La UVA exhibió los cortos que se premiaron en Medina del Campo

De izquierda a derecha, Víctor Somoza, Begoña Vicario y Emiliano Allende, en los pasillos de la facultad.
De izquierda a derecha, Víctor Somoza, Begoña Vicario y Emiliano Allende, en los pasillos de la facultad. / A. Mingueza

En el encuentro se proyectaron los cuatro cortometrajes ganadores de la 30ª Semana de Cine de Medina del Campo

SAMUEL REGUEIRA Valladolid

Después de una semana dedicada al cine de Wes Anderson, el 54ª Curso de Cinematografía de la Universidad de Valladolid dio paso el viernes a la proyección de los cortometrajes premiados en la 30ª Semana de Cine de Medina del Campo. Los trabajos vinieron presentados de la mano de Emiliano Allende, director del festival, para quien «el cine español no puede entenderse sin el cortometraje».

Allende destacó, en conversación previa al acto, el riesgo importante que corre la Semana desde el momento en que decide que la responsabilidad de conceder su máximo galardón recaiga, antes que en el jurado, en el mismo público: «Somos un festival democrático», aseguró. Su riesgo también pasa por incluir estrenos totales (de los 28 cortos a concurso en su última edición, 15 eran inéditos), sin dejar de lado otras propuestas multipremiadas. «Sin los festivales, los cortos no serían nada», sentenció; ya que juzga que, gracias a estos certámenes, un cortometraje «tiene un recorrido más duradero que un largo». Esto entronca con, a su parecer, uno de los principales problemas en este país con el séptimo arte: «La gente no cree apenas en el cine».

El Aula Mergelina proyectó ayer cuatro de los cortometrajes ganadores en la última Semana de Medina: el Roel de Oro ‘Ni una sola línea’, de Víctor Somoza, una comedia «homenaje a todas las abuelas», en palabras del director, cuya trama se vertebra en torno a dos ancianas que planean robar en el bingo. El film también recibió, en la 30ª edición del festival, las menciones de los jurados Senior y de Salamanca, así como el premio de la Juventud.

También en clave de comedia se dibuja ‘Ave María’, dirigida por Basil Khalil y ganadora del primer premio en la categoría de Certamen Internacional de Cortometrajes, inaugurada hace veinte ediciones. En la película, unas monjas palestinas se encuentran en la necesidad de ayudar a dos israelitas cuyo vehículo les ha dejado tirado, a lo largo de un metraje por el que desfilan «todas las estupideces que surgen entre las religiones».

El cortometraje ‘Beti Bezperako Koplak’ (‘Coplas de una noche sin mañana’) puso la nota de animación. Este trabajo colectivo, coordinado por Begoña Vicario, supone, para Allende, todo «un alegato contra el machismo y la violencia de género». También se exhibió ‘La disco resplandece’, ganadora del Premio del Jurado y Roel de Plata para su director, Chema G. Ibarra, además del galardón al Mejor Vestuario para Leonor Díaz.

«Es un retrato surrealista y simbolista de la juventud actual, desinhibidos y a la vez alienados», explicó Allende; «donde no hay maldad ni inquietudes vitales… Es gente de una vacuidad aterradora». Al término de las proyecciones, la jornada se cerró con un coloquio entre los cineastas asistentes.

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