El Norte de Castilla

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Una de las escenas de la ruta teatralizada. / ALBERTO MINGUEZA

La ruta de un encuentro soñado

  • Azar Teatro escenifica en Valladolid un hipotético encuentro entre Cervantes y Shakespeare

Siempre ha habido numerosas elucubraciones y leyendas sobre un factible encuentro entre dos genios de la literatura universal como son Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Incluso hay quienes hablan de una estrecha relación. Esa remota estampa se habría dado durante una supuesta visita del literato inglés a nuestro país, alrededor del año 1600, en la cual se cree que habría conocido la ciudad de Valladolid. Nadie sabe con certeza si esto es cierto, seguramente no lo sea, pero en la tarde de ayer se hizo posible.

La compañía Azar Teatro y el Ayuntamiento de Valladolid, a través de la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo, deleitaron a los asistentes –que superaron los dos centenares de personas– con una ruta teatralizada que recreaba ese ansiado encuentro entre Cervantes y Shakespeare, con motivo del IV centenario de la muerte del primero –curiosamente, se cree que el segundo falleció solo un día después–.

La ruta partió a las 19:30 horas de la parte trasera de la Catedral de la Asunción y recorrió numerosos lugares emblemáticos del centro de la capital del Pisuerga, como la iglesia de la Antigua, la plaza de San Martín, la Casa Revilla, la plaza San Miguel, la plaza de los Arces y la Plaza Mayor, para terminar en la casa-museo del escritor nacido en Alcalá de Henares pero criado y ‘pacido’ en Pucela.

La ruta de Cervantes y Shakespeare en Valladolid

Se recrearon escenas de la obra culmen del homenajeado, ‘Don Quijote de la Macha’, así como sus entremeses teatrales ‘El juez de los divorcios’ y ‘Los habladores’, y la historia entre Cardenio y Luscinda. La original representación teatral transcurrió a través del encuentro inesperado de tres elementos protagonistas: la guía turística Mara, el director inglés de cine Willi –acompañado por sus dos leales ayudantes de producción– y la Célula Pucelana Cervantina.

La primera es una profesional enviada por el Ayuntamiento para detallar al público asistente la relación de las calles y monumentos de la ciudad con la figura de Cervantes, que, cuando se disponía a hacer su trabajo, fue interrumpida por Willi y la célula pro-Cervantes, viéndose obligada a compartir su ruta con ambos.

Willi, por su parte, es un introvertido cineasta llegado de Inglaterra que dijo ser descendiente «indirecto» de William Shakespeare, y aseguró haber vivido en Valladolid en un ‘erasmus’ en su época de estudiante pero no conocer la ciudad, por lo que quería descubrirla. «No recuerdo muy bien ese año», reconocía con su marcado acento británico, haciendo referencia a que solo conoció la ciudad de noche y mantuvo siempre un nivel de embriaguez importante.

Por su parte, la Célula Pucelana Cervantina, considerados a sí mismos como «el terror de la incultura», son cuatro entusiastas seguidores del autor que defendieron a ultranza a su ídolo al grito de «Desde Amberes hasta Lepanto, nadie escribe como ‘el manco’».

Los desafortunados problemas de sonido no impidieron a los asistentes disfrutar de una tarde llena de teatro y literatura.