El Norte de Castilla

Isabel San Sebastián se suma al 'thiller' histórico

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Isabel San Sebastián durante la presentación de su libro. / H. SASTRE

  • La escritora presentó 'Lo último que verán tus ojos' en Oletvm

Ella misma asume que, tras un periodo de libros relativamente más pausados e intimistas como 'Un reino lejano' o, sobre todo, 'La mujer del diplomático', ha regresado de algún modo a las tramas vertiginosas que caracterizaron su primer trabajo de ficción, 'La visigoda'. Con 'Lo último que verán tus ojos' Isabel San Sebastián (Santiago de Chile, 1959) amplía el catálogo del género del thriller histórico en vista a las inminentes fiestas navideñas, un trabajo «trepidante», como su autora lo define, presentado ayer en la librería Oletvm.

«La novela funciona como una máquina del tiempo para el lector, que le permite adentrarse en una realidad fascinante», declaró San Sebastián a El Norte, sobre una ficción que a lo largo de dos semanas construye, por un lado, la búsqueda de un cuadro expoliado por el nazismo; por otro, la historia de una familia llena de secretos. Sus protagonistas son dos personajes, en boca de su creadora, «bien peculiares»: Philip, un taxista judío neoyorquino «brusco, rudo, poco sociable y muy atractivo», y Carolina Valdés, una marchante de arte española «elegante y poderosa, muy fina y muy pija, con unos valores muy sólidos y que se siente muy atraída por ese hombre».

Este texto se adscribe así a la fórmula de tejer un drama familiar con sus secretos e intimidades en un contexto histórico universal de fuertes consecuencias mundiales, unos ingredientes que San Sebastián maneja en dos planos bien diferenciados: «Servirse de la Historia como urdimbre de la ficción es la única manera de evitar repetirla, y especialmente a aquellos episodios dramáticos que amenazan con rebrotar en el mundo, sobre todo donde ya han prendido el extremismo, el populismo y los discursos de odio a través de Trump, Putin, Podemos o los separatismos nacionalistas», afirmó, en su tradicional línea ideológica: «Conviene conocer el por qué y el cómo de esos brotes violentos que una vez ya prendieron con fuerza y condujeron al Holocausto, antes de que sea demasiado tarde».

Antitéticamente, defiende en la trama de ficción que los hijos no son responsables de los pecados de sus padres, a los que concedió la posibilidad de «deshacer o librarse de aquellos hechos, sean cuales fueren; la libertad es suya». Pero es el concepto de la pérdida el que preside a este argumento, dada la señal que ha dejado en la vida de la escritora: «Soy hija de diplomáticos y llevaba siempre la vida en un baúl; dejaba en distintos países a hermanos y amigos…», explicó. «Eso ha marcado mucho mi vida y mis novelas; siempre hay personajes en busca de sus raíces, algo que tiene mucho que ver con una necesidad personal que no lograré satisfacer nunca, pues arraigar solo se logra en la infancia o en la adolescencia».

‘Lo último que verán tus ojos’ también recupera el heroísmo de los diplomáticos españoles como Ángel Sanz Briz que, lejos de desentenderse, se implicaron personalmente y pusieron en juego sus carreras y sus vidas para salvar vidas judías de las garras nazis: «Me parecía de justicia recuperar la cara de la España franquista de aquella historia, tanto el apoyo franquista al régimen de Hitler como estos héroes que actuaron en su propio nombre motivados por su conciencia y su personal sentido de la decencia», destacó la autora. San Sebastián también quiso señalar que «el régimen franquista utilizó esa actuación en descargo de sus simpatías a los nazis frente a los aliados tras la II Guerra Mundial, cuando en el mejor de los casos los diplomáticos actuaron con la anuencia, nunca con el apoyo, de un Ministerio de Exteriores que llegó a poner numerosas dificultades para expedir los correspondientes visados».

«Vivido antes que escrito»

La autora también quiso destacar su documentación a lo largo de su construcción de esta novela «entre dos y tres años», desde visitar los enclaves reflejados a entrevistarse con alguno de los supervivientes, cuya historia se ve reflejada a través de alguno de los personajes secundarios: «Es un libro vivido antes que escrito», aseguró. Pero al margen de todo esto, para ella la primera función de la novela es entretener: «Ya puede enseñar o hacer todo lo que quiera, lo que no le está permitido es aburrir al lector».

San Sebastián también citó, explícitamente, a Albert Camus («De los resistentes es la última palabra») para concluir que el mal existía y que a la gente le correspondía la responsabilidad de reconocerlo: «Los cobardes mirarán a otro lado, los pusilánimes se pondrán de lado; solo los valientes lo confrontarán». De ahí se desprende el sentido de la dedicatoria de ‘Lo último que verán tus ojos’: «A todos los que no se resignan, ni se venden, ni se callan, ni se rinden».