos de los éxitos de sus casi cincuenta años de carrera musical. Al frente de una banda enérgica, en la que no queda ninguno de los miembros históricos de Jethro Tull, Anderson ha arrancado con 'Living in the past' (1969) y ha ido avanzando en el tiempo con temas como 'Songs from the wood', 'Nothing is easy' o 'Sweet dream'.

Las primera notas que se han oído sobre el escenario al aire libre de los Jardines de Pedralbes han sido las de la inseparable flauta travesera de Ian Anderson, tan característica del sonido de esta banda legendaria.

Cuando se han encendido las luces, ahí estaba el viejo roquero, tocando con la pierna en alto, con esa inconfundible y un tanto estrafalaria manera de bailar, que no ha perdido con los años.

Teatral, Anderson ha ido introduciendo los temas, mencionando a menudo en que año los compuso, como si de un viaje por el tiempo se tratara. Tan sólo ha vuelto al presente momentáneamente para interpretar dos canciones nuevas, 'Doggerland' y 'Enter the uninvited', ambas incluidas en 'Homo erraticus', un álbum publicado recientemente, que habla de la evolución del ser humano a través de las migraciones históricas y la tendencia actual a la superpoblación.

El concierto de hoy ha sido el primero en España de la gira europea de Ian Anderson, que ya ha visitado Rumanía, Suiza, Polonia, y la República Checa, repasando sus grandes éxitos bajo el título de 'Best of Jethro Tull'.

Previamente, Anderson ha recorrido los escenarios de su Gran Bretaña natal, donde ha ofrecido recitales diferentes, con una primera parte dedicada íntegramente a su nuevo disco 'Homo erraticus' y una segunda parte más nostálgica. Pero en cuanto ha pisado el Continente, el escocés ha optado por centrarse en las perlas que compuso en el pasado.

La decisión fue acertada, en vista del público reunido ayer en los Jardines del Pedralbes de Barcelona: espectadores fieles que, en su mayoría, ya tenían uso de razón en los años setenta, cuando Jethro Tull se convirtió en una de las bandas más populares del momento, y que tenían ganas de recordar los viejos tiempos.

Paso de los años

Los años no pasan en balde y Ian Anderson ya no tiene la voz que tenía y necesita del apoyo de Ryan O'Donell, un actor y cantante que consigue reforzar la parte vocal sin robar protagonismo al maestro.

El rock progresivo de Jethro Tull tampoco tiene el tirón que tenía en los setenta y no sólo no llena estadios, sino que ni tan siquiera ha logrado vender la totalidad de las 2.200 localidades del recinto de los Jardines de Pedralbes.

Aunque en este punto cabe recordar que el tiempo no ha acompañado y que una hora antes de que empezara el recital ha caído una tromba de agua desalentadora. Anderson no es el que era, pero sigue siendo un gran músico, capaz de ofrece un concierto intenso. Además es el compositor de la mayor parte de los temas de los más de 30 álbumes de Jethro Tull, por lo que repertorio de calidad no le falta.

La banda ha hecho las delicias del público, especialmente en los abundantes solos de flauta de Ian Anderson y de guitarra eléctrica de Florian Opahle. Como los que cerraron el concierto, justo después de que los espectadores hayan tenido el placer de volver a corear "Aqualung", mientras Ian Anderson dejaba a un lado la flauta para bailar, bien metido en su papel de enloquecido trovador medieval. Las siguientes paradas españolas del Jethro Tull son Madrid, Valencia y Fuengirola.