El Norte de Castilla

Luis Marigómez, en una exposición de sus fotografías.
Luis Marigómez, en una exposición de sus fotografías. / Ricardo Otazo

El aprendizaje
del fracaso

  • Luis Marigómez presenta este viernes su novela ‘Sinfín’ en la Fundación Segundo y Santiago Montes

Rosa es nombre de personaje de Luis Marigómez y ahora vuelve en ‘Sinfín’, la novela que presenta hoy a partir de las 20:00 h. en la Fundación Segundo y Santiago Montes. El escritor segoviano entrega su pluma a la voz de Rosa quien, en lenguaje crudo, directo, repasa su vida buscando las razones del corazón que le han llevado al punto de inicio y final de este viaje circular, de ese ‘Sinfín’.

Esta obra de Marigómez guarda parentesco con su novela ‘A través’ (2007). Aquella la protagonizaba Luis, el marido de la citada Rosa, y recorría un año de su vida. «Él se muestra más equilibrado, contemplativo, al que le pasan pocas cosas. Es una novela más poética», dice su autor. «Escribo a través de los personajes, ellos son los narradores». Y en esta otra novela retoma a Rosa «una chica guerrera que aquí cuenta su vida de una forma circular, a través de un tiempo amplio». Está determinada por una juventud a caballo entre los setenta y los ochenta. «El sexo es la representación de todos los conflictos, el punto álgido. Cuando tratas con los otros y te interesa alguien, eso está ahí siempre, se puede ocultar o dejar mas explícito. Desde la segunda mitad del siglo XX, con la aparición de la píldora, la mujer se desinhibe y tiene más posibilidades. La generación de Rosa vive el amor libre y la liberación sexual. En sus problemas con el exterior, el sexo aparece en el punto cenital. Por eso ella lo expresa, se lanza a contar sus problemas», explica este colaborador habitual del suplemento cultural de este diario, La Sombra del Ciprés.

Estructurada en tres partes –‘Vuelta’, ‘Nido’ y ‘Daño’–, el autor ha buscado una forma de contar diferente para cada una. «La primera parte es como una novela de aprendizaje. La segunda la constituyen los diálogos de cuatro personajes, con conversaciones peladas en las que no hay acotación. Es casi teatral, ni siquiera se dice qué personaje habla. Es la historia de ella además de otros tres amigos, cada uno con su personalidad. Frente al tiempo pasado de la primera, en esta se habla del aquí y del ahora. La tercera parte se centra en la primera madurez, cuando aparece la muerte, el divorcio, los problemas de pareja, su desestructuración».

El autor ha concebido cada una como «parte del engranaje que es el todo. Tiene su riesgo, cuando escribes siempre existe ese riesgo, si no, serían churros. Cada parte tiene está engarzada con las otras». En esos tres tiempos distintos hay un enfoque diferente. Rosa «se enfrenta a la vida, no es sumisa, tiene sus deseos. Quiere dominar su vida, se la juega y se arriesga, tiene valor para ello. Esa actitud tiene que ver con las mujeres de mi generación. Ella es fuerte y se estrella, se queja mucho pero esa queja al final de la novela no es tan terrible. Ha tenido sus puntos negativos, si solo fuera felicidad no habría historia. Se cuentan las desgracias cuando están asimiladas y se ha aprendido de ellas. Así los problemas y las situaciones dramáticas se relativizan y hacen fuerte al protagonista. Ella tiene ese lado trágico, pero sigue viva y con fuerza al final».

Y es que Marigómez está convencido de que «estamos hechos de fracasos. Los éxitos nos entontecen, son tan agradables como inútiles», aclara el también poeta.

Apreciaciones de profesor

Frente a esa Rosa que prueba el amor y su expresión sexual en aventuras con hombres y mujeres, a esa aventurera vitalista contrapone al esposo calmo, paciente, dispuesto. Rosa le tacha de «imbécil, porque piensa que le falta fuerza, aunque él también tiene sus travesuras. En la novela son opuestos y complementarios, no se entiende el uno sin el otro».

Si en ‘Vuelta’ es la primera persona la dominante, en ‘Nido’ los diálogos van girando en torno a diferentes cuestiones. En una de ellas se aborda la condición de profesora de Rosa, una vez ha dejado su primer trabajo en una agencia de viajes. Ahí es cuando el autor se deja entrever en su condición compartida de docente. «Es la primera vez que algún personaje mío tiene que ver con la enseñanza, mundo en el que llevo 38 años. Ysí cuenta algunas cosas que vienen de mi experiencia, aunque cuando eres profesor tienes que ser muy cauto y sensato y Rosa no lo es, ni quiere serlo.En esta faceta trata, por pura supervivencia, de ajustar todos los puntos de vista y manejarse».

Luis Marigómez estará acompañado por Amalia Gamoneda y por Charo Fierro en la presentación de ‘Sinfín’.

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