Delibes, puente cultural con Cataluña

Carteles de distintas representaciones de la obra a cargo de Lola Herrera. /Ramón Gómez
Carteles de distintas representaciones de la obra a cargo de Lola Herrera. / Ramón Gómez

La biblioteca municipal Jaume Fuster acoge desde mañana y hasta el 29 de mayo la exposición 'Cinco horas con Mario. Cincuenta años de historia'

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

Por segunda vez en medio de la marejada secesionista, la obra de Miguel Delibes tiende un puente literario entre Cataluña y el resto de España. Si en octubre fue una jornada en torno a Josep Pla y el narrador vallisoletano, ahora llega a la biblioteca municipal Jaume Fuster la exposición 'Cinco horas con Mario. Cincuenta años de historia' tras haber sido mostrada en Valladolid y en la Biblioteca Nacional, en Madrid. Allí permanecerá desde mañana hasta el 29 de mayo.

«Miguel Delibes tuvo una relación muy estrecha con Barcelona. Allí estaba su editor, en sus cartas aparecen los médicos a los que visitó, amigos. La editorial Destino, la agencia de Carmen Balcells, es una ciudad que marcó la literatura española», explica Javier Ortega, director de la Fundación Miguel Delibes. «Además uno de nuestros patronos, Emilio Rosales, es editor del Grupo Planeta, así que era un destino natural para llevarla allí».

La exposición, comisariada por Amparo Medina-Bocos, recorre la historia de una de las obras del novelista que más trascendencia ha tenido en su relación con otras artes. «El discurso expositivo es muy claro, organizado en cuatro secciones. Comienza con la gestación de la obra, con las cartas en las que esboza la idea a Vergés, con el original de la novela, y es muy exhaustiva documentalmente. Se incluyen las distintas ediciones, críticas periodísticas, las traducciones, y luego otras creaciones a las que ha dado lugar como la obra teatral, en sus continuas reposiciones, la película – 'Función de noche'–, y la ópera de Jorge Grundman», cuenta Javier Ortega.

Cuatro secciones

Dada la coyuntura política, la Fundación considera que es su granito de arena, «para mostrar lo que nos une, que la cultura y la literatura es común. Es bonito que alguien que representa una región como Castilla esté presente en el corazón de Barcelona». La iniciativa une dos de los cinco vectores en los que trabaja la Fundación, «la dimensión literaria y la ética de Delibes», apunta Javier Ortega. Las facetas docente, periodística y medioambiental del escritor completan las líneas de trabajo de la Fundación.

Amparo Medina-Bocos, especialista en la obra de Delibes, estructura la muestra en cuatro grandes apartados. 'Primeros pasos de una novela distinta' recoge el anuncio del autor a su editor de esa obra para la que pedía un tratamiento tipográfico específico, con un comienzo tan periodístico como la esquela del protagonista, Mario. También en esta sección inaugural hay opiniones en cartas privadas de escritores como Jorge Guillén, Buero Vallejo o Sobejano.

'Ediciones y traducciones' es el título de la segunda sección. Medina-Bocos ha contabilizado hasta «un millón y medio de ejemplares distribuidos desde su primera edición en Destino». Además ha sido traducida a 17 idiomas, de los cuales hay 14 representados en la muestra.

'Lecturas y relecturas' abre la ventana al mundo crítico y académico, a los trabajos que a los que ha dado lugar la obra. Y por último 'A partir de la novela', la traslación al escenario y al plató del texto original. Aquí la Carmen Sotillo de Lola Herrera está ampliamente reflejada. La relación entre la actriz vallisoletana y el autor, la importancia de ese papel en su carrera y las siguientes 'menchus', como la de Natalia Millán desde 2010, también están recogidas. Josefina Molina transformó el drama en película con 'Función de noche' (1981).

2020, en el Teatro Real

Carmen y Mario han ido creciendo en el imaginario colectivo español y también en la relectura que hizo el propio autor. Delibes hacia la siguiente consideración en 2008, en la edición de sus obras completas: «Tras 40 años de vida de esta obra me he dado cuenta de que Mario no era tan bueno ni Carmen tan mala, pero si los dos hubieran pensado lo mismo no habría habido novela». Las actrices que encarnaron a Sotillo han enfocado a su personaje en esa evolución también.

Miguel Delibes dedicó esta novela a su amigo José Jiménez Lozano, ambos periodistas y directores de este diario, ambos Premios Cervantes. La última mutación de esta obra ha sido musical.

El compositor Jorge Grundman terminó en 2015 una ópera con música y libreto propios y una duración aproximada de 100 minutos. El creador madrileño tiene en mente estrenarla en el Teatro Real en 2020, año del centenario de Delibes, que murió hace ocho años. Pero para levantar el espectáculo dramático por excelencia deben concurrir muchas fuerzas simultáneamente que aún deben ser convocadas.

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