Funeral por Eloísa García de Wattenberg en Valladolid

Familiares de Eloísa García de Wattenberg, en las primeras filas de la iglesia de San Benito durante el funeral.
Familiares de Eloísa García de Wattenberg, en las primeras filas de la iglesia de San Benito durante el funeral. / Ricardo Otazo

Personalidades del ámbito del patrimonio elogian la figura de la exdirectora del Museo Nacional de Escultura e impulsora de Las Edades del Hombre

Jesús Bombín
JESÚS BOMBÍNValladolid

Admiración y respeto hacia la figura de Eloísa García de Wattenberg en el funeral celebrado ayer por la tarde en la iglesia del Monasterio de San Benito el Real en Valladolid para despedir y honrar una vida que estuvo marcada por la defensa del patrimonio. Personalidades del mundo académico y los museos acompañaron ayer a la familia de Eloísa García de Wattenberg, que recibió sepultura el jueves en el cementerio del Carmen. A título personal destacaron su implicación en proyectos señeros que dejaron su impronta en la ciudad y en Castilla y León, desde sus inicios en el Archivo de Simancas hasta su labor en el Museo Nacional de Escultura, que dirigió durante veinte años (1968-1998) y con la proyección de espacios como la Casa de Zorrilla y la de Colón, el Museo Arqueológico Provincial y el de San Joaquín y Santa Ana.

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Teófanes Egido, cronista oficial de Valladolid y sacerdote, ofició la eucaristía en la que recordó a una colaboradora esencial de Las Edades del Hombre junto a José Velicia y el escritor José Jiménez Lozano. «Fue una mujer que supo establecer vinculaciones sociales con el mundo del arte para dignificarlo con una labor silenciosa», señaló tras ensalzar su huella como alumno que asistió a sus clases de Historia Moderna.

También la recordó como profesora Jesús Urrea, presidente de la Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción a la que perteneció Eloísa García de Wattenberg y que, como ella, dirigió el Museo Nacional de Escultura. «Tuvo una gran presencia en todas las manifestaciones culturales y artísticas de la ciudad», destacó. De ensalzar su compromiso con el arte de Castilla y León se encargó Mar Sancho, directora de Políticas Culturales de la Junta de Castilla y León, al igual que lo hizo Jesús Julio Carnero, presidente de la Diputación de Valladolid recordando su implicación con el patrimonio de la provincia «en unos momentos más difíciles, cuando nadie creía en ello».

Entre las personas vinculadas a la familia y al mundo docente y cultural que acudieron al funeral se encontraban la concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo; el director de Patrimonio de la Junta, Enrique Sáiz; María Bolaños, directora del Museo Nacional de Escultura; Francisco de la Plaza, catedrático de Historia del Arte, y Javier Castán, decano de Filosofía y Letras.

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