El Norte de Castilla

Menoscuarto abre la partida

Ilustración de Miguel Navia para la portada de ‘Nada sucio’.
Ilustración de Miguel Navia para la portada de ‘Nada sucio’. / EL NORTE
  • La editorial palentina inicia con Lorenzo Silva la colección ‘SeisDoble’, que recupera el género ‘pulp’. Ha salido salido a las librerías ‘Nada sucio’, escrito a cuatro manos con Noemí Trujilllo y que presenta unos personajes que otros escritores utilizarán en las sucesivas novelas

E s una idea muy interesante que permite una nueva posibilidad tanto creativa como de lectura». Así resume Lorenzo Silva (Madrid, 1966) el proyecto que la editorial palentina Menoscuarto ha titulado ‘SeisDoble’, en referencia a la ficha con la que se inician las partidas de dominó. Y esta partida, que se abre con ‘Nada sucio’, escrita a cuatro manos entre el escritor madrileño y la catalana Noemí Trujillo (Barcelona, 1976), cuenta con numerosos ingredientes que la hacen más que apetecible.

En esencia, explica José Ángel Zapatero, director de las editoriales Cálamo y Menoscuarto, «es el espíritu de la novela corta, que se extingue rápidamente y se lee de un tirón, que cuenta historias directas, no muy complejas pero entretenidas». El ‘pulp’ nació en Estados Unidos en las primeras décadas del siglo pasado entroncado con el cómic y las historietas. Eran publicaciones de baja calidad y baratas destinadas al consumo popular. Su nombre se debe a que, para abaratar costes, se utilizaba un papel fabricado con la pulpa sobrante de la madera. La intriga y, muchas veces, el erotismo, eran sus puntos de enganche. En la España de la posguerra y el franquismo se vendían en kioscos y luego se cambiaban. Produjeron personajes tan conocidos como El Coyote o la Brigitte ‘Baby’ Monfort de Lou Carrigan (alias de Antonio Miguel Vera Ramírez) que protagonizó más de 500 novelas en los años sesenta.

Novela negra de calidad

Pero la idea de Zapatero es hacer un reconocimiento a este género y a la novela negra, manteniendo la idea inicial pero dotándola de auténtica calidad literaria. Por eso, aclara, desde el principio pensó para su primera entrega en Lorenzo Silva, «el autor más mediático de novela policiaca».

El editor palentino, que tuvo conocimiento de una colección similar publicada en Francia, lleva diez años madurando la idea y esperando a que su autor fetiche estuviera disponible. Fue Silva quien le planteo escribir a cuatro manos con Noemí Trujillo, con la que ya ha compartido otras obras, y a Zapatero le pareció una propuesta interesante. También tiene claro que la ilustración de las portadas va a seguir corriendo a cargo de Miguel Navia y que la segunda entrega de ‘SeisDoble’ saldrá de la pluma de Andreu Martín en marzo del próximo año. Su intención es sacar dos nuevos títulos en 2017 y no menos de tres o cuatro los siguientes. De ‘Nada sucio’ se han tirado inicialmente 2.000 ejemplares que salen mañana lunes a la venta a un precio de 12,50 euros y en una edición bastante más cuidada que la de aquellos a los que quiere recordar.

Zapatero está entusiasmado con «el juego literario» que propone tanto a sus lectores como a sus firmas. «Se trata de que cada autor vaya enriqueciendo a unos personajes que no son suyos con matices propios, pero respetando los rasgos más distintivos de sus personalidades. Es un verdadero reto», señala. Esos personajes protagonistas, de alguna manera consensuados entre editor y novelistas, son dos, la joven e improvisada investigadora Sonia Ruiz y su amigo Pau, ‘nini’ y auténtico ‘friky’ de la informática. «Sonia es una joven de treinta y tantos años sobradamente preparada pero a la que la crisis se ha llevado por delante y la ha dejado sin trabajo ni posibilidades de ganarse la vida», resume. La oportunidad de afrontar un caso de acoso sexual en el trabajo y sacarle unos euros la anima a pedir ayuda a Pau, experto en redes sociales y «una especie de Sancho», así que ambos, de una forma algo chapucera y bastante ilegal, se lanzan a resolver el asunto.

José Ángel Zapatero considera muy interesante el hecho de que los protagonistas, al igual que los autores, sean un hombre y una mujer, lo que a su juicio aporta dos puntos de vista diferentes pero complementarios y enriquecedores.

«Hemos intentado delinear los caracteres de los dos personajes –añade Lorenzo Silva– que son absolutamente informales, ejercen una profesión sin título para ello y viven de la economía sumergida. Él un veinteañero parado y ella una víctima del desmoronamiento de las cajas de ahorro». Circunstancias que dan a la novela una «clave de verosimilitud, pero también de juego y travesura, porque tiene bastante humor. De hecho es bastante más gamberra que las novelas que solemos escribir Noemí y yo», añade el escritor madrileño.

Todo ello le confiere a ‘Nada sucio’ –título lleno de ironía obra de la autora catalana– una característica propia de la novela negra, la crítica social. «Tiene un trasfondo simbólico y está plagada de metáforas sobre la pérdida de seguridades, habla de una buena chica que acaba trampeando para sobrevivir y tiene que ver con la intimidad, que acaba siendo una mercancía que ya no pertenece al patrimonio personal», resume Silva.

Una sociedad corrupta

Para el autor, que suma el Planeta, el Nadal o el Ojo Crítico a sus numerosos premios, es «una idea interesante el romper las costuras del género, fuera de los estereotipos, y lanzar una mirada distinta a una sociedad precarizada, con los los valores subvertidos y tanta gente que tiene miedo. Es una novela de entretenimiento sobre una sociedad profundamente corrupta», zanja.

Noemí Trujillo ya ha compartido titularidad con Silva en la novela juvenil ‘Suad’ (2013)y tiene prevista una segunda, ‘El palacio de Petko’, para 2017. La también poeta y editora explica su método de trabajo, que consiste en, una vez planteadas las ideas sobre los personajes, cada uno desarrolla el suyo por su cuenta y luego se vuelven a juntar para contrastar el resultado, corregir y rectificar. «Me siento muy identificada con el personaje de Sonia, una mujer que carece del título que la acredite, como ha ocurrido con algunos políticos que nos han gobernado», destaca. Y añade: «También me interesa mucho el tema del acoso sexual en el trabajo».

Respecto al género en el que hace su primera incursión, la novela negra, señala que ‘Nada sucio’ no es una obra de género convencional. «Me hubiera costado si hubiera sido así y de esta manera, al romper moldes, me he sentido más libre y ha sido más fácil».

Dos autores y un editor que apuestan por un género hasta no hace mucho denostado, pero que ha dejado firmas que todos ellos tienen como referentes: Charles Bukowski, Raymond Chandler, Dashiell Hammett o Arthur Conan Doyle son solo algunos de ellos.