Javier Gomá.
Javier Gomá. / Ignacio Pérez

Javier Gomá: «Cervantes es el agente civilizador más importante que tenemos»

  • Ha construido una monumental obra en torno a la ejemplaridad y el jueves presenta en el Aula de Cultura sus últimas reflexiones

A estructurar un proyecto filosófico en torno a la idea de la ejemplaridad ha dedicado Javier Gomá (Bilbao, 1965) más de treinta años. En ‘La imagen de tu vida’ (Galaxia Gutenberg) ha reunido tres ensayos sobre la ejemplaridad póstuma –‘Humana perduración”, ‘La imagen de tu vida’ y ‘Cervantes. La imagen de su vida’– además del monólogo dramático ‘Inconsolable’, escrito tras la muerte de su padre. Este Premio Nacional de Ensayo en 2004 acudirá el jueves 6 de abril en la sala Miguel Delibes del Teatro Calderón a las 20:00 horas en una sesión del Aula de Cultura patrocinada por CaixaBank con el apoyo de la Junta de Castilla y León.

La idea de la ejemplaridad ha acompañado a Javier Gomá desde los quince años y en torno a ella ha ido gestando un pensamiento que a partir de 2003 ha ido reuniendo en ‘Tetralogía de la ejemplaridad’. «Este concepto de la imagen de una vida –aduce– está presente desde el primer libro hasta el último, y notaba que había algo residual a lo que todavía no había dado forma de una manera suficiente y que recojo en este libro en torno a la ejemplaridad póstuma, la definitiva, que representa una manera de perduración individual más allá de la muerte».

Interpreta la ejemplaridad como un concepto ontológico, que en el ámbito práctico se convierte en un ideal con varias ramificaciones. «Son propuestas de perfección que señalan una dirección, dan sentido a la vida individual y movilizan el entusiasmo a través de muchas vertientes: sociológica, jurídica, política, ética, antropológica....podemos repensar la mayoría de las disciplinas con las que se sistematiza el pensamiento desde la perspectiva del ideal de la ejemplaridad».

Su participación en la comisión organizadora de una exposición sobre Miguel de Cervantes en la Biblioteca Nacional con motivo del IV Centenario le permitió ahondar en la vida del escritor y en la resonancia que emite hoy en día como modelo de ejemplaridad. «Muchas veces se escribe la historia de España desde el punto de vista de los hechos (el acontecimiento que sucedió en 1492, en 1812, en 1936...) y casi siempre los hechos son objeto de controversia, discusión y enfrentamiento; si repensáramos la historia de España no desde el punto de vista de los hechos, sino de los españoles eminentes, nos encontraríamos que allá donde los hechos producen discrepancias, los españoles eminentes producen consensos», sostiene el filósofo.

De acuerdo con esta teoría de Javier Gomá, todos los españoles guardan en su memoria cuatro personajes que marcan la diferencia y suscitan avenencia: tres pintores (Velázquez, Goya y Picasso) y un escritor (Cervantes). «De estas cuatro figuras, el español eminente cuya imagen tiene un efecto más contemporáneo, civilizador y educativo en la España del siglo XXIes Miguel de Cervantes. Él es quien tiene una imagen de la vida más poderosa y eficaz para educar en el presente».

Idealismo, cortesía y humor

En su ensayo defiende que lo que hace irresistible y único al autor de ‘El Quijote’ son tres elementos: humanismo, idealismo y humor. «El suyo es un idealismo que evita la egolatría a través de la cortesía hacia los otros. Estoy convencido de que esta fórmula cervantina de idealismo, cortesía y humor es particularmente oportuna para la tarea moral pendiente en el siglo XXI».

¿Y cual es esa tarea moral por lograr? «No consiste tanto en ser libre como en ser libres juntos y hacer un uso virtuoso de la libertad, y eso significa establecer reglas que hagan posible la convivencia. Y para ello, esa combinación de idealismo pero que al mismo tiempo soporta el peso de la cortesía y el humor, puede ser educativa con vistas a realizar la tarea moral pendiente. Cervantes no es una pieza de anticuario, es el agente civilizador más importante que tenemos en nuestra tradición».

Está persuadido el director de la Fundación March de que la tarea moral pendiente para la cultura occidental ya no pasa por seguir ampliando la libertad, sino por acordar unas reglas virtuosas cívicas para que la convivencia sea posible.

En su ensayo ha incluido el monólogo ‘Inconsolable’, que se llevará a escena en el Teatro María Guerrero de Madrid en junio, en un proyecto dirigido por Ernesto Caballero y con el actor vallisoletano Fernando Cayo como intérprete. En el texto Gomá exalta la figura paterna y reflexiona sobre el eco de la pérdida con el que ha buscado plasmar «una emoción dramática».

Frente a la tendencia predominante entre los intelectuales de interpretar la contemporaneidad con una visión pesimista, él se queda con una idea que expresa en uno de sus microensayos, ‘Teoría del aguafiestas’. «El desánimo ha impregnado la cultura contemporánea, de manera que si no eres pesimista es que estás mal informado, cuando una mirada desprejuiciada solo te puede llevar a que elegirías el presente para vivir. ¿En qué otra época nos gustaría vivir siendo pobres, enfermos, extranjeros, mujer, niño, abuelo o homosexual? La mayoría contestaría que en el presente, que, muy lejos de ser perfecto, debe ser mejorado, pero al mismo tiempo representa un éxito colectivo incuestionable que convive con una sensación general de malestar. Pienso que hay razones para la esperanza pese a que la cultura en su conjunto se ha convertido en aguafiestas».