Eduardo Cuadrado abre la puerta a los sentimientos en 'Qué te sugiere'

Eduardo Cuadrado, reflejado en una de sus obras. / H. Sastre
  • Nueve obras completan la exposición del artista vallisoletano en el ciclo que inauguró ayer el Broadway

La interpretación de los recuerdos, la ambigüedad de los sentimientos, las máscaras que esconden todos los sentimientos hipócritas de una sociedad más hipócrita todavía o simplemente la expresión de un artista que solamente quiere preguntar y que sean los visitantes quienes interactúen y dialoguen con sus obras. El cine Broadway inauguró ayer el ciclo 'Qué te sugiere' que tendrá el primer martes de cada mes, y durante un mes, a creadores del ámbito de la escultura, la pintura, la fotografía o la poesía. Mientras algunos se mostraban indiferentes en la barra en la cafetería apurando un café o una cerveza antes de entrar al cine, otros acudieron exclusivamente a la llamada de la organización para presenciar la inauguración de la exposición de máscaras de Eduardo Cuadrado.

Carmen Palenzuela, presidenta de la Asociación de Artistas Visuales de Valladolid, acudió para presenciar «una gran obra» de su amigo Eduardo, quien desveló que la pintura negra que luce la mitad de una de sus máscaras «lo ha pintado ella». Considera que la escultura de la máscara, el abrigo y el perchero «es la que más me gusta».

En esa misma obra coincidía Paz Reglero, que había acudido junto a su marido Joaquín Alonso «para ver una película», pero se adentraron juntos en el universo propuesta por el artista. «Nos ha gustado mucho, sobre todo por esa carga simbólica que tiene el despojarte de las máscaras, de la hipocresía que vivimos a diario en esta sociedad».

El arquitecto Miguel Ángel Fonseca destacaba cómo las obras de Eduardo Cuadrado «parece que llaman a un protagonista, como en las obras de Pirandello. Nunca soy objetivo porque Eduardo y Paco (Heras) son amigos». Su acompañante, la psicoanalista Soraya Merino, aseguraba que la exposición era «una forma muy dulce de expresar el subconsciente».

Carmen Mínguez acudió con sus hijos Javier y Carolina, que amenizaron la sesión distendidamente al piano, algo que gustó mucho a Eduardo Cuadrado. Los niños se decantaron al unísono por «el perchero», mientras que su madre prefirió «la del espejo».