El Norte de Castilla

El sueño del Maestro Mateo en El Prado

Exposición en El Prado de 'Maestro Mateo'.
Exposición en El Prado de 'Maestro Mateo'. / Zipi (Efe)
  • Acoge una docena de obras del genial escultor y constructor medieval para la desaparecida fachada exterior de catedral de Compostela

  • El autor del portentoso Pórtico de la Gloria dirigió las obras del templo entre 1168 y 1211

"Es un sueño cumplido". Así presenta Miguel Zugaza, director de Museo del Prado, 'Maestro Mateo' una "irrepetible exposición de cámara", que exhibe una docena de las esculturas y otros elementos realizados hace ochos siglos para la fachada exterior Pórtico de la Gloria por un portentoso artista del que sabemos muy poco. Es la primera vez que el museo público repara es la obra del Maestro Mateo y lo hace con una pequeña pero gran monográfica que permite "conocer en profundidad un período dorado en la historia de la basílica", el que media entre 1168 y 1211, los años en los que el Maestro Mateo estuvo al frente de las obras.

Reúne la exposición las nueve esculturas conocidas que se conservan de la desaparecida fachada exterior del Pórtico de la Gloria, incluida una de muy reciente descubrimiento. También un rosetón, dos dovelas, y piezas clave para entender el medieval coro pétreo, como 'San Mateo' y 'Caballos del cortejo de los Reyes Magos', que hasta el siglo XVII ocupó los primeros tramos de la nave mayor catedralicia.

Son en total de catorce piezas, que vuelven a reunirse después de casi quinientos años y que por primera vez salen de sus emplazamientos habituales "para mostrar en el Prado un relato nuevo y completo del trabajo del Maestro Mateo y su taller durante más de cuatro décadas en la catedral compostelana", según apunta el comisario de la exposición, Ramón Yzquierdo Peiró. Se ocupa así del período durante el cual «el templo fue sometido a una profunda transformación artística y teológica».

La construcción de la Catedral se inicio en 1075 y el Maestro Mateo realizó originariamente una rica fachada para el pórtico que fue modificada primero a mediados del siglo XVI y, finalmente, sustituida en el siglo XVIII por la actual del Obradoiro. El trabajo del Maestro Mateo también incluyó la construcción del coro pétreo que se instaló en los cuatro primeros tramos de la nave central de la iglesia y que fue reemplazado a comienzos del siglo XVII por otro de madera.

"Ambos conjuntos estaban estrechamente relacionados, complementándose con su rica iconografía en la transmisión de un mensaje apocalíptico y de salvación", explica el comisario. Cuenta como distintas esculturas de estos conjuntos desaparecidos "fueron recolocadas en la propia catedral, entregadas a diferentes instituciones y otras pasaron a colecciones privadas".

Documento

La exposición que las reúne se abre con el documento de la concesión de una pensión vitalicia al Maestro Mateo por el rey Fernando II de León y que es "la primera referencia a su labor en la Catedral de Santiago". Datado el 23 de febrero de 1168 "es la primera noticia que tenemos del Maestro Mateo y permite suponer que pudo ejercer como director de las obras de la catedral hasta su conclusión en 1211" explica el comisario.

Entre sus piezas más llamativas están 'Caballos del cortejo de los Reyes Magos', reutilizada como material de relleno en la escalinata del Obradoiro y recuperada en 1978 con restos de la policromía, y 'San Mateo'. Proceden de las fachadas del trascoro y exterior del coro de granito realizado por Mateo y su taller hacia el año 1200.

Las demás obras proceden de la desaparecida fachada occidental y entre ellas destacan las esculturas de 'Salomón y David' -que al desmantelar la fachada fueron colocadas en el pretil de la propia logia del Obradoiro, donde estuvieron hasta su reciente restauración- y la 'Estatua-columna masculina', una figura mutilada, sin cabeza, hallada este mismo año en el interior de la torre de las campanas de la catedral, donde había sido utilizada como material de relleno y que se presenta por primera vez al público.

Incluye la muestra otros elementos arquitectónicos que formaron parte de la perdida fachada como el gran Rosetón -reconstruido a partir de fragmentos hallados en 1961 que coronaba la portada central- y dos dovelas con el castigo de la lujuria, que quizá se situaban en el arco del lado sur, cuya temática coincidía con la del arco correspondiente del Pórtico de la Gloria dedicado al Juicio Final.

El Prado, la Real Academia Gallega de Bellas Artes y la Fundación Catedral de Santiago organizan la muestra que, según Zugaza "serviría a Maestro Mateo como pórtico de su gloria y celebra su calidad y su personalísimo estilo". Y lo hace situando las figuras de granito esculpidas por el gran Mateo en la salas 51 y 51 B del edificio Villanueva, junto a la pintura románica y medieval del Prado.

"La excelencia del románico brilla en el Prado" dijo Manuel Quintana, presidente de la Real Academia Gallega de Bellas Artes. "Galicia está hoy haciendo historia con el más internacional de sus creadores y más cerca de todos gracias a quienes han hecho posible este sueño de traer al maestro al Museo del Prado" se felicitó Quintana, para quien con esta muestra "Galicia es más Terra Meiga' que nunca".

El director general de la Fundación Catedral de Santiago, Daniel Lorenzo, no ocultó su "profunda emoción", por lograr "algo que parecía imposible". "Con esta exposición se recupera la memoria de Europa; nos encontramos con la Europa que se hace caminando y va generando arte y belleza, construyendo cultura", concluyó.

El Pórtico de la Gloria es una de las obras cumbre del arte europeo en la transición de los siglos XII al XIII, en cuyos dinteles, colocados el 1 de abril de 1188, el propio Mateo quiso dejar constancia que él había dirigido las obras de la catedral "desde sus cimientos". Se encuentra actualmente en proceso de restauración para recuperar su profusa policromía y solucionar los problemas de conservación.