Luis Alberto De Cuenca regresa a su «tríptico de tinieblas»

Luis Alberto de Cuenca, junto a Jesús Ponce. / Rodrigo Jiménez

El académico presentó ‘Elsinore’, ‘Scholia’ y ‘Necrofilia’ junto a Jesús Ponce Cárdenas dentro del ciclo Versatil.es de poesía

SAMUEL REGUEIRA Valladolid

El poeta, académico y filólogo Luis Alberto de Cuenca presentó este lunes una reedición de sus poemarios ‘Elsinore’, ‘Scholia’ y ‘Necrofilia’, publicados entre la década de los setenta y la de los ochenta (1972, 1978 y 1983, respectivamente) y que se han visto reeditados en un único volumen por la editorial El Reino de Cordelia: «Transitan por mi línea más oscura», ironizó el autor, oponiéndose al concepto «línea clara» que caracteriza la segunda etapa de su trayectoria poética. El acto supuso, así, toda una vuelta al pasado y a la juventud de De Cuenca, cuyos tenebrosos versos se recopilan en este «tríptico de tinieblas», como ha dado en bautizarlo el también poeta y responsable de dicha edición, Jesús Ponce Cárdenas.

«Son textos a los que caracterizan una cierta actitud lírica, casi retadora», expuso al comienzo de esta presentación, en el marco del encuentro poético de Versátil.es auspiciado por la Universidad de Valladolid, y desarrollada en el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras en presencia de su coordinador, Pedro Conde Parrado: «Esta poesía revela, con recurrencia, una serie de máscaras tras las cuales se esconde un adolescente que acudía a la erudición para ponerle capas a su sufrimiento», explicaron, en relación a la muerte de su novia a los diecinueve años, Rita Macau.

A lo largo de la charla se refirieron los autores a distintos episodios de juventud de Luis Alberto de Cuenca, desde sus tertulias en el Café Teide hasta sus gamberradas literarias, como pagar entre varios amigos una única edición antológica en la que soltar todo tipo de incoherencias y provocaciones: «Hablábamos de literatura continuamente porque era lo que nos consumía todo el tiempo», confesó el escritor.

Parrado reveló también, con cierto sentido de la pertinencia, que cierta editorial quiso rechazar el texto de De Cuenca en una antología poética vertebrada en torno al gol de Iniesta en 2010, al considerarlo «polémico» de cara a los simpatizantes independentistas de Cataluña: «Si les pareció peliagudo entonces, imaginemos ahora», rieron. De Cuenca no quiso dejar de mencionar a alguno de sus maestros, como Gimferrer, Neruda o Borges, al que tardó en leer porque sentía que «traicionaba a Neruda», pero al que prefiere «como poeta antes que como prosista o traductor de otras obras».

Esta edición del encuentro Versátil.es, que se autodenomina especial al coincidir con el centenario de la Facultad de Filosofía y Letras, se inauguró con una lectura de poemas a cargo de Amalia Iglesias, Belén Artuñedo y Fernando del Val. Tras la conversación entre Ponce Cárdenas y De Cuenca, la primera jornada finalizó con la actuación del colectivo Azar Teatro ‘Y en mi corazón el dardo’, en homenaje al poeta León Felipe, que se desarrolló en el vestíbulo principal de la facultad.

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