«Dije con retranca que la única revalorización de mi obra era comprarla, no era un chantaje»

Félix Cuadrado Lomas, en su casa. /Gabriel Villamil
Félix Cuadrado Lomas, en su casa. / Gabriel Villamil

García Cirac acepta la renuncia de Félix Cuadrado Lomas y deja en manos del jurado la situación del premio

Victoria M. Niño
VICTORIA M. NIÑOValladolid

La literalidad de las palabras, sin antecedentes y sin entonación, ha obligado al pintor Félix Cuadrado Lomas a dar más explicaciones de las que quisiera. El pasado jueves le concedían el Premio de las Artes de Castilla y León y en la primera llamada de felicitación de un amigo se enteraba de que carecía de dotación económica. Pidió aclaración a la autoridad competente y decidía no aceptarlo. «Si somos todos iguales, no entiendo que para unos haya dotación económica y para otros no. Me dijeron que retiraron la cuantía hace cinco años por la crisis, pero se siguen subvencionando muchas cosas y no la cultura. De ahí mi indignación, no solo por mí sino por el resto de premiados desde 2012. Yo ya tengo el entierro pagado, pero esto es injusto».

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Un malentendido torció el sentido de sus palabras. «La señora consejera no me llamó a mí, sino a mi hijo. Le pidió que me animara a aceptarlo porque, según ella, revalorizaría mi obra. Cuando me lo dijo un periodista contesté con retranca que lo único que revalorizaría mi obra es que compraran un cuadro mío y lo pagaran bien. Pero nunca fue un chantaje, no era una condición. Si lo hubiera dicho en serio me ponía a la altura de lo mismo que critico. Nunca he sido un pesetero, no he tratado con el poder ni he vendido mi obra al gran capital. Mi mérito es haber vivido de esto, vendiendo obra a una clase media liberal en una tierra donde apenas hay comercio de arte. Así que no aceptaría el premio aunque compraran obra», dice de corrido. Por su parte, la consejera María Josefa García Cirac anunció ayer que aceptaba «con respeto» su renuncia y dejaba en manos del jurado la decisión sobre el premio.

«No todo vale»

Así que desde hace una semana no pinta, «es que no estoy acostumbrado a esto, lees las cabeceras y cada uno dice una cosa que yo no he dicho». Tiene todos los lienzos, –«siempre me los he preparado yo»–, llenos. «Tendré que buscarme unas tablillas». Y del caballete a la historia y los personajes que le pesan en la cabeza. «En mi vida me presenté a concursos o premios. He ido trabajando calladamente, siempre aquí en una tierra ingrata. Aunque estoy muy agradecido a todos los que me propusieron para el premio, la asociación Simancas, Villa del Arte, el colegio de la Cistérniga, particulares y el propio jurado». Hasta los miembros de ese jurado se asombraron de que este académico de la Purísima, Premio a la Trayectoria Artística de la Diputación de Valladolid, careciera de este galardón. «Mi obra siempre ha sido bien reconocida por la crítica, por los teóricos de la Universidad, y yo he tenido buena relación con todo el mundo. El jurado me lo ha otorgado, pues ya está, eso no lo me lo pueden quitar aunque el presidente Herrera hablara del 'ex premiado'. Un premio no da valor al premiado, sino más bien al revés. Porque ya se sabe que quien nace lechón muere cochino, que lo que la naturaleza no da Salamanca no lo presta. La obra es lo que vale».

Hace dos años el cineasta vallisoletano Arturo Dueñas rodó el documental 'Tierra construidas', sobre Cuadrado Lomas. «Sé que tienen obra mía en la Junta aunque Arturo fue a buscarla para la película pero no pudieron localizarla». El pintor ya fue crítico con la creación del MUSAC y su primer director, Rafael Doctor, a quien los creadores de su generación «no le parecimos modernos». Y es que para Lomas «hay que poner los museos donde la gente pueda verlos, con una rigurosa selección, y no llevarlo a León para aplacar las protestas de los separatistas y volcados en dar premios a los creadores de allí, considerando que todo vale. Ya hablamos de esto en la inauguración de la exposición de las Edades del Hombre en Salamanca. No puede ser que haya artistas que regalen obra solo para estar en un museo. Tiene que funcionar la labor crítica y la selección por gente del mundo académico. Hoy falta eso, solo se cultiva y se habla de lo hace la administración. En realidad en España hay tres museos importantes y los tres en Madrid: El Prado, el Reina Sofía y el Thyssen».

Quien invoca un cuadro de Van Eyck ('El matrimonio Arnolfini') para aludir a la raza de su perro, considera que «hay que conocer la historia del arte, somos una cadena y hay que saber sobre los que nos precedieron. Fíjate Murillo tan denostada porque pintaba 'inmaculadas', que era lo que le pagaban, y tan valorado ahora. Ya podía pintar yo como él. Ahora vale todo, no hay selección. Yya se lo decía yo a Pedrero tras reunirnos con Lucas: 'Desengáñate, a los políticos no les interesa el arte porque les produce gasto y no les da dinero». Recuerda a Vela Zanetti –«le tienen como un dios porque vino de México y hacía algo acartonado parecido a Diego Rivera»– en cambio «era mejor pintor García Benito, pero como estuvo en París y pintaba afrancesado no tuvo suerte». Lamenta ser «el decano de los pintores, todos se me han muerto. Quedaba el escultor Venancio Blanco, que murió hace poco. Fíjate que le dio por hacer cristos, después de Juan de Juni y Gregorio Fernández ¡joder!. Si es que he conocido a tantos...».

El Grupo Simancas no conoció galardones

Ni Cuadrado Lomas ni ningún miembro del Grupo Simancas figura en la lista de los Premios Castilla y León de las Artes. «Fui uno de los candidatos de la primera edición, en 1984, lo sé por Amón que estaba en el jurado. Se lo dieron a Díaz Caneja y me pareció muy bien», recuerda Lomas. Un tercio de los nombres de esa lista son artistas plásticos con nombres indiscutibles y algún otro más polémico. Domingo Criado, Jorge Vidal, Gabino Gaona, Francisco Sabadell, Fernando Santiago fueron los compañeros de Lomas, «queríamos hacer de Simancas un centro de arte como hay pueblos en Francia, pero no pudo ser».

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