Teatro y novela en siete lenguas a cargo de los alumnos de la Escuela de Idiomas

Lucas Sánchez Villalón, jefe de estudios de la Escuela de Idiomas y la directora Fredes Antuña, muestran la portada del libro. /Henar Sastre
Lucas Sánchez Villalón, jefe de estudios de la Escuela de Idiomas y la directora Fredes Antuña, muestran la portada del libro. / Henar Sastre

Las Feria del Libro de Valladolid acogerá la puesta en escena de la obra teatral 'Fronteira' y la presentación del proyecto editorial realizado por los alumnos en siete idiomas

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

No solo de libros se alimentará el programa dedicado a Portugal en la LI Feria del Libro de Valladolid. También habrá música, a través de un concierto que el grupo Sete Lágrimas ofrecerá después del pregón de Nieves Concostrina, y teatro, gracias a la puesta en escena de la obra 'Fronteira' por los alumnos de la Escuela de Idiomas de Valladolid (día 5 de junio, a las 13 horas en el Teatro Zorrilla). Se trata de una adaptación del cuento homónimo de Miguel Torga que ha realizado Luis Enrique Valdés Duarte –alumno de la Escuela–, y que él mismo se ha encargado de dirigir. Con diez alumnos en el reparto, el texto aborda temas como el contrabando y la lucha por la vida, con guiños a la situación de los refugiados y los emigrantes en la frontera. Coordinados por la profesora del departamento de portugués de la Escuela, Concha López, los alumnos llevan meses trabajando en este proyecto que se complementa con la presentación del libro 'Concierto para tres voces y siete lenguas' –está escrito en los siete idiomas que se imparten– que se llevará a cabo el día 4 de junio a las 13 horas en el Teatro Zorrilla bajo la supervisión de la directora Fredes Antuña y Lucas Sánchez Valdeón.

Se trata de un proyecto complejo que ha tardado casi dos años en ver la luz bajo la supervisión de Lucas Sánchez Villalón, promotor de la iniciativa, y Fredes Antuña, directora de la Escuela. «Ya trabajábamos con los alumnos en talleres de escritura, y la idea de este alumno nos dio pie para cogerla rápidamente y ponernos manos a la obra», recuerda Lucas Sánchez, uno de los eslabones encargado de coordinar a profesores y alumnos. «No es fácil poner de acuerdo a tanta gente porque, además de buscar huecos para ajustar el calendario, había que ponerse de acuerdo en la trama y en todas las ideas que se iban proponiendo», explica.

Tocaba remangarse y apuntar las líneas maestras sobre la que giraría la novela. El esqueleto estaba más o menos definido. Serían siete capítulos por los siete idiomas que se imparten en la escuela. Empezando por el inglés, y prosiguiendo por el italiano, el alemán, el chino, francés, portugués y el español para terminar de rematar el libro. Una novela inmersa de lleno en una torre de babel, con la dificultad añadida de tener que conjugar los vericuetos de la trama en las distintas lenguas para que no perdiera ni el ritmo ni la atención del lector. Para ello tanto él como la directora del centro Fredes Antuña echaron mano de los alumnos más veteranos. Los que cursaban niveles superiores para que todo resultara más fácil.

«Esa fue precisamente otra de las dificultades porque en cada capítulo se abren puertas para poder seguir adelante», asegura Sánchez Villalón, que no se arriesga a catalogar la novela en un género concreto. «Es más bien un libro de iniciación que puede encajar en novela sentimental, pero que por momento también tiene situaciones de intriga», apunta.

Sin llegar a destripar el contenido del libro, 'Concierto para tres voces' se centra en la vida de tres personajes con un perfil similar al de sus progenitores que viajan por distintos países para buscarse la vida. Un argumento, muy actual, que lleva a los protagonistas hasta Brasil, Berlín, Roma,... y que cuenta, además, con ilustraciones realizadas por algunos de los alumnos que alternan los idiomas con el estudio en Bellas Artes.

«El proceso fue más bien complejo, con distintas tormentas de ideas para poner en común las ideas de cada uno, y con una retroalimentación que finalmente ha servido no solo como un buen ejercicio de clase sino también para que los alumnos se implicaran en el proyecto», señala Lucas, profesor de francés, respaldado en todo momento por la directora, la asturiana Fredes Antuña. «La destreza a la hora de escribir es uno de los apartados del examen del idioma, y en ese sentido ha servido de gran experiencia», apunta la máxima responsable del centro., satisfecha con el resultado final. «La verdad es que el proyecto ha requerido de mucho esfuerzo pero ha merecido la pena por la ilusión con la que se ha comprometido todo el mundo», subraya.

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