La reivindicación de los museos

La reivindicación de los museos

  • Estos espacios culturales, 420 censados en Castilla y León, intentan sobreponerse a los recortes con más protagonismo cultural. Mientras sus directores fijan nuevos retos, el día 18 reivindicarán su relevancia social

La comunidad museística de Castilla y León se sumará el 18 de mayo a la conmemoración del Día Internacional de los Museos con un amplio programa de actividades con el que se reivindicará el papel de estos centros, sometidos a ajustes económicos desde el inicio de la crisis y en proceso de transformación en su relación con el público y con el rol que pretenden jugar en la sociedad como referente cultural y de conexión con la ciudadanía.

La efeméride convocada por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) anima a conmemorar este año bajo el lema ‘Museos e historias controvertidas: decir lo indecible en los museos’, un principio con el que se pretende mostrar su utilidad como foros de diálogo y pacificación social.

Reivindicados como depositarios de un legado cultural y en los últimos tiempos también como atracción turística de primer orden, los museos valoran el incremento de visitantes registrado en el último año tras varias anualidades de estancamiento o caída en el zarandeo de la crisis. El Museo de la Ciencia en Valladolid fue visitado el año pasado por 87.047 personas, el 35% más que el ejercicio anterior, una cifra que su directora, Inés Rodríguez Hidalgo, invita a analizar con precaución. «En la afluencia de público siempre hay aumentos coyunturales motivados por el gancho de una exposición que gusta mucho, como las que tuvimos el año pasado sobre las arañas y los dinosaurios; pero en este caso es un incremento demasiado grande que lleva a pensar en que las familias han recuperado un poco su capacidad económica», sostiene.

Camino de cumplir quince años, el Museo de la Ciencia avanza hacia «la madurez», en palabras de su directora, que ve cómo algunos proyectos no ven la luz por la falta de recursos económicos. Aun así se va a acometer un nuevo espacio dedicado a las matemáticas, concebido como recurso educativo y de reconciliación del público con esta ciencia, «a la que una gran parte de la población teme o detesta porque le parece complicadísima», subraya. El proyecto cuenta con una subvención de 40.000 euros de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, aunque costará más del doble de esa cantidad, un escollo que la astrofísica Rodríguez Hidalgo espera superar. Con todo, su deseo es «que venga la gente y que nos quiera» y que el museo sea una «parte fundamental» de la cultura de la ciudad.

Por las cinco salas de la Fundación Municipal de Cultura (Casa Revilla, Calderón, San Benito, Las Francesas y La Pasión) pasaron el año pasado más de 400.000 personas atraídas por alguna de sus exposiciones. Al frente de este entramado de exhibición, Juan González Posada destaca la fidelidad del público hacia esta oferta expositiva. «La ciudad es muy variada, con públicos muy diversos, por lo que nuestra propuesta debe tener una base educativa, formativa y de innovación, una especie de cóctel con propuestas que aborden temas contemporáneos e históricos clásicos con un baremo de calidad. Ese es el éxito de su aceptación», interpreta. El reto de las salas municipales pasa, en opinión de González-Posada, por mejorar los servicios paralelos de atención al público. «Hay cosas que no se hacen por razones económicas, pero se pueden organizar más talleres y otras iniciativas; si salimos de la crisis, hay que pensar en hacer inversiones en esos capítulos», propone.

La Concejalía de Cultura y Turismo ha tomado la decisión de cerrar el próximo mes las salas del Calderón y San Benito para trasladar la exhibición de la obra de artistas emergentes y las muestras de fotografía que tenían acomodo en estos espacios al Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español, sometido también a un proceso de transformación que, entre otras medidas como no cobrar por la entrada, le ha llevado a incrementar sus visitas.

Desde la Dirección General de Políticas Culturales de la Junta de Castilla y León se señala la necesidad de marcar una nueva hoja de ruta en los museos. «El tercer plan de centros museísticos de Castilla y León tiene varias vertientes», explica Mar Sancho. «La tendencia es que no sean meros contenedores y actúen como centros de dinamización cultural, una estrategia a la que se han ido incorporando en los últimos años a través de la organización de conferencias, conciertos y un sinfín de actividades que han hecho que los museos provinciales ahora sean ágoras en cada provincia». Otro elemento que destaca en la interacción de los museos con la ciudadanía es el componente didáctico que lleva a la búsqueda de nuevos públicos. «Es fundamental sembrar en ese ámbito y trabajar en red, mezclar temáticas y aprovechar sinergias; los museos tienen que convertirse en referentes culturales en cada una de nuestras localidades».

