El Norte de Castilla

Colinas recorre a través del vino la «geografía del alma» de Castilla y León
/ Antonio Colinas, ayer, durante su charla en el Museo Provincial del Vino en Peñafiel. Miguel Ángel Santos

Colinas recorre a través del vino la «geografía del alma» de Castilla y León

  • El escritor leonés repasó la vinculación de los caldos con la poesía en el Museo Provincial del Vino de Peñafiel

El poeta leonés Antonio Colinas exaltó ayer el sentido dual del vino, que «por un lado da alegría, produce cordialidad, atempera las relaciones y los ánimos y, por otro, tiene un sentido de don que hay que recibir con moderación». Su disertación tuvo lugar en el Museo Provincial del Vino de Peñafiel, donde protagonizó la tercera de las charlas que forman parte del ciclo ‘El vino siembra poesía en los corazones’, a la que asistió el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero.

Antonio Colinas introdujo a los asistentes en un viaje por los orígenes de esta bebida en los textos bíblicos y en cómo los poetas lo han cantado a lo largo de la historia como símbolo de plenitud. Se refirió también a Omar Khayyam, «un gran poeta persa cuyo eco ha llegado hasta nuestros días».

El autor de ‘Memorias del estanque’ habló de cómo los territorios vinícolas han creado también «una geografía del alma», que enraíza en zonas como las que marca el Duero «en su camino hasta Portugal, en el que se nutre de unos afluentes llegados desde el norte como el Tera o el Esla para entroncar con los vinos de León; la geografía del vino define nuestra tierra de Castilla y León».

En esa cartografía vitivinícola trazó un recorrido por sus recuerdos de su infancia, «por aquel tiempo ritual de la época de la vendimia; para mí el vino está en mi memoria infantil y de adolescente, porque iba a las vendimias a las tierras de mis abuelos, participaba en ese proceso en el que se recogía la uva, se transportaba en los carros con los bueyes y se pisaba en la bodega a la luz del candil». Ilustró la huella literaria del vino a través de poemas de autores chinos como Du Fu y Li Po, y contó cómo Homero hace en ‘La odisea’ «un montón de alusiones y aconseja que el fruto de la vid debe ser tomado en silencio; cuenta además cómo los griegos lo rebajaban con agua, no se sabe si por economía o por moderación, pero siempre va unido a la acogida al huésped que llega a la casa». Después de la charla tuvo lugar una cata y una degustación con vinos de la Denominación de Origen Ribera del Duero acompañados con cecina, queso y chocolate artesano. El ciclo ‘El vino siembra poesía en los corazones’ forma parte de las actividades organizadas por la Diputación de Valladolid con motivo de la celebración el próximo año del Concurso Mundial de Bruselas.