Circuito alternativo de historias en tinta

Vista del interior del mercado literario: de izquierda a derecha Jesús Salas y Lourdes Delgado, y en las mesas adyacentes Miguel Cornejo y Sergio Palomo. /Henar Sastre
Vista del interior del mercado literario: de izquierda a derecha Jesús Salas y Lourdes Delgado, y en las mesas adyacentes Miguel Cornejo y Sergio Palomo. / Henar Sastre

La editorial Léeme Mucho orquesta su primer Mercado Literario, en el que cada autor presentó sus libros y proyectos

Clara Rodríguez Miguélez
CLARA RODRÍGUEZ MIGUÉLEZValladolid

Una guirnalda de farolillos rojos, globos y carteles invitaban ayer a resguardarse en una sala del hotel Roma. Misterio fantástico inspirado en Lovecraft, poemarios al amor, al tiempo y al alcohol o vibrantes historias sobre mujeres eran algunas de las fórmulas propuestas en el Mercado Literario, que abrió sus puertas de 10 a 21 horas. El plumaje de papel de la oferta literaria que propuso Léeme Mucho, el sello editorial de autopublicación organizador, se desplegó para todo aquel que quisiera asomarse a historias que, aunque menos publicitadas que las de los best-sellers y con pretensiones más humildes, atesoran una imaginación desbordante y talento para todos los gustos.

Todo comenzó con un tema tabú: el sexo. Rosa Eva Rabanillo y su hijo de 13 años, Iván Ruiz (ahora tiene 17), que trataban ese tema con normalidad en casa, se dieron cuenta de que no había manuales que contaran cómo abordar el tema más que desde el lado adulto. Además, había mucho miedo y desconocimiento en torno a la sexualidad y en torno a cómo hablar de ella con niños y jóvenes. Para acabar con esas tensiones, encarnadas en la temida charla, decidieron escribir un libro en el que hablan sin tapujos, tanto él como ella. Pronto se dieron cuenta de que un menor que escribía sobre sexo era una barrera editorial, así que publicaron ellos mismos, y de ese modo nació Léeme Mucho.

De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo Óscar Gavilán, Ana Mª Valverde, Clara Fuertes, Sergio Palomo, Raúl Prieto, Jesús Salas, Lourdes Delgado, Olegario Casas, María del Carmen González, Rosa Eva Rabanillo, Iván Ruiz y Miguel Cornejo.
De izquierda a derecha y de arriba hacia abajo Óscar Gavilán, Ana Mª Valverde, Clara Fuertes, Sergio Palomo, Raúl Prieto, Jesús Salas, Lourdes Delgado, Olegario Casas, María del Carmen González, Rosa Eva Rabanillo, Iván Ruiz y Miguel Cornejo. / Henar Sastre

Ayer se citaron para el evento Olegario Casas, escritor de la novela de ficción y misterio 'Réquiem Missae', el astrólogo Raúl PrietoAlonso con su obra 'Jesús es Leo' o Ana Mª Valverde, que ilustra 'Las raíces del alma'. Entre mesas de firmas se encontraban también Sergio Palomo y su poemario romántico 'Tu mirada dice tanto', Miguel Cornejo de la mano de los poemas de 'Vapores alcohólicos y otros humores' y Óscar Gavilán con los versos de 'Pálpitos'. Clara Fuertes traía volúmenes como el de 'Otoño desde mi ventana'. Lourdes Delgado y Jesús Salas se animaron con el terror y la intriga de 'Malditas lágrimas de sangre' y María del Carmen González (Maika) aportó poemas como los de 'Palabras con piel de tango'. «En el mundo literario no están todos los que son», apunta Maika. «Creo que lo más auténtico del ser humano es la creatividad, y no tiene por qué estar comercializada», completa la poetisa, que, como sus compañeros, escribe más por amor al arte que por las ganancias económicas, en una jungla de letras en la que es difícil enfrentarse a las campañas masivas de los asociados a una gran editorial, o a los nombres más sonados. ¿Quién dijo que no se lee por modas? La alternativa se enfrenta a la etiqueta de 'autor desconocido', pero también a la crisis del libro físico. «Nos gusta el tacto de las hojas, es algo que no se debería perder nunca, como el amor y sus muchas maneras», resume Sergio Palomo.

La ilustradora Ana María Valverde pintó sus acuarelas en el mercado para visibilizar la labor de «las imágenes que acompañan al texto».
La ilustradora Ana María Valverde pintó sus acuarelas en el mercado para visibilizar la labor de «las imágenes que acompañan al texto». / Henar Sastre

Venden en Amazon, se mueven, distribuyen o hacen acuerdos con librerías como puede ser Maxtor, dentro de Valladolid. «El feminismo lo llevo en las novelas, con personajes de mujeres realistas, que despierten conciencias», sonríe Clara Fuertes. El matrimonio que forman Salas y Delgado comparte también pasión literaria: cocinan y hablan sobre aquello de 'a este personaje no lo mates todavía'. Para ellos, escribir entre dos ha sido cuestión de encontrar a la persona que les complementa. Sergio Palomo y Miguel Cornejo son ambos finalistas del Certamen Umbral de Poesía, Raúl Prieto despunta en la divulgación y se aventura con una carta astral de Jesucristo. Y así todos: podría escribirse un interesante perfil de cada uno de ellos. Ante las dificultades, las ideas y los formatos se reinventan, con añadidos a la típica receta de papel y tinta: micromecenazgo, enlaces, música, vídeos o versiones digitales son algunos de los atractivos que se barajan sobre la mesa. Mientras, el mercado permanece tranquilo, pero la sensación engaña: todo el mundo sabe que un libro no se luce del todo hasta que el lector se atreve a perderse entre sus hojas.

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