El Norte de Castilla

El expresidente Fox defiende el ideario político de Cervantes

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Congreso 'Imagina Cervantes hoy' organizado por la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Asisten, el expresidente de México, Vicente Fox (2I); la consejera de Cultura, Josefa García (2D), y la rectora de la UEMC, Imelda Rodríguez (C) / Leticia Pérez-Ical

  • El líder mexicano inauguro el congreso cervantino de la UEMC

Cuando Sancho espera hacerse con el gobierno de la isla de Barataria, Cervantes aprovecha para enumerar deberes y virtudes que deben acompañar a quien ejerce el poder. En ese quicio de 'El Quijote' se sitúo Vicente Fox, ex presidente de México, para hablar de las ideas políticas del alcalaíno y traerlas al mundo del siglo XXI. De esta manera, inauguró esta mañana el congreso 'Imagina Cervantes Hoy' que, organizado por la Universidad Europea Miguel de Cervantes, durará hasta el viernes.

Fox celebró estar en una universidad, «significa estar con los jóvenes, en las fuentes del saber, con los que se forman para hacer grandes cosas». Y estableció pronto el nexo de león de Guajanato, su ciudad, con Cervantes, por celebrar el festival cervantino anual más importante de América, durante un mes. Conocía su tarea, así que entró raudo en materia. Sancho es consciente de que «la paz es un valor necesario para la vida, solo en escenarios de paz podemos dar lo mejor de nosotros. Pues bien México carece de ella, está dominado por la violencia, por los carteles, por el crimen». Ese fue su tono durante toda su intervención. Fox pidió la regulación de las drogas, su legalización porque su país está «entre el mayor mercado del mundo, EEUU es el mayor consumidor, y los países productores, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia».

Se remitió de nuevo a Cervantes cuando advierte de que se debe gobernar «sin perdonar el derecho ni permitir el cohecho». La corrupción es otro de los males que reconoció en su tierra. Gobernar «de manera suave« es otro de los consejos a Sancho que Fox traduce mirando las nuevas tecnologías de hoy y las posibilidades que abren de ayuda para democratizar el poder. Ahí advirtió al poderoso vecino, EEUU, en relación con la construcción de «muros inútiles»: «Los mexicanos somos chiquitos pero picosos». El propósito, tener razones para hacer las cosas, es lo que recomendó a todos los jóvenes, como cimiento para mejorar. «No se queden por cosas pequeñas, vayan a lo grande». La socarronerías, la sabiduría humanista la recomendó también como necesaria, «que nos mueva el amor en lo que hacemos y la innovación, la rebeldía con lo establecido. Nos educaron en los límites, bórrenlos».

Si hay alguien que encarna para Fox la antítesis de este ideal, es el «falso profeta Donald Trump». «No lloremos mañana lo que no atendimos hoy», advirtió para denunciar las mentiras en las que se basa el discurso del candidato republicano. «Los muros nunca sirvieron par nada, la productividad estadounidense también se logra con mano de obra mexicana, nosotros no les quitamos el trabajo y los únicos perjudicados por el proteccionismo comercial que anuncia, serán ellos».

Animó a todos a reflexionar durante cinco minutos cada día los propósitos personales que nos mueven y a creer en el trabajo y el esfuerzo diario, como preconizaba Cervantes. «Quizá el mundo está hoy así porque hemos dejado de leerle».