El Norte de Castilla

Polonia compra a precio de ganga 'La dama del armiño', de Leonardo da Vinci

El príncipe Adam Karol Czartoryski (i), y el ministro polaco de Cultura, Piotr Glinski (d).
El príncipe Adam Karol Czartoryski (i), y el ministro polaco de Cultura, Piotr Glinski (d). / Radek Pietruszka (Efe)
  • La estrella de la colección Czartoryski, valorada en 2.000 millones de euros y por la que el Estado polaco habría pagado 230

  • Único da Vinci en manos privadas, se expuso en España gracias al empeño del príncipe Czartoryski, nacido en Sevilla y primo del rey Juan Carlos

'La dama del armiño', uno de los cuatro retratos femeninos conocidos de Leonardo da Vinci y la obra más icónica del patrimonio artístico de Polonia, pasó este jueves a manos del Estado polaco gracias a un secreto y controvertido acuerdo con sus propietarios. Tras unas negociaciones más que discretas entre el ministerio de Cultura y la Fundación Czartoryski, que administra la valiosa colección que incluye el cuadro pintado en Milán a finales del siglo XV, el cambió de propietario de la tabla se rubricó en una ceremonia celebrada en el Castillo Real de Varsovia. Valorada en 2.000 millones euros, la prensa polaca situa la cantidad pagada en torno a los 230 millones.

El ministerio dio cuenta del «arreglo definitivo del estatuto de la colección de los príncipes Czartoryski». Pero su titular, Piotr Glinski, habló de «compra». «La suma por la que el Estado polaco compraría esta colección no tendría nada que ver con su precio de mercado, sería varias veces inferior», declaró el ministro a la radio pública. El valor real de la colección, que contiene decenas de miles de objetos, entre ellos telas como 'Paisaje con el buen samaritano' de Rembrandt, es difícil de estimar y podría superar los 2.000 millones de euros. Solo 'La dama del armiño' está asegurada por 350 millones, según los medios polacos.

La delicada tabla viajó a España en 2011 y se expuso en el Palacio Real de Madrid gracias al empeño de su propietario, Adam Karol Czartoryski, príncipe polaco nacido en Sevilla, emparentado con el rey Juan Carlos y que conserva su dje adaluz y su vinclación con Sevilla. El empeño del aristócrata permitió gozar en España de la impagable joya que su familia adquirió hace dos siglos y que desde entonces ha soportado toda suerte de avatares. De 54,8 centímetros de altura por 40,3 de anchura, era la única pintura de Leonardo da Vinci que permanecía en manos privadas.

Considerado por la crítica como el «primer retrato moderno» por estar pintado en tres cuartos de perfil y con su protagonista mirando a un lugar fuera del cuadro, 'La dama del armiño' representa con toda probabilidad a Cecilia Gallerani. Amiga de poetas y ella misma poetisa, la joven tuvo una relación sentimental con Ludovico Sforza, 'El Moro' duque de Milán, quien habría encargado el retrato a Leonardo.

La fierecilla que la dama sostiene en sus brazom símbolo de la nobleza de los Sforza que contrasta con la dulzura del rostro juvenil de la amante de Ludovico, condecorado con la Orden del Armiño. Esta «otra» dama de Leonardo luce una sonrisa menos ambigua y enigmática pero quizá más cautivadora que 'La Gioconda'. Casi tan valiosa como ella, pero peor conocida. «El armiño, símbolo de pureza, estaba representado en las armas del duque», explicó Grazyna Bastek, experta en pintura italiana en el Museo Nacional de Varsovia.

Este óleo sobre tabla «siguió siendo probablemente propiedad de Cecilia, quien se convirtió en la señora Bergamini, hasta su muerte en 1536. Lo que ocurrió con la obra durante los 300 años siguientes es un misterio, lo mismo que su adquisición por el príncipe Adam Jerzy Czartoryski hacia 1800 en Italia», señaló Bastek.

Tras múltiples periplos durante las guerras mundiales, robado por los nazis y hallado posteriormente en Baviera en la residencia de Hans Frank, exgobernador de la Polonia ocupada, el cuadro de Leonardo regresó definitivamente a Cracovia en 1946.

Fundada en 1801 por la princesa Izabela Czartoryska para reunir y conservar obras de arte polacas y europeas cuando su país estaba partido y ocupado por tres potencias vecinas, la colección es una de las más antiguas y preciadas de Europa. Desde la caída del comunismo, pertenece a la Fundación Czartoryski, fundada y presidida por el príncipe Adam Karol Czartoryski, y tiene su residencia oficial en el Museo Nacional de Cracovia.

El gobierno quiere garantizar que la colección no abandone nunca Polonia, una posibilidad cierta mientras pertenezca a la fundación que estará un día controlada por los herederos del príncipe de 76 años, que no tienen vínculos directos con el país centroeuropeo. «La intención del ministro de Cultura es mantenerla en Polonia para las generaciones futuras», dijo el ministerio en un correo electrónico enviado a la AFP.

La negociación secreta con el Estado provocó fuertes tensiones con el consejo de administración de la Fundación, que reaccionó dimitiendo en bloque. «El consejo no participó en las conversaciones, no tuvo ninguna influencia en la redacción del contrato ni en la decisión sobre el futuro de la institución tras su venta al Tesoro Público, ni en la determinación de su precio de venta que, según lo que dice la prensa, se aparta enormemente del valor real» de la colección, lamentó su presidente dimisionario, Marian Wolkowski-Wolski.