Los copistas del siglo XXI hablan castellano

Félix Rodríguez ‘Mr. Zé’, Esther Gordo –que sujeta unas letras recortadas–, y Esperanza Serrano. / R. Alonso

Tres de los trece calígrafos que han acudido a la Exposición Internacional de Arantzazu son vallisoletanos

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Nos dice la RAE de la caligrafía que es «el arte de escribir con letra bella y correctamente formada», según diferentes estilos. Y la historia nos apunta que los copistas medievales, además de dominar la caligrafía, debían poseer ciertas cualidades como capacidad de observación, atención y retentiva.

A caballo entre el arte y la observación se encuentran tres de los calígrafos más reconocidos a nivel internacional, de origen vallisoletano, y que han tomado parte en la exposición ‘Caligrafía en Arantzazu: el arte de la bella escritura’, cxelebrada en el Santuario de Arantzazu, en Guipúzcoa. Esperanza Serrano, Esther Gordo y Félix Rodríguez –más conocido en el sector como ‘Mr. Zé’– acudieron con dos trabajos cada uno basados en poemas que les han asignado de la primera obra editada en euskera tras la Guerra Civil.

El encuentro se entiende como una oportunidad para difundir y promulgar un arte que ha tomado impulso y cierto reconocimiento en los dos últimos años. La exposición ‘Caligrafía española. El arte de escribir’ organizada por la Biblioteca Nacional en 2015 marcó un punto de inflexión y supuso su puesta de largo.

De todas las ramificaciones que han ido surgiendo de la caligrafía en los últimos tiempos, Esperanza Serrano encaja en la más tradicional y conservadora. «Yo, en concreto», explica Esperanza, «aprendí en el año 93 de la mano de dos profesores, Keith y Amanda Adams, que lo introdujeron a través de Cataluña. Ellos fueron los que me animaron a que me hiciera calígrafa y profesora, y los que somos sus discípulos hemos continuado en esa labor». Calígrafa en la villa del Libro en Urueña, compartió formación con Esther Gordo, si bien esta última ha tomado otro camino. «Cuando empezamos no había Internet y era un aprendizaje más complicado, está claro que la caligrafía tiene ahora otro aire y cada uno le damos un toque personal. Yo ahora estoy con caligrafía en tres dimensiones, y tengo mis propios productos para vender», señala Esther, que a Guipuzcoa ha llevado un trabajo más clásico y otro más innovador con una técnica de ‘letra recortada’.

Esther Gordo ha iniciado un proyecto en 3D, Mr. Zé es el más transgresor, y Esperanza Serrano es la más tradicional de los tres

El tercero de los vallisoletanos elegidos para la Exposición Internacional de Arantzazu, de un total de trece calígrafos, también se ha salido de todos los estereotipos para marcar un sello propio. ‘Mr. Zé’ es ya marca dentro de lo que se ha venido en denominar ‘Calligraffiti’. «La caligrafía hoy día se extiende tanto que les hay más puristas, otros que hacen caligrafía más abstracta y luego gente que se lo lleva al arte urbano, también en el uso de herramientas, y de ahí que surjan cada vez más estilos», apunta Félix Rodríguez, el nombre que se esconde detrás de ‘Mr. Zé’.Especializado precisamente en arte urbano, ha trabajado en medio mundo y participado en festivales y exposiciones de lo más variopinto.

En Valladolid sus trabajos más reconocibles se pueden ver en las cafeterías Sesenta, en el Teatro Carrión o en la cafetería Lord. Ttambién customiza cascos y todo lo que tiene que con el mundo de la motocicleta.

Fotos

Vídeos