El Norte de Castilla

LAs actrices protagonistas de 'Carol', acarician al dierctor Todd Haynes.
LAs actrices protagonistas de 'Carol', acarician al dierctor Todd Haynes. / AFP

Otro acercamiento
es posible

  • Un ensayo sobre el liderazgo de la mujer en la sociedad española y otro sobre su educación sentimental en la Transición animan a mirar al sexo femenino con curiosidad y admiración

Porque son más de la mitad de la población, porque tienen una esperanza de vida más larga y un papel decisivo en la reproducción del ser humano. Porque su genética aporta la intuición que completa la fuerza del macho, porque tienen capacidades muy semejantes a las de sus compañeros, porque han inspirado algunas de las mejores obras de su especie y porque ellas mismas las firman. Prueben a acercarse a las mujeres, obsérvenlas trabajar, abrazar, crear. Y luego imaginen, si pueden, un mundo sin ellas.

Concha Velasco, Lola Blasco, Marta Minujín, Ángeles Mora, Cristina Fernández Cubas han sido protagonistas recientes de estas páginas. En las últimas semanas han ganado los premios nacionales de Teatro, Escritura Dramática, Arte, Poesía y Literatura. Su trabajo está entre lo mejor del pasado año, sin diferencia de sexo, sin sombra de debilidad.

Ayer se presentó ‘37 almas en una’, un ensayo colectivo que analiza las claves del liderazgo femenino desde el punto de vista íntimo y personal de 37 profesionales y directivas. Las protagonistas del libro se conocieron durante el programa de formación Promociona, impulsado por CEOE y el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, para desarrollar en las participantes las habilidades necesarias para liderar con éxito su organización, informa Efe.

Este grupo de mujeres reivindica el apoyo de su entorno familiar y laboral, así como el aprendizaje generado por la experiencia personal –la maternidad, la conciliación o el cuidado de personas dependientes– para la gestión de personas y proyectos en la vida profesional.

Más allá de lo laboral

El texto, que cuenta con el respaldo del Grupo Planeta y Esade, «es un ejercicio de exploración acerca de nuestra trayectoria personal y profesional, desde la humildad, que creemos puede abrir el camino a otras mujeres para cumplir sus sueños», explicó la directora del proyecto y coautora, Estela Baz.

«El sacrificio no tiene por qué significar la renuncia a ser lo que somos, ni excluir a nadie», indicó Baz, antes de señalar: «Hemos llegado a donde hemos llegado gracias al esfuerzo compartido y a creer en nosotras mismas».

La directora general de Esade, Eugenia Bieto, que también aporta su testimonio en la obra, resaltó que «es la primera vez que un grupo de mujeres decide compartir sus experiencias profesionales desde una perspectiva más allá de lo laboral».

En su opinión, «el buen profesional, hombre o mujer, debe cultivar su espacios de no-directivo para sintonizar y desarrollar su interioridad espiritual». «Cuando yo estudiaba, era la única mujer de mi curso, de hecho, cada promoción tenía el nombre de la chica de la clase. La mía era la ‘la promoción de Eugenia’», recordó. Cada una cuenta una historia diferente de esfuerzo y superación, aunque todas coinciden en reconocer que, en algún momento fueron las primeras mujeres de un departamento o de un proyecto, especialmente en las áreas técnicas.

También comparten el hecho de haberse educado en la diversidad, de enfrentarse a las dificultades con valor, a pérdidas familiares con sensibilidad y a aprender de sus errores.

«Nos caemos y nos volvemos a levantar», apuntó Baz, quien subrayó que «muchas mujeres, en la búsqueda de la perfección se pierden lo más importante, el camino hacia ellas».

Desde otro punto de vista, el de la educación sentimental, aborda la escritora Marta Sanz la evolución femenina en la España de la Transición. ‘Éramos mujeres jóvenes’ es un ensayo publicado por la Fundación José Manuel Lara. Nacida en 1967, Sanz pertenece a una generación en la que el feminismo está normalizado, asumido como reivindicación lógica de igualdad, sin la carga pasional de su irrupción. Y a su coro de «corifeas» entre los 45 y los 55 años recurre para plantearlas preguntas sobre su despertar sexual. «Mi pubertad coincidió con la pubertad de un país con el que compartí la alegría, pero también el miedo», confiesa Marta Sanz.

La sexualidad es también hija de su tiempo, desde la carne hasta el arte que la envuelve, desde la caricia a la canción que la acompaña. El descubrimiento del propio cuerpo, el del otro, la búsqueda del encuentro y los usos sociales, la contracepción y la información, son algunos de los temas por los que la escritora va preguntando a sus amigas de amplio espectro profesional y distinta situación sentimental. Por ellas constatamos lo lejos que estaban los enamoramientos de los setenta de los del siglo XXI, las miradas en la calle o el autobús han sido sustituidas por las lanzadas a las pantallas electrónicas. El debate sobre la legalización del aborto ha tenido un largo recorrido, así como se ha ido desdibujando la condición sexual. Todo ello podría ser preguntado igualmente a los hombres y, quizá, contestarían respuestas parecidas o, quien sabe si tratándose de los mismo hechos, con palabras distintas, fruto de su diferente vivencia.

‘No resignación’

También las mujeres han inspirado un poemario en Salamanca. Su ayuntamiento ha impulsado el poemario ‘No Resignación’, que suma las voces de 135 poetas del mundo contra la violencia machista. El poeta hispano-peruano Alfredro Pérez Alencart ha coordinado este libro.

La concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades, Cristina Klimowitz, destaca la trascendencia de la antología, por la calidad y cantidad de los poetas invitados, además del rotundo mensaje que expresan, al unísono, hombres y mujeres: «Me ha agradado constatar que casi la mitad de los poetas del libro son hombres. Esto indica que mucho va cambiando». Pérez Alencart señala que «por vez primera se ha logrado, desde Salamanca, lanzar un clamor internacional que reúna a poetas de los cinco continentes en torno a la violencia contra la mujer. Existen muchos otros libros, pero ‘No resignación’ representa un hito en cuanto a la necesaria unidad que trasciende fronteras para luchar con esta lacra social», afirma.

Todas estas voces animan a acercarse a las mujeres con más respeto, con más cariño.