El Norte de Castilla

Eliseo Parra, durante su concierto en la UVA.
Eliseo Parra, durante su concierto en la UVA. / Henar Sastre

De la propiedad
de los romances

  • El congreso Lyra Mínima, que se celebra en Valladolid, analiza la expresión oral popular y su difusión

Algo tiene en común un experto en derecho y otro en comedias del Siglo de Oro. Ambos coinciden en el VIII Congreso Internacional de Lyra Mínima que se celebra esta semana en la Universidad de Valladolid, porque sus especialidades están relacionadas con la cultura popular. Interdisciplinar, abierto a la diversidad de géneros y geografías, el encuentro académico es referido por uno de sus fundadores, Luis Díaz Viana, como «un viaje desde la filología a la antropología» en el que se estudia la tradición oral. El primero se celebró en Londres en 1996 y desde entonces se han ido ‘ensanchando’ criterios, temas y formas de acercarse al patrimonio inmaterial.

La canción de cumpleaños en distintos países de Europa, villancicos de México, tonadas infantiles europeas que llegaron a América con el exilio, la lírica popular o distintas versiones de las mismas adivinanzas son algunas de las expresiones de la cultura popular transmitida oralmente que protagonizan las ponencias académicas desde ayer y hasta mañana. Los investigadores de universidades europeas y americanas que participan en el congreso comenzaron su intercambio ayer en la UVA y seguirán hoy y mañana en el centro e-LEA de Urueña.

Esa riqueza inmaterial estudiada desde la etnografía desde el XIX ¿quién la gestiona? ¿puede cobrar derechos de autor la SGAE? Para responder a esto, nació una alianza inesperada entre derecho y antropología. «Somos pioneros en esa relación recogida en el libro ‘Patrimonio inmaterial de Castilla y León’, que hemos publicado Dámaso Javier Vicente Blanco y yo», explica Díaz Viana. Precisamente de eso habló ayer Dámaso en el congreso.

«Algunas de las propuestas expuestas van en la dirección de cambiar la dinámica, de que primero se escuche a los expertos y luego se haga la normativa. Para que ninguna institución de derechos de autor como la SGAEo alguien a título individual intente gestionar el concepto de lo común abordamos esa cuestión. Hasta el sigloXIXestaba el derecho consuetudinario, que luego fue abolido por derecho estatal y ahora debiéramos recuperar para devolver su vigencia asignando los derechos a la comunidad, no a un ente individual o estatal. Ahí está el giro antropológico, cuesta bastante plantear esta aproximación a la propiedad intelectual». Germán Vega abordó también esta cuestión en el teatro del Siglo de Oro.

El congreso analiza la difusión y cómo se fijan esos contenidos. «Creo que lo importante es abrir el foco y no entrar en el debate de puristas o no. Hay canciones que se cuelan en el teatro y luego se desgajan de la comedia, se devuelven a su lugar de origen popular, con variaciones. Siempre hay una versión que se adueña del espacio, que se impone a las demás, la vulgata, que nada tiene que ver con la mejor».

Eliseo Parra cerró la primera jornada poniendo voz a ese patrimonio inmaterial, «desde lo más arcaizante a lo más contemporáneo», interpretado a su manera. Díaz Viana le pidió su versión más querida del ‘Llegó con las tres heridas’, de Miguel Hernández.