Talleres y proyecciones

Con 193.665 visitantes (el 20,7% más que el año anterior) el Museo Nacional de Escultura batió en 2016 su récord. A la oferta expositiva de la colección permanente se suman las muestras temporales, talleres, recitales, conferencias, conciertos y ciclos de cine organizados a lo largo de todo el año. Dependiente de la financiación estatal y sometido también a la tijera presupuestaria, el centro ha vivido en los últimos años una etapa «de afirmación en la ciudad y en el ámbito nacional e internacional, y desde el punto de vista anímico estamos contentos de la acogida que el museo tiene tanto en Valladolid como fuera de aquí», explica su directora, María Bolaños.

Su proyecto de más envergadura para el próximo año es la puesta en marcha de la rehabilitación arquitectónica de la Casa del Sol, un espacio en el que se pretende mostrar el ‘fondo de armario’ de la colección de una forma poco convencional. La meta de cara al futuro pasa por «llegar a la sociedad y difundir el arte y la cultura, aunque vivimos un momento nada fácil para ello; la cultura tiene cada vez más dificultades para hacerse sitio, especialmente la concebida con rigor, exigente y atractiva; hay que combatir contra muchos enemigos, entre ellos los problemas en el campo de la educación, el retroceso de las humanidades y la falta de atención de la sociedad», apunta.

Considera que llegar al público exige una especie de «lucha flotante y continua del museo hacia lo que la sociedad necesita de él; nos mantenemos a la escucha continua, muy atentos a las maneras en que los distintos públicos acceden a la colección». Si hasta hace unos años la única posibilidad de contemplar las joyas del museo era visitándolo físicamente, ahora la web es un gran aliado como escaparate: a la visita virtual se asomaron el año pasado 233.905 internautas.

Desde Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) considera su responsable, Manuel Olveira, que el centro se ha sobrepuesto a la época convulsa que vivió en 2012 y 2013 por los recortes y la dimisión de su directora. Con cinco millones de presupuesto, de los cuales tres se destinan al pago de la hipoteca del edificio, el esfuerzo de la entidad se centra en mantener la calidad, tal y como apunta Olveira. «Hemos perdido capacidad para hacer catálogos de exposiciones, pero hemos generado mayores lazos con Castilla y León en general y con León en particular; tenemos que trabajar desde el punto de vista educativo, ofreciendo un amplio abanico de actividades ».

Su desafío pasa por «consolidar las líneas de programación de calidad y la recuperación presupuestaria y de personal». El plan más inmediato es poner en marcha una sala donde se muestre la documentación del artista que acompaña a la obra para entenderla mejor. Más dinero de los 70.000 euros de que dispone para adquirir obras de arte y estrechar los lazos con el público «para que utilice el arte como herramienta de formación y conocimiento» es lo que anhela su director.

Festival de cine y etnografía

De la mano de José Luis Calvo está iniciando una nueva etapa el Museo Etnográfico de Castilla y León (66.500 visitantes). Su aspiración es la regionalización de la institución para llegar a los rincones de toda la comunidad. «Estamos en Zamora, pero nos consideramos un museo de Segovia o de Cervera de Pisuerga; el centro ha llegado a sectores especializados pero tenemos que abrirnos más al público en general, hay que articular formatos para trascender el edificio y llegar a más sitios con proyectos que se gestionen a través de la plataforma web». Entre los desafíos, organizar un festival de cine etnográfico internacional y articular un encuentro sobre bibliodiversidad en Castilla y León en el que participen editores y libreros con la idea de «estimular esa industria y visibilizarla».

Desde el Museo de la Evolución Humana en Burgos (el más concurrido de Castilla y León con 370.466 visitas el año pasado), Alejandro Sarmiento destaca su apuesta por convertirse «en un ágora cultural y científico en el que se dan cita todas las manifestaciones artísticas. El museo tiene una exposición permanente fija, pero el 50% del espacio se dedica a las muestras temporales que se renuevan cada seis meses». Subraya que entre todas las redes sociales en las que está presente (Facebook, twitter, Instagram, Pinterest, youtube) suma más de 90.000 seguidores.

Y es que de las redes sociales y las plataformas de Internet han hecho los museos una prolongación de sus salas expositivas, echando la red en caladeros de visitas que traspasan los muros de sus edificios. Ese es, apuntan la mayoría de los responsables museísticos, su otro gran desafío.