Pablo Simonetti: «Las libertades son siempre frágiles»

Simonetti posa en Buenos Aires. /Leo La Valle (Efe)
Simonetti posa en Buenos Aires. / Leo La Valle (Efe)

El escritor chileno indaga en el sentido de pertinencia y en la identidad en su nueva novela, 'Desastres naturales'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

El escritor Pablo Simonetti ahonda en 'Desastres naturales' (Alfaguara) en los dos temas principales de su obra: la identidad y la pertenencia. En este caso, lo hace tomando perspectiva, hablando de un joven gay en el Chile de Pinochet. Marco, el protagonista, el 'alter ego' del autor, explora la relación con su padre, alguien «opaco» al que intenta abordar de manera «periférica» al mismo tiempo que vive su propia homosexualidad de manera reprimida.

«Siempre me ha interesado saber cuánto de nosotros mismos sacrificamos por pertenecer al grupo y a la vez, cuánta pertenencia sacrificamos para encontrar nuestro lugar en el mundo. Yo tuve que ir alejándome de mis mundos de pertenencia para encontrar mi lugar», explica Simonetti, autor de 'Madre que estás en los cielos', 'La soberbia juventud' o 'Jardín'.

En el Chile de la dictadura, «la vida de los homosexuales era muy difícil», rememora el autor. «Había una vida ejemplar en la que el hombre salía a trabajar y la mujer se quedaba en casa y en ese mundo que se parecía casi a un campamento militar no había lugar para los matices o las diferencias», cuenta el escritor. Pero ahora, a la vez que su país se ha modernizado, Simonetti cree haber encontrado las palabras para contar lo que en ella época permanecía en una capa subterráneo. «Por eso es una novela de época porque mi país ahora es distinto», sostiene.

«En Chile hemos mejorado muchísimo. Tenemos una ley de unión civil en la que yo participé activamente y el Congreso estudia la aprobación del matrimonio entre parejas del mismo sexo», continúa. Pero el escritor advierte sobre la necesidad de consolidar «espacios y lugares» diversos. «Las libertades son siempre frágiles. Basta que el lenguaje de la sociedad se polarice, se desarrollen la autocracia o las actitudes fascistas y aparezcan estos modelos de vida ejemplar para que las libertades sean sacrificadas», reflexiona el escritor. «Tenemos el ejemplo de Rusia, donde ya no puedes ir de la mano con tu pareja, o Estados Unidos, que con Trump, limita el acceso de las personas LGTB al Ejército. No olvidemos lo fácil que es perder todo y lo tentadores que son los discursos totalitarios que nos pueden hacer regresar a épocas cavernarias», agrega. «El totalitarismo hace que las mayorías se sientan protegidas y piensen que pueden discriminar a las minorías. Es muy fácil echarle la culpa de lo que ocurre al diferente», culmina.

Fotos

Vídeos