Jorge Praga se adentra en el trabajo «intuitivo y onírico» de David Lynch

Jorge Praga en el 54 Curso de Cinematrografía de la Universidad de Valladolid. / R. Otazo

El profesor y colaborador de El Norte de Castilla disertó sobre la trayectoria del director en el 54 Curso de Cine de la UVA

SAMUEL REGUEIRA Valladolid

David Lynch ha aterrizado en plena forma en el formato de mayor consumo del momento: las series televisivas, con el flamante regreso de su producto de culto ‘Twin Peaks’. Pero Lynch sabe ir mucho más allá del asesinato de Laura Palmer, como demuestra una decena de largometrajes entre los que destacan ‘Terciopelo azul’, ‘Cabeza borradora’, ‘Mulholland Drive’ o ‘Inland Empire’. Sobre su trayectoria disertó ayer en la 54ª edición del Curso de Cinematografía de la Universidad de Valladolid el profesor y colaborador de El Norte de Castilla Jorge Praga, para quien las películas de Lynch, tanto las que retratan «mundos extraños» como las que abordan el «imperio de lo interior», hacen gala de una «corriente matérica y pictórica», donde prima «la intuición por encima de la razón», salvo las contadas excepciones ‘El hombre elefante’ y ‘Una historia verdadera’, y donde siempre quedan «flecos de extrañeza y preguntas sin resolver».

Las atmósferas oníricas, las secuencias surrealistas, el suspense y algún que otro susto al desasosegado espectador son también genes del ADN lyncheano, que con frecuencia se ha enfrentado a los reveses del público… y de la crítica: «En ciertos círculos se le ha tachado de vendehúmos», señaló Praga. Es el precio a pagar por descartar la firmeza de lo racional, huir de los lenguajes convencionales y basar su libertad creadora en métodos tan poco ortodoxos como la meditación trascendental: «Es un buceo que potencia su mirada y esa construcción tan personal de mundos e imperios tan únicos».

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