video

Una trompa, entre las piezas exhibidas en la muestra. / Henar Sastre

Paisajes sonoros desde el Paleolítico

  • El Museo de la Ciencia indaga en las raíces de la música y la creación de instrumentos a partir de hallazgos arqueológicos

La música desde los orígenes de la Humanidad hasta la época romana contada a través de réplicas y reconstrucciones físicas y virtuales de instrumentos hallados en yacimientos arqueológicos europeos. El Museo de la Ciencia alumbra el pasado con la exposición ‘Arqueomúsica. ¡Así sonaba la música antigua!’, estructurada en tres salas. En ‘Sonidos primordiales de la Humanidad’ se muestra la música en el Paleolítico y el Neolítico en Europa a través de instrumentos fabricados con hueso, concha, dientes o astas; en ‘Instrumentos a través del tiempo’ se presenta el desarrollo instrumental durante las edades del Bronce, Hierro y la Antigüedad clásica de la mano de liras, laúdes, trompas y aerófonos como piezas de conexión de culturas. Y el apartado ‘Música para los vivos, música para los muertos’ ofrece sonidos en distintos contextos, rituales funerarios, mitos y leyendas, espectáculos del mundo grecolatino y cultos religiosos. En la fabricación de las piezas han colaborado arqueólogos, científicos, artesanos y músicos de varios países europeos, utilizando los mismos materiales y técnicas de producción que en los originales. Así, se han creado trompetas de cerámica numantina fabricadas a partir de materiales obtenidos de forma tradicional y diseñadas en función de las tipologías arqueológicas y de cocción en la reconstrucción de un horno cerámico de la Segunda Edad del Hierro. También se han fabricado réplicas con escáner e impresión en 3D.

Fotos

  • Inauguración de la exposición 'Arqueomúsica. ¡Así sonaba la música antigua!'

Para ilustrar los sonidos de la música alusiva al más allá se exhiben trompetas y cuernos vikingos, un portabebé con sonajeros, cascabeles, un órgano de la cultura romana del que ayer extrajo su particular sonido Justus Willberg, su constructor, mostrando también al público una partitura del siglo III.

Se exponen también liras griegas, nórdicas, de la cultura sumeria, de Siberia y de otros puntos del planeta, además de instrumentos como un laúd de espina de la cultura egipcia, arpas griegas o un llamativo mapa de silbatos de países de Europa con más de un centenar de coloridos ejemplares.

En la misma sala se pueden apreciar piezas utilizadas para procesiones, sacrificios y enterramientos, flautas de pan, discos de percusión y trompas de varias épocas y culturas así como unos llamativos sonajeros etruscos. Litófonos, xilófonos, huesos de mamut para la percusión, rascadores y arcos musicales son otras de las creaciones que ponen imagen al origen de las melodías que han acompañado al ser humano a lo largo de la historia.

También existe la posibilidad de sentir a través de la Puerta del Sonido la experiencia de viajar al pasado a través del tiempo musical mediante el visionado de películas que muestran el uso y la fabricación de algunos instrumentos, observar una lira virtual que permite elegir entre dos modelos antiguos y distintos modos de afinación, contemplar reproducciones en 3D de músicos de la Antigüedad o visitar yacimientos arqueológicos y conocer su acústica.

‘Arqueomúsica’, que se puede visitar hasta el 21 de mayo, está apadrinada por el proyecto Europeo de Arqueología Musical EMAP del Programa Cultura de la UE en el que participa la Universidad de Valladolid como único socio español a través de la sección de Historia y Ciencias de la Música.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, se congratuló ayer de que esta muestra recale en Valladolid, la única ciudad de España, para ser exhibida después en varias ciudades europeas. El rector de la Universidad de Valladolid, Daniel Miguel San José, destacó la coordinación de una treintena de instituciones y asociaciones europeas que han conseguido sacar adelante un proyecto financiado con cuatro millones de euros y que, dijo, «es una iniciativa para tender puentes entre la Universidad y la sociedad».