El Norte de Castilla

Caddy Adzuba, periodista y abogada congoleña.
Caddy Adzuba, periodista y abogada congoleña. / El Norte

Caddy Adzuba: «Es la mujer la que tiene que levantarse
y el hombre seguirla»

  • La activista congoleña reclama la atención de los medios para acabar con la violencia machista en la inuguración del II Foro de la Cultura en Burgos

«Este mundo espera mucho de nosotras como mujeres». La activista pro derechos humanos, periodista y abogada Caddy Adzuba, toda un vida enfrentándose en su país a una violencia de género sistemática y terrible, ha llegado al II Foro de la Cultura que se celebra en Burgos, una ciudad que acaba de sufrir el asesinato de una mujer a manos de su ex pareja. Esto demuestra que la violencia machista «es un problema universal», ha señalado la galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 antes de relanzar su llamamiento a la lucha contra esa realidad. «Para finalizar con las prácticas machistas, es la mujer la que tiene que levantarse y el hombre seguirla».

Adzuba ha desplegado un discurso de denuncia que no ha ahorrado descripciones crudísimas sobre la violencia sexual padecida por las mujeres de su país, la República Democrática del Congo, inmerso en un conflicto bélico de veinte años, donde «el cuerpo de la mujer ha sido empleado como un arma de guerra». Pese a la cruda realidad descrita, la activista ha lanzado un mensaje de esperanza: «Aunque solo hubiera una muerte cada tres años, tenemos que luchar hasta que no haya ninguna mujer que pueda morir por violencia machista en el mundo. Es difícil, pero podemos lograrlo».

Para ello, ha insistido es necesaria la unión entre las mujeres. «No las africanas o las asiáticas o las americanas, da igual que sean blancas o negras, estamos llamadas a unirnos para combatir esa situación. Y hemos entendido que nos es la política lo que va a ayudarnos, sino la cultura». Al hilo de esa afirmación, Caddy Adzuba ha celebrado la existencia de una plataforma como el Foro de la Cultura, donde se brinda la oportunidad de transmitir mensajes como el suyo.

«En mi país hemos utilizado la cultura para sanar nuestras heridas y es la cultura la que hace que tengamos esperanza y que hayamos evolucionado. A menudo, donde la política fracasa la cultura triunfa», ha subrayado la periodista. Adzuba ha apuntado también deber de los medios de comunicación de contribuir a la resolución de conflictos.

«Los medios de comunicación tienen que ser la iglesia en mitad del pueblo, y desgraciadamente no lo son. Basta con que un periodista escriba unas pocas palabras para provocar una guerra, y basta que pronuncie otras pocas palabras para que vuelva la paz. Los medios internacionales ya no desarrollan ese papel. Son los medios los que siguen alimentando los conflictos por todo el mundo», ha lamentado en un encuentro con periodistas antes de la ponencia inaugural del II Foro de la Cultura en el Fórum Evolución.

La educación a debate

La actualidad también ha irrumpido en la intervención de la mesa de debate ‘Educar hacia la ciudadanía cultural’. La muerte por coma etílico de una niña de 12 años en Madrid ha llevado al arquitecto danés Rasmus Frisk a proponer el debate sobre cómo se está educando a los jóvenes. «¿Se trata de enviarlos a las escuelas y pensar que los profesores se van a encargar de su educación o los padres tiene un rol?», ha cuestionado. En Dinamarca, ha explicado, existe un término de difícil traducción en español que vendría a significar «educar para la vida, educar como persona, cómo ser un buen ciudadano», ha respondido.

Sobre ese mismo asunto, momentos antes del encuentro, la consejera del Instituto Nacional de Educación de Finlandia, Minna Harmanen, ha sugerido que la docencia debería incluir «cuestiones de salud», algo que sí existe en su país. Allí los niños, ha explicado, participan en la formación del currículum y demuestran «que la gestión de la vida diaria es muy importante para ellos». A preguntas de los periodistas, una de las responsables del sistema educativo más alabado del mundo entró en el debate sobre los deberes. En Finlandia las tareas que los niños se llevan a casa les ocupa una «media hora» y se ha demostrado que es «efectivo», ha asegurado. En todo caso, Harmanen ha reconocido que «no se puede exportar alegremente un sistema educativo de un país a otro», aunque sí recomendó una «estabilidad» que no permite el cambio de modelo cada pocos años.

