El Norte de Castilla

Yann Martel: «Confiar en nuestra imaginación es un camino hacia la verdad»

Yann Martel.
Yann Martel.
  • El autor del 'best-seller' 'La vida de Pi' publica 'Las altas montañas de Portugal', un libro sobre el amor y la espiritualidad

«El tipo que escribió 'La vida de Pi' vive en una ciudad oscura, Saskatton, en medio de la nada, con cuatro niños pequeños que no están impresionados de que papá escribiera 'La vida de Pi'». Este es, en sus propias palabras, el escritor canadiense Yann Martel (Salamanca, 1953), el hombre que en 2001 protagonizó un bombazo editorial con su novela sobre un adolescente y un tigre, un éxito que se prolongaría en 2012 cuando el director Ang Lee llevó la historia al cine y ganó cuatro Oscar. Recuperando algunos de aquellos ingredientes y añadiendo otros nuevos, Martel vuelve ahora a las librerías españolas con 'Las altas montañas de Portugal' (Malpaso), una fábula espiritual sobre el amor y la pérdida trufada de ternura, humor y sorpresas mientras recorre las carreteras del país vecino.

Martel, hijo de unos diplomáticos canadienses, nació en España y creció en Costa Rica, México, Francia y Canadá. Y entonces, ¿por qué Portugal? «Fue el primer país que visité por mi cuenta. Mis padres estaban trabajando en España. Yo tenía 20 años y decidí que iba a visitar el país más cercano a España antes de pasar el verano con ellos. Me fui de mochilero a Portugal. Me encantó, el país se quedó conmigo. Al volver a la universidad, quise escribir una novela poniendo a Portugal como escenario, pero no funcionó. Yo era demasiado joven, demasiado inmaduro para lograr la hazaña de escribir una novela. Diez años después, cuando estaba en la India, lo volví a intentar con Portugal, pero tampoco funcionó. En su lugar salió 'La vida de Pi'», cuenta Martel desde su casa canadiense.

«Finalmente», continúa, «hace cuatro o cinco años, descubrí la manera de contar mi historia. Portugal encajaba simbólicamente, puesto que mi historia tiene una temática alegórica cristiana y yo necesitaba un país de frontera que hiciese eco a Palestina. Portugal era perfecto: igual que Palestina, estaba en los bordes del Imperio Romano, e igual que Palestina, no es una potencia. Lo que inicialmente fue casualidad al final fue lo simbólicamente apropiado».

Entrelazadas por el nexo común de la espiritualidad, 'Las altas montañas de Portugal' son tres historias diferentes: la de un joven que trata de hallar un objeto extraordinario; la de una investigadora que intenta descubrir un misterio, y la de un senador canadiense que se refugia en un pueblo perdido del norte del país luso para llorar la muerte de su amada esposa y se encuentra con un improbable amigo, un chimpancé. «La búsqueda existencial es un tema común desde la Segunda Guerra Mundial. Ahí está 'El extranjero', de Camus. Lo que ha quedado abandonado es la búsqueda existencial religiosa. La fe y la religión han perdido su lustre. La religión organizada ha hecho tantas cosas terribles a tantas personas que no es de extrañar que muchas la hayan echado fuera de sus vidas. Pero eso no quiere decir que se haya acabado la vida espiritual. No somos ordenadores. Parte de la vida implica sueños, contar historias, confiar en nuestra imaginación es un camino hacia la verdad», explica el escritor.

En este punto, la presencia de un animal ayuda a entender mejor la dimensión espiritual del hombre, según Martel. «Los animales nos traen lo que nos trae la vida con los vecinos. Convivimos con seres diferentes que nos obligan a salir de nosotros mismos, que nos obligan a ser sociales, flexibles y de mente abierta. Yo uso animales principalmente por razones técnicas, pero un animal en una historia puede ser tanto lo que es, un ser biológico, como también un símbolo. Y esa versatilidad es muy útil para un escritor porque un símbolo puede realmente llevar una historia completa en sí misma».

Aunque era un escritor de largo recorrido y publicaba desde 1993, 'La vida de Pi' proporcionó a Yann Martel todo lo que un autor puede desear. Ganó premios tan prestigiosos como el Booker de Ficción y su obra fue un 'best-seller' mundial. «Pero ser escritor de 'best-sellers' no te mejora como escritor. Puede atraer la atención sobre ti, pero no acaba con tus debilidades», confiesa. «Cuando empiezas tu siguiente libro, el proceso sigue siendo el mismo, una mezcla de seguridad y duda, de regocijo y desaliento. Estoy muy feliz por haber escrito 'La vida de Pi', pero me encantan todos mis libros. Y el que más me gusta», concluye, «es el que estoy escribiendo ahora».