El Norte de Castilla

Gerardo Olivares, en Valladolid.
Gerardo Olivares, en Valladolid. / Ricardo Otazo

Gerado Olivares,
un documentalista
en la ficción

  • El realizador escribe un guion sobre el viaje de cuatro amigos por el Sáhara y estrena en España ‘Hermanos del viento’

Es un hombre alto, de zancada larga y gesto afable que parece sentirse en casa ya sea en la Patagonia, los Alpes, el Mekong o Valladolid. Gerardo Olivares (Córdoba, 1964) paseaba ayer por la capital castellana, sonriente, «es que esta ciudad me trae muy buenos recuerdos». Aquí ganó la Espiga de Oro en 2007 convirtiéndose en el primer director español en cosechar ese galardón de la Seminci. Al año siguiente, vivió otra vez el festival como miembro del jurado.

Ha venido ahora a los cines Casablanca para hablar de su película en cartel, ‘El faro de las orcas’. Se le van los ojos al anuncio de un próximo estreno por las montañas sobre las que se escribe el título. Hay dos constantes en el haber cinematográfico de Olivares, la naturaleza y el documental. Desde hace tiempo le va bien rodando sus guiones de ficción, pero avisa «vengo del documental y siempre que pueda seguiré en ese género porque en la mayoría de las ocasiones la realidad está por encima de la ficción y ese es el territorio del documental. No tienes que provocar nada para contar una historia, solo saberla contar».

Olivares cambió el ritmo del viaje a mediados de la pasada década cuando comenzó a rodar ficción. Tras ‘La gran final’ y ‘14 kilómetros’, comenzó su trilogía sobre la relación infancia-naturaleza, cuya segunda entrega es ‘El faro de las orcas’. «Esta trilogía viene a defender que nos estamos cargando el entorno y que si seguimos así el ser humano desaparecerá. Me atraen las historias en torno al ser humano y un animal salvaje en el medio natural. Hemos vivido en la naturaleza durante cientos de miles de años y es muy reciente el cambio de ecosistema a una ciudad. Apenas hace cien años el 90% de la población humana vivía en el campo. Ahora vivimos el 50% en ciudades. Genéticamente pertenecemos a la naturaleza, aún necesitamos ese vínculo con el campo para encontrar nuestro equilibrio interior y lo estamos destruyendo», explica el director cordobés que, viviendo en Madrid, conserva su acento en formol.

‘El faro de las orcas’ parte de un hecho real, un guardafauna de la Patagonia que hace 25 años comenzó a observar una técnica de caza desarrollada por una manada de nueve orcas. «De las 60.000 que van a esos acantilados, solo nueve funcionaban de esa manera. Y una de ellas comienza a jugar con unas algas con Beto, el guardafauna. Esta relación es contada por un periodista argentino y vista por una madre con su hijo autista. El niño tuvo cierta respuesta a esa imagen y su madre le lleva allí pensando que le produciría alguna mejoría», narra Olivares. Partiendo de estos hechos, escribió el guion protagonizado por Joaquín Furriel y Maribel Verdú. «Tuvimos mucho cuidado al tratar el tema del autismo».

El rodaje, entre la aridez del terreno, los abruptos acantilados y el mar, a 100 kilómetros del pueblo más cercano y a 1.500 de Buenos Aires, se sucedió en el clima que querían transmitir. «Ese aislamiento se nota, un espectador me llegó a decir que notaba el viento de la Patagonia en la cara».

Gerardo Olivares nunca ha rodado en un plató. «No creo que pudiera. Mi cine tiene al paisaje como un personaje más, la importancia de la naturaleza se nota en esa faceta contemplativa».

En los Dolomitas

Su siguiente película de ficción, ‘Hermanos del viento’, estrenada ya en otros países de Europa, llegará este año a las pantallas españolas. «Fue un encargo, había ya un guion, una estrella internacional –Jean Reno– y me ofrecieron dirigirla. Se rodó en los Alpes Dolomitas de Italia, con un presupuesto de ocho millones de euros. En Austria ha sido la película de autor más vista». La ficción tiene su escaparate natural y después el subsidiario televisivo, sin embargo el documental, «enEspaña apenas cuenta con la franja horaria de La 2. Afortunadamente aparecen nuevas plataformas como Netflix, HBO, Amazon o Filmin donde sí cabe el documental. En países con más tradición como Gran Bretaña, la segunda parte de ‘Planeta tierra’, producido por la BBC, tuvo más audiencia que programas como ‘La Voz’. Este mercado tiene que ver con la educación de la gente, una tarea de la televisión pública que debiera fomentar este tipo de proyectos. Para lo demás, ya están las privadas», explica el director andaluz. Ha recorrido el mundo rodando sus documentales lo que le ha convertido en «un experto en resolver situaciones complicadas en los rodajes. Soy un todoterreno».

Ahora anda escribiendo el guion de su próxima película que le llevará al Sáhara. «Es el viaje de cuatro amigos que rememoran uno que hicieron hace cuarenta años a Mali. Entonces los franceses cuando abandonaban las colonias dejaban sus ‘peugeot 504’ allí y algunos avispados vivieron de vender estos coches Se les llamaba los ‘peugeotaris’ y estos amigos lo fueron».