Ilusión a puñados para todas las edades en Zamora

El belga Sébastien Dethise llevó su espectáculo a la residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. /Marian Montesinos
El belga Sébastien Dethise llevó su espectáculo a la residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. / Marian Montesinos

Prestidigitadores de cinco países participan hasta el domingo 17 en las Jornadas Internacionales de Magia con números de calle, en inglés, para bebés, mayores y en hospitales

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZZamora

Todos quietos, ojos abiertos y listos para disfrutar. La ilusión ha llegado a Zamora y lo ha hecho para quedarse, al menos hasta el domingo 17 de septiembre. Hasta entonces pequeños y mayores seguirán disfrutando de las actuaciones de doce magos de ocho países diferentes: Corea del Sur, Bélgica, Australia, Italia, Argentina, Japón, Inglaterra y España. El festival comenzó este martes con ocho espectáculos de los primeros cinco magos que se han subido a los variados escenarios, tanto interiores como exteriores, de la cita anual. En total, serán 44 actuaciones.

Septiembre viene marcado desde hace 24 años en la capital zamorana por la celebración de las Jornadas Internacionales de Magia. En los inicios, como unas tímidas galas que con los años se sacaron a la vía pública en forma de espectáculos de calle y que ahora cuentan con una completa programación cuya estructura sirve de inspiración para otros festivales.

Las jornadas, organizadas por la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Zamora y la Diputación Provincial, siguen creciendo y este año lo hacen con un día más de celebración.

La magia para bebés y la iniciativa ‘English is magic’ dieron este martes el pistoletazo de salida al espectáculo. Bebés de cero a tres años y alumnos de Educación Primaria de seis colegios de la ciudad fueron los primeros en disfrutar del evento, cuya organización ya prepara sorpresas y novedad para la próxima edición, cuando se cumplirá el 25 aniversario.

El mago Luigi Ludus fue el encargado ayer de abrir el apartado de magia para bebés, faceta en la que es uno de los pocos especialistas que existen. No es fácil hacer magia para este público, con el que se utiliza un lenguaje totalmente diferente. Niños de entre cero a tres años de la Escuela Infantil Pablo Montesino de Zamora asistieron a la actuación del artista, cuyo número se centró en ofrecer momentos divertidos y arrancar risas a los pequeños espectadores.

El mago Cliff, Dethise y Luigi Ludus, en plena actuación. / Montesinos

Busca la iniciativa que el público de las guarderías conozca la magia y lo que es un mago. Acostumbrarlos, en definitiva, desde bien pequeños, a ver espectáculos.

Más mayores fueron los cerca de trescientos asistentes a los dos primeros números de ‘English is magic’, con el aforo completo del salón de actos del Palacio de la Alhóndiga. La iniciativa fue pionera el año pasado y recibió las felicitaciones de profesores y alumnos, motivo por el que este año se ha ampliado.

Estudiantes de Educación Primaria de seis colegios de Zamora recordaron y aprendieron inglés en el segundo día del curso escolar con el mago Cliff. Artista y pedagogo, Cliff es de Inglaterra y enseña inglés con sus espectáculos. A través de la magia y durante hora y media en cada actuación, hizo un repaso de los conocimientos en el idioma que tienen los alumnos y les ayudó a recordar vocabulario y a memorizar frases y palabras. En total, el ciclo de inglés llegará a alumnos de trece colegios, más del doble que el año pasado.

Las jornadas no se olvidan tampoco de los mayores en el apartado que destinan a magia solidaria, que ayer llegó a los residentes del centro de la tercera edad Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Fue el belga Sébastien Dethise el encargado de actuar en la residencia. Según explicó el coordinador de las jornadas, el mago zamorano Paulino Gil, cada mago y cada número están muy bien seleccionados para el público destinatario. Por eso, en esta ocasión, se eligió el estilo dinámico de Sébastien Dethise para llevar la ilusión a los residentes del centro. Con su simpatía personal y su personaje alocado, consiguió entretener y divertir a sus espectadores y mantenerlos participativos y conectados con él.

La estructura de las jornadas se divide en magia de calle, magia solidaria y las galas del Teatro Principal. Dentro de esa magia solidaria que demuestra que las jornadas también tienen su dimensión social, tuvo lugar una actuación por la tarde en el Hospital Virgen de la Concha de Zamora. Los destinatarios fueron los pacientes y familiares de la planta de Pediatría, que disfrutaron entre las camas y las habitaciones del centro hospitalario de la magia del español Luigi Ludus, que buscó, por encima de todo, la diversión.

La magia llegó al aire libre y para todos los públicos con los espectáculos de calle a partir de las siete de la tarde. La Plaza Mayor y la céntrica plaza de la Marina fueron los lugares elegidos para las actuaciones del japonés Kamimaro y de nuevo, del belga Sébastien Dethise, que en esta ocasión mezcló la magia, con el ritmo de la música y los malabares.

Sorprendió Kamimaro con el encanto de la magia oriental, sin hablar durante todo el espectáculo, tan solo a través de la gesticulación y de la mímica. Galardonado con el premio del público en el prestigioso Festival Bamberg de artes escénicas en Alemania, transportó al público con su vestimenta y maquillaje al antiguo Japón en una actuación muy estética.

Pero el ilusionismo viajó también a Mombuey, municipio de la comarca de La Carballeda a noventa kilómetros de la capital. Hasta allí se trasladó el artista Lebart, de Argentina, para cumplir el objetivo de la Diputación de que los espectáculos también lleguen a la provincia.

Con un estilo fresco, joven y el protagonismo que le da a la expresión corporal, ha recorrido los festivales más importantes de artes escénicas de Europa. Ayer fueron los vecinos de Mombuey los que pudieron disfrutar de su espectáculo de magia de calle.

Para los zamoranos las jornadas internacionales se han convertido casi en una tradición de esta época del año. No en vano, desde la caseta informativa que la organización tiene en la céntrica calle de Santa Clara se han repartido 10.000 programas en las últimas tres semanas.

Pretende el evento llenar la ciudad del arte de lo imposible, del arte de la fascinación y de la ilusión. Niños, mayores, jóvenes, todos lo pasan bien y se divierten estos días con la magia que inunda Zamora, aunque cada público y cada generación la entiendan de una manera.

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