Gustavo Martín Garzo presentó ayer la obra de Ana Juan y Juan Pablo Silvestre..
Gustavo Martín Garzo presentó ayer la obra de Ana Juan y Juan Pablo Silvestre.. / Henar Sastre

Un mantra para cantar, leer y ver

  • Ana Juan pone cara a las mujeres del programa radiofónico ‘Mi querida Babel’ de Juan Pablo Silvestre, que se convierte en libro

Una caja de cartón contiene un mapa sonoro, un álbum de dibujos, un cuento de palabras que se expanden por hojas de colores, con más silencio que ruido. ‘Mi querida Babel’ es un programa de radio y ahora también un libro (Lamanocornutta), o más bien una colección de frases, rostros y canciones. Juan Pablo Silvestre lo dirige cada sábado en Radio 3 y Ana Juan ha trasladado ese mundo Babel a 16 rostros de mujer, distintas y la misma a la vez. Ayer lo presentaron con Gustavo Martín Garzo en la librería Oletvm de Valladolid.

«‘Mi querida Babel’ es lo que tu nombre encierra, la palabra que transforma. El que cura y el que habita el silencio que te nombra. Es el centro, es el destino, es lo que tu nombre exalta. Con cada palabra un mundo, con cada versión la calma», sentencia en su texto Silvestre quien en su día le propuso a Ana Juan ilustrar su Babel.

Ana Juan (Valencia, 1961) se confiesa «visceral, poco reflexiva, intuitiva» y de su lápiz salen «a golpes, a latidos» los dibujos. «En este caso he trabajado sobre rostros de las mujeres que salen en el texto, he dibujado a todas y a ninguna». Yes que bien podrían ser la misma, con distinto atrezzo y color, distinta expresión, pero idéntica alma. «He querido recoger la mezcla, la fusión de culturas que es el Babel de Juan Pablo».

La mixtura se extiende en el disco que es la banda sonora de estas imágenes ‘Fueron Babel’. Una gata es la portada del cedé que suma las armonías vocales gallegas de Faltriqueira’), los ritmos celtas e hindúes de Om Off, los seis virtuosos de Vocal Sampling, ecos tangueros de La Chicana, el pop de C.R.A.G., los músicos de púa de Citaraedus, la Banda Inaudita, Juan Pablo Torres, el piano de Bebo Valdés, Ole Swing, Paco Ortega y Coro Pizzicato. Doce maneras de interpretar la misma letra, doce músicas al servicio de un único mensaje, el «mantra» de Silvestre.

Ana Juan, por su parte, mantiene su estilo, dibujo claro, expresionista a veces. «Elijo técnica y material según la historia que quiero contar», explica quien comenzó con éxito en el cómic en 1984 pero pronto, y a pesar del algún premio, encontró la manera de desarrollar su lenguaje en otro medio. La ilustración para libros ha centrado buena parte de su carrera, junto a la de portadas y medios de comunicación. Ha firmado alguna decena de portadas del ‘New Yorker’, además de dibujos para periódicos y revistas (‘Rolling Stone’, ‘El País’, ‘Boston Globe’...). «Durante un tiempo hice algunos libros para público infantil. Fue a raíz de ‘Frida’, que aunque dirigido a ellos, no era un tema propio de esa edad. Pero ahora nos hemos abandonado», cuenta quien prefiere dedicarse a la ilustración en general.

Desde que ella empezó en el ‘Madriz’, a finales de los ochenta, su trabajo ha cambiado bastante. «Han ocurrido muchas cosas en 30 años. Internet ha abierto muchas posibilidades, se acabó lo de ir con el dibujo a las redacciones, ahora puedes trabajar desde cualquier sitio y estar informado de todo. También gracias a aquellas revistas la gente se ha vuelto más exigente, demanda más el libro ilustrado que no cabe en el e-book, es aún territorio de papel».

Entre encargos para medios al otro lado del Atlántico –está terminando un libro para Estados Unidos– y los de este, Ana Juan encuentra huecos para su producción más personal, «si no lo logro, me ahogo».