En la misma mesa de debate, moderada por el profesor Joaquín García, ha intervenido el catedrático de Sociología de la Universidad Complutense, Mariano Fernández Enguita, autor de obras como ‘La profesión docente y la comunidad escolar’ o ‘Educar en tiempos inciertos’, quien ha abogado por un cambio en el sistema educativo que abra las aulas y aproveche las nuevas herramientas. El sociólogo ha señalado la necesidad de que el profesorado se adapte a las nuevas tecnologías.

Ciencia y filosofía

El II Foro de la Cultura también ha hecho un hueco en la mañana de hoy para la ciencia en la Universidad de Burgos. La bioquímica Margarita Salas, pionera del estudio en España de su especialidad, ha reivindicado la investigación como la única vía posible para lograr avances en la biomedicina. «No valen medias tintas en la ciencia», ha dicho quien fuera discípula de Severo Ochoa, «hay que defender la práctica de laboratorio, motivar a los alumnos…».

El naturalista Joaquín Araújo ha pronunciado otra conferencia en la jornada inaugural del Foro, en la que ha invitado a contemplar el entorno con otros ojos y con otra actitud. «Hay que cambiar la mirada, porque somos lo que miramos, y a veces no somos capaces de ver. Si no miras, no comprendes, y lo que no incorporamos a la mirada está condenado, puede ser devorado». Araújo, uno de los impulsores del ecologismo en España, se dedica también a la agricultura. «No entiendo que se pueda llamar culto a quien no cultive», ha sentenciado entre bromas y veras.

Lo local y lo universal

Otro de los encuentros celebrados, el patrocinado por Acción Cultural Española bajo el enunciado ‘Retos de la internacionalización de la cultura española’ ha servido para poner ejemplos de éxito local que triunfan más allá de las fronteras nacionales.

La directora de Acción Cultural Española, Elvira Marco, ha acompañado a los responsable de la FiraTàrrega, Oriol Martí; de la Mostra de Cinema Periférico de A Coruña, Ángel Rueda; y del Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M), Manuel Segade, en el relato de sus experiencias. Segade ha reconocido la dificultad de trabajar en «la periferia», en su caso, «creando públicos desde cero» en el centro de arte ubicado en Móstoles (Madrid), pero también ha visto como algunas de sus iniciativas son imitadas en el extranjero: «la metodología del trabajo local se está exportando», ha dicho.

También Ángel Rueda ha reivindicado «los proyectos que se desarrollan en los márgenes de la industria cultural» y que en casos como la iniciativa MIRA, para la internacionalización del cine contemporáneo español, se ha conseguido conjugar esa proyección exterior con el cuidado de la producción local. Para Oriol Martí, actividades realizadas fuera de los grandes núcleos, como la Fira de Tarrega, tienen que apoyarse en la singularidad para traspasar fronteras. En el caso de la feria de teatro que dirige, en una población de 17.000 habitantes, existe un solo teatro, pero se adaptan otros 30 espacios escénicos en toda la ciudad. «Un programador de Berlín o de Nueva York viene a Tárrega si encuentra ese tipo de singularidad», ha concluido.

El capítulo ‘ActivaCciones’ ha reunido a representantes de iniciativas ciudadanas que representan nuevas formas de gestión del espacio urbano. Sarah Fernández y Juan López Aranguren (Autobarrios), Adolfo Estalella y Manuel Pascual (Ciudad Escuela) y María Arana Zubiate (Urbanbat) han reflexionado sobre cómo la ciudad puede ser un lugar de experimentación. Todos ellos han defendido iniciativas en las que los vecinos colaboren con los técnicos de las administraciones para aprender juntos otra forma de hacer ciudad.