Leopoldina, la bruja de Delibes que escapó del fuego

Elisa Delibes, con el cuento original de su padre. /El Norte
Elisa Delibes, con el cuento original de su padre. / El Norte

Destino publica un cuento ilustrado e inédito de cuando el escritor vallisoletano tenía 18 años en un volumen que incluye 'Mi vida al aire libre' y 'Tres pájaros de cuenta'

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Un Delibes versificador y dibujante naif asoma en 'La bruja Leopoldina', el cuento que acaba de publicar Destino en un volumen presentado ayer en Madrid por Elisa Delibes. El escritor que quemó todo aquello que no quería exponer al público dejó en una libreta este relato rimado escrito con 18 años en el que firma sus dibujos con el acrónimo que usaría como caricaturista de este diario, MAX. Su editorial lo recupera acompañado de los apuntes de 'Mi vida al aire libre' y los cuentos de 'Tres pájaros de cuenta' bajo el título 'La bruja Leopoldina y otras historias reales'.

Elisa Delibes prologa la edición y allí explica el hallazgo del «cuaderno de hule» que guardaba este relato. «Mi padre debió olvidarse de echarlo al fuego o simplemente le pareció tan inocente que ni se molestó». El joven Delibes ensaya su verso dirigido a primeros lectores con una sencilla historia de una bruja que cada noche entra por la chimenea de la casa de un niño llamado Perico. Este se percata de ciertos hurtos y traza un plan para atrapar al ladrón.

Las seis ilustraciones, a boli y lápiz, coloreadas con acuarela, están planteadas para integrar el texto en ellas. Los versos forman pareados rimados en asonante, logrando cierta musicalidad.

El Delibes dibujante propone unas ilustraciones sencillas, de trazo realista, sobre las que planea la sombra de la noche para la que recurre a líneas negras diagonales que cruzan las páginas. El autor de 'Cinco horas conMario' comenzó a firmar MAX; la M de Miguel, la A de Ángeles –ya era su novia quien se convertiría en su esposa– y la X representaba la incógnita de su futuro.

Este cuento «que no se comió el fuego», en palabras de Elisa, demuestra la temprana inclinación artística de su autor, más próxima en sus inicios a las artes plásticas. Tiempo más tarde, se transmutaría en pintor en 'Señora de fondo sobre fondo gris'. Escribió el cuento, fue voluntario de la Marina, profesor de Comercio, caricaturista de El Norte primero y luego periodista, cazador y escritor. Décadas después, Delibes reflexionaría en un artículo sobre 'Escribir para niños' (recogido en 'La censura de prensa en los años 40', de la editorial Ámbito) sobre un público al que oficialmente no se había dirigido nunca hasta 'Tres pájaros de cuenta'. Ahí recuerda que en una ocasión José María Sánchez-Silva (autor de 'Marcelino pan y vino', 1953, y único español que ha ganado el premio Andersen hasta la fecha) le animó a escribir un libro para niños.

«Yo le advertí que no estaba preparado para tal evento y, con determinismo fuera de lugar, llegué a manifestar que escribir para niños era un don, como la poesía, que no estaba al alcance de cualquiera», escribe Delibes.

Tema, linealidad y brevedad

A raíz de la respuesta de su interlocutor –«te advierto que escribir para niños no es escribir para tontos»–, el autor de 'El camino' desarrolla su recomendación. «Lo que debe caracterizar la literatura para niños es: tema adecuado, linealidad y brevedad», sostenía Delibes. Sobre el primero, «que no les deje insatisfechos ni indiferentes, tampoco tiene que ser exclusivo para ellos». Pide linealidad porque «a un niño que lee, que espontáneamente se sumerge en nuestra invención, no debemos aplazarle largo tiempo su desenlace porque va contra su naturaleza» y finalmente la literatura infantil, según Delibes, «no demanda un estilo propio, pero sí una determinada extensión».

Estos eran los presupuestos teóricos de un novelista que ya tenía su público, unos cuantos premios y asiento en la Real Academia de la Lengua cuando publica 'Tres pájaros de cuenta' (1982), libro de relatos para sus nietos.

Esa es la razón de incluir tanto este como 'Mi vida al aire libre' en el mismo volumen. «En estas dos obras, escritas a pecho descubierto, encontramos al propio Delibes de niño y de adulto con su familia, sus amigos, en su ciudad, en su pueblo», explica Elisa quien describe a un Delibes «pudoroso con su vida privada y exigente con su vida literaria».

'Tres pájaros de cuenta' fueron publicados originalmente en la revista 'Destino' hasta que la editorial reúnes las historias de la grajilla, el cuco y el cárabo en un libro de su colección infantil. Esther Tusquets, en su sello RqueR, y José Ángel Zapatero, en Menoscuarto, se interesaron posteriormente en el Delibes cuentista. 'Mi vida al aire libre', subtitulado 'Memorias deportivas de un hombre sedentario', completa esta entrega del Delibes más personal, ese que reconocía «haber pasado media vida en el campo y lamento no haberla pasado entera».

Palabras que arropan el deseo de Elisa en el prólogo: «Espero que Miguel Delibes pueda perdonarnos la publicación de este relato sin su consentimiento».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos