Transmitir verdad en el mundo de la posverdad

La actriz vallisoletana Azucena de la Fuente, en el Campo Grande de Valladolid.
La actriz vallisoletana Azucena de la Fuente, en el Campo Grande de Valladolid. / Henar Sastre

Inmersa en varios proyectos, la actriz vallisoletana Azucena de la Fuente reconoce que se ha adaptado a la «incertidumbre» de la profesión y asegura que «trabaja para transmitir cada vez más verdad»

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Nunca ha tenido el actor una silla cerca a la que pegar el culo ni un reloj a mano al que pedir la hora de salida. Siempre ha estado más cerca de la montaña rusa que de esas atracciones que invitan al descanso mientras pescas un patito con premio. Y dentro de ese escenario que propone unas reglas de juego completamente distintas a cualquier otra profesión, solo aquel que se adapta y lo asume, consigue asomar la cabeza.

Un tablero en el que las piezas se solapan y avanzan en busca del personaje soñado. Es éste el caso de Azucena de la Fuente, actriz vallisoletana que emigró a Estados Unidos para completar su formación y ahora salta de guion en guion, de plató en plató, a la espera de que llegue el papel redondo. «Sabemos como es esta profesión porque siempre ha sido así. Una de las características es la incertidumbre laboral y hay que aceptarlo y admitirlo. De nada nos sirve quejarnos porque nuestro trabajo depende de los demás», asegura, inmersa en las últimas fechas en distintos proyectos de lo más variado.

Recién llegó de Berlín y Cannes, Azucena de la Fuente terminó de rodar dos capítulos de la serie de TVE‘Centro médico’, y ahora espera completar la trilogía de cortometrajes iniciada de la mano del científico metido a cineaste José Luis de Pablos. «En mayo fui seleccionada con otros actores bilingües para trabajar con Paul Haggis -oscarizado por ‘Crash’ y ‘Million Dolar Baby’- en un festival de series de televisión que se hizo en Berlín, y la verdad es que el nivel de actuación era muy alto», apunta De la Fuente, que ha compaginado diferentes viajes con su aparición en televisión. «Estoy muy agradecida a la serie ‘Centro médico’ porque ha sido un personaje, el de Beatriz Fuentes, duro y complejo de hacer. No es fácil porque es una serie de emisión diaria y es una grabación a toma única, pero estoy contenta por la complejidad del trabajo y también por la visibilidad que te da la televisión», explica, consciente de que los personajes de larga duración se venden caros en televisión.

«Hay gente que tiene la suerte de coger un personaje y estar diez años con él, y luego estamos los que tomamos un camino más escarpado. Muchas veces me planteo si hubiera cambiado una trayectoria por un personaje duradero en el tiempo, pero creo que no, que mi trayectoria me ha dado más experiencias. Tuve una profesora cuando estudiaba en Nueva York que me decía que la profundidad de la interpretación la consigues tras veinte años en la profesión. Al final lo que buscas es transmitir una verdad, trabajas para ser cada vez más de verdad y para transmitir verdad», comenta la actriz vallisoletana, que se declara admiradora de los compañeros de profesión que permanecen en su ciudad para tratarde hacerse un hueco.

«Yo me marché a Madrid a estudiar arte dramático, porque lógicamente aquí no había trabajo como actriz. Admiro a la gente que trabaja en Valladolid, donde ahora sí hay una gran oferta cultural, pero donde las oportunidades son muchas menos». Ahora esas oportunidades pasan por la pequeña pantalla. «La diferencia es que la tele es mucho más inmediata, y el espectador puede visionar y disfrutar del resultado mucho antes. Es lo que demandan ahora las nuevas generaciones, que incluso a través de las redes sociales lo pueden ver cuando quieren. El proceso cinematográfico es más lento y costoso», señala, estableciendo comparaciones con lo que ella vivió en primera persona y se hace en Estados Unidos.

Azucena, en la reciente Gala de los Premios Plantino celebrada en Madrid. / El Norte

«Las industrias allí se mueven entre dos ciudades. En Los Ángeles está más lo audiovisual, cine y televisión, y en Nueva York tienes el teatro, pero lo que es cierto es que la forma y el cómo funciona la industria cinematográfica, lo que ellos llaman el entretenimiento, no tiene nada que ver porque allí trabajan miles de personas. Eso no lo hay en España, ni en Madrid ni en Barcelona. Hablamos de una fábrica y de una artesanía», explica la actriz vallisoletana, que recientemente acudió a la gala de entrega de los IV Premios Platino de Cine Iberoamericano.

Al margen de los proyectos que van surgiendo por el camino, Azucena de la Fuente mantiene en cartel un espectáculo de producción propia que ha ido mutando su formato. «Es un espectáculo en el que interpreto a una actriz que a su vez hace doce personajes, hombres y mujeres, con imitaciones, un número de magia,... Es un monólogo de una ‘show-woman’ con una historia detrás,en el que canto canciones en tres idiomas. En ‘Si vienes te lo cuento’ he querido hacer lo que hizo Lars con Trier en cine. Primero lo llevé a un bar en 45 minutos para ver cómo funcionaba, y luego lo he ido ampliando con más personajes», comenta la vallisoletana, pendiente ahora de culminar el proyecto de cortometrajes iniciado con José Luis de Pablos.

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