'Abracadabra', la matrioska de Pablo Berger

El reparto de 'Abracadabra' junto al director Pablo Berger (c). / J.P. Gandul (Efe) I V. Carrasco

El director bilbaíno dirige una «comedia hipnótica» protagonizada por Maribel Verdú, Antonio de la Torre y José Mota

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Carmen está atrapada con el zafio de su marido Carlos, al que solo le interesa su equipo de fútbol y trata a su esposa como un auténtico despojo. «Es el reflejo de esta sociedad. Ella vive en este mundo y lo que quiere es evadirse y conocer otros mundos», confiesa Maribel Verdú, que da vida a esta mujer en 'Abracadabra', su segunda colaboración con Pablo Berger. Y Carmen verá, en la boda de su sobrino, cómo su mundo cambia cuando su primo Pepe (José Mota) intenta hipnotizar a Carlos (Antonio de la Torre). A la mañana siguiente, el marido que solo piensa en él y que maltrata a su esposa, se muestra dócil y encantador. Entonces, los dos primos comienzan una investigación surrealista.

«'Abracadabra' es una comedia hipnótica, pero también mucho más. Es un mestizaje de géneros. Una comedia dentro de un drama, de una película de género fantástico, de cine social o de terror, pero con un único objetivo de sorprender al espectador», explica el realizador. «Vivimos una España delirante, divertida, caótica, que está anestesiada por el fútbol y los 'realities'», argumenta Berger sobre está película de «extrarradio» que funciona como un espejo. Uno artilugio que reproduce la imagen de la realidad o la deforma.

«Tiene de todo, mil capas, mil propuestas», comenta Mota, que regresa al cine en un papel entre la comedia y el drama. «Bajo el prisma del humor se pueden tocar todos los temas, como la violencia de género o las enfermedades mentales», añade. En esos dos mundos, entre la risa y la seriedad, navega 'Abracadabra', la tercera película de Berger que se estrena hoy y la primera desde que ganara el Goya con 'Blancanieves'. «Los premios abren puertas, tienes más recursos. Lo esencial no cambia», apunta Berger.

Es una película en la que las bodas juegan un papel esencial. «Siento un amor-odio por ellas», confiesa el realizador. «Se debería hacer no separación de males y no de bienes», ironiza Mota.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos